meta_pixel
Tapesearch Logo
Log in
Relatos de la Noche

Algo se aparece en la Casa de los Mineros (relatos de casas embrujadas)

Relatos de la Noche

Sonoro

Fiction, Drama

4.92K Ratings

🗓️ 19 May 2026

⏱️ 31 minutes

🧾️ Download transcript

Summary

Hay casas donde el miedo se siente desde que cruzas la puerta. Lugares donde el silencio pesa demasiado, donde los pasos en la madrugada no deberían existir… y donde algunas personas terminan viendo exactamente la misma figura.

Esta noche en Relatos de la Noche conoceremos historias sobre casas marcadas por algo imposible de explicar. Una anciana que desciende lentamente por unas escaleras en Guanajuato. Ruidos sobre un techo de lámina en Puerto Rico.

Y una presencia que imitaba a un hombre vivo dentro de una casa en Mazatlán. Quizás algunos lugares simplemente guardan algo. Algo que permanece ahí… esperando a que alguien más llegue.

Apaga la luz, ponte cómodo y déjate llevar por los siguientes Relatos de la Noche.

 📖 Ya puedes conseguir nuestro libro en librerías físicas y digitales. Búscalo en tu tienda favorita o sigue el enlace para

México: https://www.amazon.com.mx/Relatos-noche-Uriel-Reyes/dp/6073836201/

España: https://www.amazon.es/Relatos-noche-Novela-Uriel-Reyes/dp/8410442205/

Chile: https://www.buscalibre.cl/libro-relatos-de-la-noche/9789568883270/p/64600265

 

See omnystudio.com/listener for privacy information.

Transcript

Click on a timestamp to play from that location

0:00.0

En esa casa de Guanajuato vivíamos únicamente un compañero chileno y yo. Y una noche me desperté cuando le entró completamente muerto de miedo a mi cuarto. Me pidió que escuchara, que pusiera atención. Si escuchaba algo, alguien caminando el segundo piso de esa casa, donde supuestamente sólo estamos nosotros dos. Una que hacen brujadas un espacio donde lo paranormal ha cruzado la puerta. Quizás está a la vista de todos. Quizás solamente algunos podrán percibirlo, pero ahí está. Y hace un lugar donde habita un fantasma, donde algo que nunca fue humano puede existir cerca de nosotros, alimentarse de nuestro miedo. O quizás, ores un lugar marcado por la energía, por la vida de sus habitantes. No hay forma de saberlo. Lo que les puedo asegurar es que las historias que escucharan esta noche van a serlos cerrar bien la puerta antes de dormir, taparse los oídos, ignorar cualquier sonido que se cuele por debajo de la puerta,

1:28.4

así que deben se llevar, que están entrando en los siguientes relatos de la noche. Hola comunidad, soy Varva Seura.

1:47.0

Envio esta historia de parte de mi papá. En mi familia somos grandes fans de ustedes, hace años que escuchamos sus historias y hace poco mi papá se motivó a mandar una de las uyas. Así pues, este es un relato. les quiero contar algo que vi bien en Guanajuato hace ya muchos años cuando trabajaba como perforista en la mina cata. Yo soy Chileno, nacido y creado ya, y durante buena parte de mi vida trabajé en minería en distintos países. Nunca fui una persona que creyer en fantasmas micusas para normales. De hecho entre nosotros, cualquiera que hablar a esas cosas normalmente terminaba siendo motivo de burla. Por eso mismo lo que pasó en esa casa nunca lo podría explicar sin caer en lugo, en lúperan normal. Esto ocurriendo 2008, la empresa nos reantuna que se normen con acuato capital. Según os dijieron, había pertenecido al gobernador de ese entonces, ¿cuál alguien muy importante relacionado con él? Estaba construida sobre un apendiente, como muchas casas allá, y quedaban unas pocas cuadras en la catedral. Por fuera se vía completamente normal. Era una casa moderna, bonita, incluso lucoza para lo que nosotros estábamos acostumbrados. Tiene una vista impresionante de la ciudad y espacios de sobra para varios trabajadores. Al principio solamente vivíamos ahí un compañero chileno y yo. Él y yo habíamos trabajado juntos antes en otros proyectos y nos conocíamos desde 10 años. Ya había confianza total entre nosotros. Durante el día la casa se sentía menos vacía porque siempre hubo una señora cocinar a ser el acero, pero en las noches, en las noches todo cambiaba. El silencio era demasiado, la casera tan grande que incluso entre nosotros había momentos donde parecía que cada quien estaba completamente solo. Las habitaciones quedaban en la parte baja y arriba estaba la cocina, el comedor y la sala. Cosas de casas impendientes. Y una noche pasó al corraron. Yo estaba dormido cuando mi compañero entró de golpe a mi cuarto para despertarme. Venemos y alterado. Me dijo que arriba se escuchaban ruidos, como si estuvieran arrastrando muebles o moviendo las sillas al comedor. Todavía medio dormido medio risa verlo así de asustado. Era un hombre enorme, fácil de metro 90, pero estaba parado junto a mi cama, abrazando una almohada vieja, y usando unos de esos gorros antiguos para dormir que terminaban en un pompón. La escena me pareció tan ridícula que pensé que estaba exagerando o que había confundido algún ruido de la calle. Le dije que seguramente está imaginando cosas, pero hiciste tanto que terminía acompañándolo a revisar. Subimos los dos al comedor y no encontramos absolutamente nada. Las hillas estaban acomodadas, las ventanas cerradas, las puertas aseguradas. No había forma de que alguien no hubiera entrado a la casa. Así que volvimos a dormir, y de a siguientes hasta me burlé de él durante el desayuno. Pero, la siguiente noche pasó exactamente lo mismo. a veces mi mi compañero entró diciendo que los ruidos habían comenzado arriba, que por favor fuera ver. Esta vez ya no se veía solamente asustado, también estaba confundido porque aseguraba que las mesas, que las sillas escuchaban clarísimo desde su cuarto, que se estaba moviendo mientras que yo estando prácticamente al lado no escuchaba nada. Volvimos a subir, no había nadie otra vez, pero ahora sí había algo diferente. Una de esas sillas pesadas estaba ligeramente separada de la mesa. Fasilmente alguien había podido pensar que estaba mal acomodada desde antes y eso mismo pensé yo. Pero la mañana siguiente le preguntamos a la señora de la cebo y ella se juró que siempre dejaba el comedor perfectamente ordenado anteseguirse, que era una costumbre que tenía desde que trabajaba con los dueños que eran muy especiales en cuanto al acumodo. Recuerdo que cuando me dijo eso, y compañero se puso completamente pálido. Esa misma noche decidió mover una televisión vieja hasta mi habitación, porque ya no quería dormir solo. Terminemos intercambiando cuartos para evitar sus ronquidos, y curiosamente desde ese momento dejaron de escucharse los ruidos. Pasaron algunos días tranquilos hasta que llegó tu trabajador mexicano a quedarse con nosotros. A él nunca le viamos contado nada. No queríamos su gestionar a nadie ni tampoco seguir hablando del tema, pero uno me ha drogada. Tazú algo todavía peor que lo que habíamos vivido hasta ese momento. El hombre salió de su cuarto para ir al baño y cuando iba pasando junto a las escaleras, vio a una anciana bajando lentamente desde el piso de arriba. Nos dijo que llevaba un camisón viejo, el cabello completamente blanco y tan largo que le cubría parte del rostro. recordó las uñas largas, negras y la piel llena de arrugas, como si fuera una persona extremadamente anciana. Al principio creyó que era alguna señora que había entrado por error a la casa o alguien relacionado con los sueños, pero mientras lo observaba, trató de poner atención, empezó a darse cuenta de algo que le provocó muchísimo miedo. La mujer no estaba bajando las escaleras normalmente, no movía las piernas, no dobla la rodillas, simplemente descendía poco a poco, como si el cuerpo completó se deslizar hacia él sin tocar realmente los escalones. Dice que en ese momento sintió un terror tan fuerte que comenzó a gritar, y sí gritó como poseído, eso nos despertó a todos. Yo salí inmediatamente de mi cuarto y le encontraré el pie de las escaleras completamente paralizado. Apenas podía hablar, le temblaban las manos mientras intentaba describir lo que acababa de ver. Subí con él a revisar el comedor, no encontramos a nadie, pero todas las sillas estaban fuera de lugar. Todas. Recuerdo que después entre el cuarto de mi compañero chileno para avisarle que ya no había nada. Él ni siquiera había querido salir. Seguía literalmente escondidos debajo de las cobijas, y solamente me dijo que prefería no ver nada, y que ese problema lo resolviéramos nosotros. Lo peor fue que el trabajador mexicano renunció prácticamente después de eso, porque ya no quiso volver a dormir ahí. Tiempo después también trasladaron a mi compañero Chile en otro proyecto, y finalmente yo terminé saliendo de Guanajuato Rumbu a Najarit. Lo extraño es que a pesar de haber estado ahí todo el tiempo, yo nunca había absolutamente nada, ni una sola vez, pero las historias siguieron ocurriendo incluso después de que nos fuimos. Otros trabajadores que ocuparon la casa, terminaron viendo en la misma anciana. Uno de ellos incluso terminó escondidos debajo de una cama hasta el amanecer, completamente incapaz de salir del cuarto. Después de tantos años sigo sin saber que era lo que ocurría ahí, nunca lo super, nunca nadie explicó nada. Y sinceramente creo que lo más raro de todo, no es que tantas personas haya visto lo mismo, sino que yo nunca ya he visto nada, estando ahí en el mismo lugar, que eso nunca ya querido mostrarse frente a mí. Hola comunidad, esto pasó en Puerto Rico en 2017, y aunque han pasado años, lo recuerdo muy bien para contárselos ahora ustedes. Desde niño me tocaron una experiencia rara dentro de mi familia. Nunca faltaban los comentarios sobre voces en la casa vacía, sombras o estas hiloetas, personas que alguien había visto de reojo. Yo crecié escuchando todo eso, pero sinceramente nunca creí del todo para normal paranormal pues no lo veía yo. Pensaba que tenía que haber una explicación. Lo que pensamos todos los que no lo vivimos en carne propia, pues, hasta que nos pasa. A mí me pasó hasta que nos cambiamos de casa. Era una casa sencilla frente a una zona de bosque, en el barrio donde siempre habíamos vivido. Quiero aclarar que, aunque estamos cerca del bosque, no era un lugar islado, ni una casa abandonada, ni nada parecido. De hecho, cuando la rentamos los sentimos afortunados, porque para lo poco que podíamos pagar en ese momento, no estaba nada mal. Los primeros dos meses fueron completamente normales, y hermano y yo teníamos nuestros cuartos separados y mamá dormía al final del pasillo. El cuartos de mi hermano era el único que no tenía puerta todavía porque los sueños nunca terminaron de instalarla. la primera vez que algo realmente nos asustó fue una madrugada. Yo estaba dormido cuando escucha mi hermano gritar. Me levanté de golpe y lo encontré llorando en el cuarto de mi mamá. Ella estaba tratando de calmarlo mientras él apenas podía hablar del miedo. Cuando logró tranquilizarse un poco nos contó que acababa de despertar y que vio a una mujer parada junto a su cama. Recuerdo perfectamente como le describió porque nunca lo había visto tan asustado. Decía que la señora tenía el cabello negro, muy sucio, que tenía parte de la piel de la cara como, desprendida en los tientes podridos, pero lo peor no era como se veía, sino que la mujer se movía junto con él. Mi hermano intentó voltear la cara para dejar de verla, pero ella seguía acomodando su frente a él, obligándolo a mirarla. Yo intenté hacerme el valiente porque era el hermano mayor, entre al cuarto para revisar, prendí la luz y empecé a buscar alguna explicación para tranquilizarlo. Pero, desde ese momento el ambiente dentro de la casa cambió completamente, ya no se sentía igual. Las noches empezaron a ponerse raras. A veces escuchamos golpes en las paredes oríos en el pasillo cuando todos estábamos acostados. Otras veces era el baño. Se escuchaba claramente como le jelaban al agua o abrían las llaves durante la madrugada. La mayoría del tiempo intentábamos ignorarlo. Creo que todos sabíamos que mientras menos hablábamos de eso era mejor. Pero una noche me pasó algo que hasta hoy me cuesta creer que sí sucedió. Mi cuarto compartía pared con el de mi hermana. Yo seguía despierto porque al otro día me amaba clases. Y recuerdo que cuando me volteé en la cama, golpeé accidentalmente en la parez con el brazo. Y 12 segundos después. Me respondieron el golpe. queé como congelado de verdad, desde que tal vez mi hermano había regresado a dormir a sus cuartos indeciernos, así que no le de importancia esta noche, o al menos lo intenté. Pero la siguiente noche volví a pasar.

15:05.8

Volví a escucharlo.

15:09.0

Esta vez el golpe fue mucho más fuerte, viniendo del otro lado de la pared. Ahora, la mañana siguiente le pregunté a mi mamá si mi hermano ya estaba dormiendo en su cuarto de nuevo, y me dijo que no. Que seguía dormiendo con ella y crees que era que iría entrar solo sacar ropa de ese cuarto. Y sí, lo que les he contado me trae muy malos recuerdos, pero me falta compartirles la peor noche de todas. Era viernes, yo sé que despierto usando la computadora cuando mi mamá me mandó un mensaje para que saliera el pasillo sin hacer ruido. Cuando vi la puerta de mi cuarto, encontré mi mamá para denmeizo el pasillo, completamente seria, escuchando hacia arriba. Recuerdo algo que me dio muchísimo miedo. Mi mamá me escribía mensajes, estando menos de un metro de mí porque no quería hablar en bus alta. Me dijo que lleva barato escuchando algo afuera. Primero la marquecina, luego encima del techo de la casa. Al principio pensé que podía ser un animal, hasta que lo escuché. Eran pasos, sonan como los pasos en la persona, ahí arriba de nosotros. Nosotros teníamos techo de lámina y podías notar perfectamente el peso de algo caminando arriba. Todavía recuerdo el sonido. Paso por paso, de espacito. Como si algo estuviera caminando encima de nosotros sin ninguna prisa. Mi mamá me dijo que escuchó cuando que yo pasó por el borde de la marquecina y cayó sobre el techo de un salto. Y sinceramente así se escuchó, como algo demasiado pesado para ser un animal. Ninguno de los todos se trevía a salir. Terminamos llamando a mi abuelo porque vivía acerca. Cuando llegó puso las luces del carro hacia la casa y salió rápido para revisar el patio. Yo no quería dejar lo solo, así que a Garron Machete yo no le interna y salí detrás de él, aunque honestamente iba muerto de miedo. Revisamos alrededor de la casa no encontramos nada. Entonces decidimos subir a ver el techo. Recuerdo perfectamente el momento en que puse el escalera y empecé a subir. Todo estaba completamente oscuro. Cuando penasiva llegando al borde el techo, algo salió corriendo.

18:11.5

No puedo decir que era porque sinceramente no lo vivían, solo escuché el ruido rapidísimo moviéndose sobre la lámina y perdíéndose hacia la parte del bosque.

18:17.5

Nunca... nunca olvidaré la sensación que me quedó después de eso.

18:22.8

Porque por primera vez sentí que aquello que llevaba semanas escuchándose dentro de la casa, era real. Tiempo después tuvimos la fortuna de poder irnos ahí, y desde entonces nunca volvió a pasar nada parecido. Eso no estaba detrás de nosotros, eso lo que fuera, vivía ahí en esa casa. Supongo que podría decir que en algún momento nosotros vivimos en una casa en brujada. de continuar comunidad, aunque ustedes saben que pienso que los premios no son algo importante, no saben lo bonito que sentí que una vez me desvotaran por nosotros y nos hicieran ganar el premio el mejor podcast de terror en los Spotify Podcast Awards. agradezco muchísimo muchísimo ese amor tan tan bonito que nos demuestra en cada que tiene una oportunidad y de verdad que es algo completamente mutuo. Yo no sé qué haré haciendo ustedes. Contar historias le da sentido a todo lo que hago, así que gracias, gracias por valorarlo de esa manera y como les dije en Instagram, cada que sucede algo así, nuestro compromiso crece y eso es hacer cada vez mejores episodios para ustedes y más más contenido. Creanme, nos estamos adaptando para cada vez traer a ustedes más historias. ahora continuamos, que aún es que dan más relatos esta noche. Hola comunidad, me llamo Rodrigo, los saludos de la australia. Sus historias me acompañan todos los días a el camino a casa. Esto me pasó en más atlán en 2005, cuando regresa ya para estudiar la universidad. Yo había vivido en más atlán desde morro, hasta más o menos la prepa, pero después nos podamos saber a Cruz por el trabajo de mi papá, aun así yo siempre quise volver, y cuando abrieron la carrera que quería estudiar me arreces sin pensarlo. Un primo mío ya vivía ya, y su hermano Adrián se fue conmigo. Mi papá consiguió que nos quedáramos en una casa dentro de un coto pequeño, por la cruzlizar a ser que del acuario. Era un solo cuatro casas en ese y la verdad del lugar estaba tranquilo. La casa pertenecía un amigo suyo y se alquilaba por cuartos, aunque realmente quien estaba habitando antes de que llegara a mozera, solo el sobrino del dueño o Federico hizo esposa. Pero casi nunca estaban. De hecho cuando nosotros llegamos apenas ocupaban uno de los cuartos, por lo demás parecía una casa vacía para nosotros. Yo iba empezando a la universidad y pues ya se imaginarán como esa tapa, salíamos muchísimo, llegamos de madrugada, casi no dormíamos y prácticamente vivíamos entre fiestas y tareas. Las primeras noches ni siquiera os habamos bien los cuartos, por flojera terminamos dormiendo los tres juntos en un solo. Otro lo usamos para ventar ropo y mochilas, y hay mismas millonescriptores donde hacíamos tareas cuando nos acordábamos que seguíamos estudiando. a Zatlan y el infierno de calor. Turmiamos con una ventana grande abierta y un ventilador que apenas servía para mover el aire. La primera noche rara pasó justamente cuando por fin nos hormimos temperando y sobrios. Serían como las tres de la mañana cuando sentí cadrian se levantóó de golpe del colchón. Me esperó porque se quedó sentado completamente tieso y empezó a preguntar quién estaba ahí. Eso me sacó del sueño al instante. Victor también despertó y los tres nos quedamos viendo hacia la puerta del cuarto. Adrián estaba muy alterado, nos dijo que acaba de ver un nombre parado en la entrada. Mi primer pensamiento fue que alguien se había metido a robar, pero después de unos segundos Adrián empezó a calmarse, dijo que, que ahora que lo pensaba bien, al que vio era a Federico, asomándose por el puerta. Seguramente, solamente asegurándose que estuvieramos ahí, y nada más. Nos quedamos con esa idea porque sinceramente era la explicación más lógica. Pero después empezó algo mucho peor.

23:26.2

Se escuchó como si alguien caminara por el cuarto.

23:30.4

Pero no como si hubiera entrado. Como si alguien estuviera moviendo las velocidades. Se escuchaba muy claramente. De pronto quiera más rápido, luego más lento, otra vez los clics. En ese momento para mí fue muy claro que alguien que no podíamos ferre estaba pretando los botones el ventilador, como jugando con ellos, con nosotros, y después apagó. Recuerdo perfectamente que yo no quería abrir los ojos, sentí como Adrián me agarró la mano y me la proto fuerte, compreguntándome sin hablar si yo también estaba escuchando lo mismo. Y sí, los tres estábamos despiertos, y así nos quedamos hasta camineció. Nos quedamos ahí a pesar del calor infernal, sin poder movernos, sin que nadie se atreviera a parar si prender de no acuente el ventilador. La mañana siguiente nadie quería hablar mucho de lo que nos pasó. Cada quien se fa sus clases a los suyo y tratamos de convencernos que todo ha sido un producto del sueño, de lo cansados que estábamos, de no haber tomado esa noche. Pero esa tarde pasó algo que nos cambió completamente la cara. Cuando regresamos a la casa vimos maletas en la sala. Federico ya vea vuelto y venía acompañado de su esposa, que hasta ese momento nosotros no conocíamos. Nos presentamos. Empezamos a platicar un rato y le preguntamos de dónde venían. Ella nos dijo que acaban de llegar de Guadalajara, porque Federico ha habido por ella. Me acuerdo perfectamente bien que yo le pregunté si había ido y venido el mismo día y ella me respondió que no, que Federico se ha habido Guadalajara desde el viernes y ese día a laones. Había pasado el fin de semana acha. Se me lo el cuerpo comunidad, porque entonces, el hombre que Adrián había visto parado en la puerta, no podía haber sido él. Me acuerdo que intenté hacer una pregunta sin sonar loco, pero antes de terminar, les esposa de Federico nos preguntó directamente si ya no se había pasado al correr o la casa. Y los tres nos quedamos callados, sin saber que desiguiar. Adrián fue el primero que se atrevio a decir que sí, que había visto alguien parado en el cuarto, que intentamos convencernos que si había sido Federico a pesar de lo que escuchamos después, moviendo el ventilador. Y nunca voy a olvidar lo que respondió ella después. Nos preguntó si era un hombre vestido de negro, que se ve exactamente como Federico. Hasta hoy sigo sintiendo feo cuando me acuerdo de eso. Y es que ya nos contó que ya lo había visto antes varias veces dentro de la casa. No sabía que era. Nunca dijeron que por un fantasma ni nada así. Simplemente hablaban de eso como si fuera algo que aparecía de vez en cuando. La primera vez que ya lo vió estaba costada en el sillón y escuchó que alguien le chistávase hacia atrás. Tienso que refeder y como le estándola, pero en ese momento escuchó como venía bajando las escaleras y no había nadie detrás de ella. Después empezó a verlo en otros lugares de la casa, sobre todo cerca del baño. La puerta de la regadera era de plástico blanco, medio traslúcito, y decía que a veces alcanzaba a distinguir, la silueta de alguien asomándose por arriba mientras se bañaba. Después esa plática ya no pudimos volver a sentirnos tranquilos ahí, pero a muy miedo son ese tiempo y un estamento empecé a obsesionarme muchísimo con la casa. Si llegaba y no había nadie, pero efería que darme a afuera esperando a que regresara alguno de mis primos antes de centrar solo. ¡Dormía mal! ¡Muy mal! Todo el tiempo sentía que alguien podía estar observando no se es de algún rincón. Federico y su esposa se terminaron regresando a Guadalajara como una semana después. Pero nosotros, nos quedamos ahí todavía un tiempo más. La primera experiencia que que tuve fundía que llegué completamente agotado de la Universidad. No había nadie en la casa, pero estaba tan cansado que ni siquiera me importó. Entré, metirá el sillón y me quedé viendo si al entrada intentando es cansar un rato. Normalmente cuando me quedaba solo, dejaba la puerta abierta para sentirme un poco más tranquilo. Y recuerdo perfectamente el momento en que me cayó el 20 de que estaba... solo, completamente solo y ya adentro. Volte a ser el baño que estaba junto al entrada y pensé algo que estaba hoy me sigue

29:25.2

dando miedo recordar. Pensé que, que sería horrible escuchar que le jalaran al baño o que habieran las llaves del agua mientras estaba solo. Y en cuanto terminé ese pensamiento, esa frase en la cabeza. escuché el ruido de agua salguiéndote las llaves.

29:48.9

Sentí un terror horrible. Salí corriendo se la puerta y hasta metrópeso intentando salir de la casa. Lo peor es que nunca quise volver a se atrás para ver si había alguien ahí. Nunca, ni siquiera cuando ya estaba fuera pude ver.

30:06.0

Han pasado muchísimos años es entonces, y sinceramente todavía no sé qué era lo que

30:11.0

estaba dentro de esa casa.

30:13.3

Si era un fantasma o algo más, y no entiendo por qué se veía como Federico.

30:20.5

Lo que si les puedo asegurar es que no fue nuestra imaginación.

Transcript will be available on the free plan in 11 days. Upgrade to see the full transcript now.

Disclaimer: The podcast and artwork embedded on this page are from Sonoro, and are the property of its owner and not affiliated with or endorsed by Tapesearch.

Generated transcripts are the property of Sonoro and are distributed freely under the Fair Use doctrine. Transcripts generated by Tapesearch are not guaranteed to be accurate.

Copyright © Tapesearch 2026.