meta_pixel
Tapesearch Logo
Log in
TED en Español

Vivir hasta morir | Matías Najún

TED en Español

TED

Society & Culture, Education, Technology

4.4602 Ratings

🗓️ 24 November 2022

⏱️ 14 minutes

🧾️ Download transcript

Summary

¿Cómo podemos tener una vida plena hasta nuestros últimos días? Matías Najún es médico especialista en cuidados paliativos y ayuda a muchas personas en las etapas finales de sus vidas. En su charla en TEDxRíodelaPlata, nos cuenta lo que sucede en los últimos días y cómo el acompañamiento es clave para asegurar un derecho humano esencial.

Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.

Transcript

Click on a timestamp to play from that location

0:00.0

¿Cómo podemos tener una vida plena hasta nuestros últimos días? Bienvenidos al podcast de Teden Español Soy Yarri Garbullski. Matías Najún es médico especialista en cuidados paliativos y ayuda a muchas personas en las etapas finales de sus vidas. En su charlante de X-Rio de la plata nos cuenta lo que sucede en los últimos días y cómo el acompañamiento es clave para asegurar un derecho humano esencial. Creo que todos sabemos lo que necesita un recién nacido, pero creo que casi nadie sabe lo que necesita alguien que está en la otra punta de la vida, alguien que se está por morir. Y de eso les vengo a hablar hoy. Tengo el privilegio de trabajar hace 15 años como médico acompañando a personas que están en el final de su vida con una enfermedad terminal. Esto se llama Cuidados Paliativos y es el trabajo de un equipo para cuidar como cualquiera de nosotros querría y merecería ser cuidado en un momento como ese. Y cuando les hablo de personas con una enfermedad terminal no se imaginen viejitos nada más porque esto lamentablemente toca todas las ciudades de la vida, laburantes, recién casados, adolescentes, deportistas, si estás haciendo la dieta de las harinas, fumadores, no fumadores, esto de una o otra manera nos rosa todos y yo estoy seguro que todos conocemos a alguien que está luchando contra una enfermedad como esta. Se me viene a la cabeza a personas que ahora estoy acompañando, gente que quizás ustedes conocen, gente que quizás está casentada o del otro lado escuchándonos. Y en honor a cada uno de ellos, soy quiero y debo decirles que es muy probable que mucha de esa gente esté sufriendo injustificadamente. Porque nuestras sociedades solo una de cada diez personas recibe el cuidado que corresponde para semejante momento. Y esto es gravísimo. Significa, por ejemplo, que allá fuera hay gente con dolor, pero no de esos dolores que me torcí un tobillo, me duré la cabeza, pasajeros. Dolores de esos que no te dejan dormir, dolor que no te deja pensar. Significa que hay gente con gran insertidumbre, porque no sabe cómo va su tratamiento, como sigue su enfermedad, y ven que se van poniendo flacos, que ya no pueden ir a trabajar y nadie les explica lo que está pasando. Incerte de un hombre que a veces te agijonea más que cualquier otro síntoma. Hay gente que obviamente, hay gente que obviamente siente cosas. Está ansiosa, angustiada, tiene miedo, tiene dudas, y necesita ser escuchada. Y son poco escuchados, porque escuchar lleva tiempo. Y hay gente está girando por el sistema y ojalá nunca les pasa esto, rebotando en las guardias, pidiendo a llorar una guardia y yendo a otra, porque acá no lo ayúban y llegan como sintiendo que molestan y vuelta a casa y nadie los quiere internar, porque son pacientes que les geren gastos al sistema. Y entonces quedan fuera del sistema. Yo creo que esto entró otras cosas pasa porque nos cuesta hablar de la muerte. Es un tema que nos da miedo, nos paraliza lo desconocido, cómo será nuestra más, y vemos películas, contrapias intensivas, cables, tubos, miedo al deterioro físico, esto de la chata, el papagayo, depender de otros, los otros días una señora me decía a Matías, yo ya sé lo que tengo, pero en un momento sentí que el cuerpo se me puso como viejo y tengo solo 52 años. Entonces, la consecuencia en el FASTA de todo esto es que hoy hay gente falleciendo anónimamente sin despedirse, sin organizarse, a veces sin saberlo. Es un tema complicado, no es un tema cómodo. Y esto es una parte importante del problema. La primera vez que fui a comer a lo de mis suegros, siempre me acuerdo, esa noche nos conocíamos. En plena cena metida o de los bosques trabajadas en estos cuidados paliativos, muchos realos para el día del médico no te deben hacer. Y ustedes saben a quienes les cuesta más hablar de la muerte a los médicos. Somos un poco cómplices de mantener una falsa expectativa, hemos recibido este mandato de curar, entonces, este cuesta reconocer cuando ya no puede resolver, entonces agrega tratamientos innecesarios, diluís las resp respuestas y esto no se habla y va pasando el tiempo. Un tiempo que la vida de esa gente es precioso. Un tiempo que es único. Así como cuando te recibiste, te casaste, nació tu hijo, momentos de encuentro, momentos clave. Bueno, este es el momento en el que se cierra tu vida, el último, y hay que darle el lugar que se merece. Vieron como esa última tarde verano en la playa que el mar está helado, y hay un viento cruzado que levanta las hombrillas, pero vos decís, me meto. ¿Andas a ver cuando vuelvo a tocar el mar? Una capa pasa un poco lo mismo. Es un tiempo para aprovechar, para mirar de frente.

5:48.4

No hay que quitarle a nadie la posibilidad de que viva el final de su vida.

5:53.5

De que protagonice sus días, de que tome sus decisiones,

5:57.1

de que nadie decía por él dónde y con quién quiero estar,

6:00.4

de que disfrute con su gente, siendo lor, sin síntomas,

6:04.4

de que puedo organizarse, dejar sus legados,

6:07.0

de que pueda acomodar su alma,

6:10.0

de que sea quien escriba el final de su propia biografía.

6:14.0

Y esto que suena medio novelesco

6:17.0

es un derecho que todos tenemos

6:20.0

a vivir dignamente hasta el final

6:24.0

tengas la enfermedad que tengas. A ser cuidados como SBB recién ha sido y está bueno saberlo porque tenemos que exigirlo. Los cuidados paliativos existen hace muchos años, tenemos excelentes equipos que están en los principales hospitales de las grandes ciudades, en las prepagas, que todavía no son muy conocidos, cada vez hay más. Y los que menos saben de esto y por lo tanto más lo padecen son los que menos tienen. Por eso allá, por el 2009, con un grupo de amigos nos propusimos generar algo distinto, que llegue más y mejora la gente. Y fundamos el hospice buen Samaritano. Una casa para alojar a personas sin recursos y con una enfermedad terminal, en donde un equipo de voluntarios, además de médicos, enfermeros, psicólogos, nos hacemos familia de esa gente que está al costado de la vida y los recibimos más que como pacientes como huestres. Que lo que encuentran en la cabezera de su cama es un hombre, Leo, Liliana, Ángel, José. Y llegan de la nada a gotadísimos, desconfiados, doloridos, y de esa seguro que acá empieza a cambiar la película. Porque les preguntás quiénes son, les salivía a esos dolores que traen hace meses inexplicablemente, les contaba a saludo de lo que está pasando y se dan cuenta que hay gente que los va a ayudar, que los quiere cuidar, que se quiere comprometer realmente, que va a estar con ellos siempre. Y entonces, ¿qué pasa? Recuperan las ganas de comer, vuelven a dormir una ciesta. Redescubren que Dios está con ellos en ese momento más que nunca y vuelven a rezar y recuperan la esperanza y dejan de ser un diagnóstico para volver a sentirse personas. ¡Aplausos! Y nos dimos cuenta que esto no necesita ni grandes gastos, ni grandes tecnologías, ni grandes instalaciones,

8:26.6

ni gente que se ponga en juego. Entonces, empezamos, salimos a nuestra casa y empezamos a ofrecerlo en hospitales públicos en municipios, a donde no solamente llevamos atención y medicación, sino también cursos, para que todo el mundo sepa de que se trata todo esto. y lo que está pasando es muy bueno.

8:22.8

Miles de personas están siendo acompañadas en ese tapa especial de la vida.

8:28.4

Sientos de voluntarios están dando su tiempo para ponerse en juego ahí. Equipos centeros de médicos, el Fermés, el psicólogo, los trabajadores sociales, están empezando a entender y son capacidad instalada en esos lugares. Y lo mejor, todos nos dimos cuenta que ya nadie tiene por qué sufrir, que esa famosa frase ya no hay nada más para hacer, es una de las grandes trampas de la medicina. Porque cuando vos ofreces, un cuidado, un acompañamiento, una libe de los síntomas profesional y humanizado, la vida de la gente, de esta gente, aunque se estén llendose transforma. Y entonces nos encontramos con familias que se reencuentran en ese momento y que hablan naturalmente sobre lo que está pasando y se van preparando. Hijo que pasa a Antara es entera con sus padres y comparten y disfrutan mamás que hacen su tarea, su última tarea con sus hijos y son capaces de dejar sus últimos consejos, gente que te agradece, esto es impresionante. Los otros días en el Jospiz una mujer me decía, Matías, yo nunca me imaginé que iba a decir de nuevo papá a mi viejo. Por esas cosas de la vida se habían separado 15 años atrás y se estaban volviendo a reencontrar en esta semana tan especial. Tan especial para ellos y para esos nietos que conocieron a su abuelo y para nosotros que fuimos parte de ese momento. Entonces la verdad que yo he dado decirles que no hemos acompañado curaciones pero sí profundas, sanaciones, personales y familiares en ese tapa de la vida y esto es poderoso. Cada año que pasa me convence un poquito más que esto no depende de médicos, de hospitales, de enfermeros, que si cada uno de nosotros nos animamos un poco más hablar estos temas, si pedimos la ayuda adecuada cuando necesitamos, acá hay una gran oportunidad para que mucha gente viva mejor, para que muchas familias estén mejor, para que tengamos una sociedad mejor. Siempre me preguntan, vos que tenés cinco pives y que tu caso es un jardín de infantes y que tenés este trabajo, que están particular. ¿Qué significa para vos terminar bien un día de trabajo? ¿Con qué sensación te quedas al final del día? Y lo que siento se parece un poco a lo que me pasa cuando me acercó a sus camas en esos últimos días de la vida. Como en el caso de Viviana, esta joven mujer de 44 años, que nos conocemos ya hace varios meses, que ahora está dormida, con una respiración superficial, con algunas pausas, pero tranquila, con su marido al lado, como siempre, lo saludo con la mirada, los dos sabemos que falta poco. Apenas está con un suerito, con un poco de morfina para no tener dolor, ni falta de aire, la foto de sus tres baronsitos, la luz de sus ojos, y me acerco un poco más y le tomo la mano. Y en ese momento, como un rayo rememoro, todo lo que compartimos, lo que charlamos, su sonrisa, su mirada, sus deseos, su carácter, que gran mujer me emociona a pensar en ella. Y le tomo el pulso que apenas se siente y pasan unos minutos largos. Y ya no tiene pulso. Y dejó de respirar. Rescién estaba acá. Y ahora ya no está.

13:32.0

Misterioso segundo en el que siento que el cielo y la tierra se tocan, mientras ella se va serenamente en paz. Si te gusta tu den español la mejor manera de apoyarnos es compartiendo el podcast con tus amigos. Puedes encontrar todos los episodios en tdnspanol.com o donde escuches tus podcasts.

13:38.0

Soy Charri Garbulski y te espero en el próximo episodio.

Please login to see the full transcript.

Disclaimer: The podcast and artwork embedded on this page are from TED, and are the property of its owner and not affiliated with or endorsed by Tapesearch.

Generated transcripts are the property of TED and are distributed freely under the Fair Use doctrine. Transcripts generated by Tapesearch are not guaranteed to be accurate.

Copyright © Tapesearch 2026.