meta_pixel
Tapesearch Logo
Log in
Hoy Hablamos: Podcast diario para aprender español - Learn Spanish Daily Podcast

2199. Propósitos de Año Nuevo

Hoy Hablamos: Podcast diario para aprender español - Learn Spanish Daily Podcast

Hoy Hablamos

Education, Courses, Language Learning

4.9720 Ratings

🗓️ 5 January 2026

⏱️ 16 minutes

🧾️ Download transcript

Summary

Comenzamos el tema del mes sobre los propósitos de Año Nuevo.

Transcript

Click on a timestamp to play from that location

0:00.0

Hoy hablamos episodio 2199, propósitos de año nuevo. Bienvenido, ahí hablamos el podcast para aprender español cada día. Si te hace suscriptor Premium, podrás escuchar el cataló completo del podcast con más de 2000 episodios y el podcast Premium que publicamos cada viernes. A usted suscriptor Premium en hoy, hablamos.com. Hola, oyente, ¿qué tal? Este es el primer lunes de enero y también el primer lunes del año. Año nuevo, vida nueva. Esa es una frase que se escucha mucho estos días. Espero que estés motivado con el inicio del año, porque durante este mes hablaremos de esa motivación del nuevo año para hacer cambios en nuestra vida. Hoy hablamos de los propósitos. Estamos en esa época rara del año. Esa especie de limbo entre la navidad y el inicio del año. Venimos de una época de excesos, mucha comida, alcohol, días de vacaciones. Bueno, lo hemos pasado bien, la verdad. Y ahora empezamos el 2016, un año, y miramos al futuro con ilusión, con esperanza y con una lista de cosas que queremos cambiar. Es la época de los propósitos, oyente. Y como sabes que es un tema que me gusta mucho, todos los racenados con propósitos, hábitos y logrados objetivos, vamos a dedicar el tema del mes a esto. Hoy hablaremos de por qué nos ponemos propósitos y qué suele fallar cuando lo hacemos. Vamos a hablar de motivación, de identidad, de culpa, de fallos y de por qué muchas veces el problema no es tu falta de fuerza de voluntad. El problema es que estás planteado el cambio de una forma que casi garantiza el fracaso. El 31 de diciembre, si lo piensas friamente, es un día normal, no es tan distinto a cualquier otro día. Lúnico especial es que solemos celebrarlo con familia o amigos. Pero al día siguiente, el mundo sigue igual y tú eres la misma persona. Sin embargo, nuestra mente vive ese día como si fuera mágico, y el uno de enero te sientes una nueva persona. ¿Por qué sentimos que el uno de enero es un punto de inflexión? Por lo que se conoce como el efecto del nuevo comienzo o el cierre de de ciclo. Sentimos que cerramos un ciclo y se abre uno nuevo. Sentimos que es un momento en el que podemos hacer borrón y cuenta nueva. Los seres humanos necesitamos dividir la vida en etapas, y los años del calendario son unas divisiones más claras que tenemos. Por eso, cuando empieza un nuevo año, estamos más motivados y más abiertos al cambio. Y ojo, esto es importante. Esa motivación es real. De hecho, es más probable que cumpleas un objetivo si empiezas en enero que en cualquier otro momento del año. Y esto no lo digo yo, lo dicen los estudios. Así que lo inteligente no es despreciar esa motivación, sino aprovecharla. Usar es impuls inicial para arrancar, para empezar, para dar los primeros pasos. Pero bueno, ya sabemos que la motivación nos lleva solo hasta cierto punto. Siempre llega un punto en el que vamos perdiendo la motivación o tenemos altibajos. Y ahí es donde muchas personas abandonan. Por eso, además de motivación, necesitamos estructura, hábitos y un plan realista. De todo eso hablaremos en los próximos episodios. Lo que sí tenemos que tener claro desde ya es que, aunque empiece nuevo año, tú sigue siendo la misma persona. No podemos engañarnos. La trampa está en confundir tener ganas de cambiar con haber cambiado. No es cambiado todavía, oyente, sigue siendo la misma persona que hace unos días, con los mismos hábitos y seguramente con los mismos problemas. La fecha puede ayudarte a empezar. Claro, te da ese empujón, esa sensación de ahora sí, pero el trabajo real sigue siendo el mismo, y ese trabajo requiere esfuerzo, suele ser repetitivo y a veces ha burrido. que parece unos grandes peligros de los propósitos de año nuevo y dealizar al yo del futuro. Pensamos algo así como, vale, ahora estoy cansado, ahora me da pereza, ahora no tengo tiempo, pero el yo de enero será diferente. El yo de enero se levantará temprano, comerá sano, entrenada con disciplina, estudiará todos los días. No te engañes. Tuyo del futuro se construye con las acciones del presente, no con las intenciones. No hay un interruptor que se activen enero y te convierta automáticamente en alguien más disciplinado o más constante. Si hoy te cuesta, es normal que mañana también te cueste. Por eso, en lugar de delegar el esfuerzo, en ese yo del futuro, lo más inteligente es preguntarte, ¿qué versión mínima de ese cambio puedo empezar hoy? Y aquí entramos en un tema clave cuando creemos cambiar nuestros hábitos y cumplir nuevos objetivos, la identidad. Muchas veces creemos que un propósito es solo una acción o un hábito. Voy a hacer ejercicio, voy a comer mejor, voy a dejar de fumar, pero en el fondo un propósito es una amenaza para tu identidad actual. Es un cambio de identidad. Por ejemplo, si tú llevas años víéndote como una persona poco constante, una persona caótica, una persona que siempre deja todas medias, cuando decides cambiar no solo estás cambiando un hábito, estás poniendo en duda quién eres, estás cambiando tu identidad y cambiar tu identidad es un proceso difícil, por eso crea resistencia, por eso hay personas que empiezan el año con mucha fuerza pero abandonan a las pocas semanas. No porque no quieran cambiar, sino porque que una bocicita interior que dice, tú no eres así, esto no es lo tuyo, tú siempre ha sido de otra manera. La típica frase de yo soy así, por eso no puedo cambiar. Usamos esa frase, yo soy así, para justificar esos malos hábitos que tenemos y que queríamos cambiar. Y eso nos impida hacer cambios. Es un problema de mentalidad. Por ejemplo, te propones hacer de porte y no lo cumples. Entonces te dices a ti mismo que eres un vago. Yo soy así, soy muy vago, soy muy prezoso. Definerte de esa forma te ancla a esa identidad, y es una forma de decirte a ti mismo que no puedes cambiar. Porque una cosa es decir, me he dejado llevar por la pereza, y otra muy distinta es decir, yo soy prezoso. En la primera hablas de una conducta, de un comportamiento que tuviste un

7:27.8

momento concreto. En la segunda conviertes esa conducta en identidad. Y cuando un comportamiento

7:35.0

se convierte en identidad, cambiarlo es mucho más difícil. Además, esta frase nos sirve muchas

7:42.6

veces como excusa. Si te convences de que no puedes cambiar, te quitas presión, te quitas culpa y te quitas responsabilidad. Es cómodo. Es más fácil decir que eres de cierta forma y que no puedes cambiar que reconocer que podrías cambiar. Si reconoces que se habito, se puede cambiar, ahí ya aceptas que están tu mano cambiarlo. Ahí te haces responsable. Y no, oyente, tú no eres así. Tú tienes hábitos, patrones, formas de actuar y muchas de esas cosas se pueden cambiar. No es rápido y requieras esfuerzo, pero se puede cambiar. Por ese motivo, algo importante para conseguir los propósitos es cambiar ese autodialo, cambiar la mentalidad. Cuando falles o no cumpla salgo, no relaciones con tu identidad. No pienses. Yo soy así y por eso he fallado. Pienza. Hoy he fallado, pero mañana puedo hacerlo mejor. Aquí entra otro tema clave, la motivación. Y lo que nos interesa hoy es ver la diferencia entre motivación extrínseca e intrínseca. La motivación extrínseca es la que viene de fuera. Por ejemplo, hacer deporte para tener un cuerpo que alaven los demás, o para recibir la

9:06.1

aprobación de los demás. Cuando lo haces pensando, la gente va a flipar con mi cuerpo. No es que sea una motivación mala, pero tiene un problema. Es muy frágil. Depende mucho del contexto, del estado de ánimo y de los resultados rápidos. Cuando no ves resultados, cuando nadie te aplaude, cuando no hay recompensa inmediata, esa motivación desaparece rápidamente. La motivación intrínseca en cambio, nace dentro. Hace algo porque te gusta, porque te hace sentir bien, porque conecta con tus valores, porque es algo importante para ti. No necesitas que nadie te vea logrando tu objetivo ni que te aplaudan. Y esta motivación, aunque a veces es más difícil de encontrar, es mucho más estable a largo plazo. Muchos propósitos fracasan porque se apoyan principalmente en la motivación extrínseca. Queremos el resultado, pero no el proceso. Queremos estar en forma, pero no entrenar. Queremos hablar otro idioma, pero no dedicarle tiempo. Así que, oyente, cuando te pongas tus propósitos, piensa en el porqué, en los motivos por los que quieres conseguir eso. e intenta que sea una motivación interna, que depende de ti.

15:25.4

Otro error muy común es el de la gran transformación. Es el pensamiento de este año lo cambio todo. Este año sí, este va a ser el año de mi gran cambio. Ahora voy a madrugar, hacer deporte cinco días a la semana, comer perfecto, leer todos los días, meditar, etcétera. Realmente ojalá pudiéramos cambiar todo eso en un año e implementar todos esos buenos hábitos. Seguramente algunas personas lo pueden hacer un cambio tan grande. No digo que no, pero es una excepción, los cambios grandes y radicales casi nunca funcionan, esa idea suele acabar en frustración, porque cuando fallas en una de esas cosas, aparece el pensamiento de ya está, lo he estropeado todo y abandonas. El cambio real casi nunca es espectacular, es lento y va poco a poco, es poco visible porque tienes que esperar varios meses para ver los resultados. Por ejemplo, cuando empecé a hacer deporte de forma más o menos seria hace unos años, no podía hacer ni siquiera una dominada. Ahora puedo hacer seis o siete dominadas seguidas, aunque no es un logro increíble para mí si es un gran logro, pero me llevó varios años, llegaras este punto y nunca tuvo momento de decir, ahora sí que estoy en forma, fue un proceso lento y casi no me da cuenta de la avance. Y ese es el cambio duradero y eficaz, es repetir lo mismo, muchos días seguidos y incluso cuando no apetece. Y eso choca mucho con la imagen que tenemos del cambio a principio de año, porque en esta época del año nos planteamos el cambio como algo más radical. Por eso, oyente, planteate el cambio como un proceso gradual, un proceso Lento. No te pongas objetivos muy locos y no intentes cambiar muchos hábitos a la vez. Elige unos pocos objetivos, los mínimos posibles y ponte objetivos realistas y alcanzables. Y para terminar, otra idea importante. Si tu propósito, solo te genera culpa, algo no está bien planteado. La culpa puede parecer útil al principio. Tempoja un día, te hace reaccionar, te hace pequeño golpe de energía para ponerte las pilas, pero a medio y largo plazo no funciona. La culpa desgasta, cansa y frustra. Si siempre te culpas y te fustigas cuando fallas, acabas asociando el cambio con una sensación negativa. Y cuando cambiar se vive como un castigo, el cuerpo y la mente buscan escapar de eso. Por tanto, cuanto más te culpes, menos probable que cumple a tus propósitos. Por eso es importante cómo interpreta los fallos. Fallar no significa que haya retrocedido a la casilla de salida o que haya fracasado. Fallar es parte del proceso. La diferencia está en lo que haces después. Si usas el fallo como excusa para abandonar o la aceptas como parte del proceso y sigue sa delante a pesar de haber fallado. Y al final, oyente, no se trata de hacerlo todo bien desde el primer día, se trata de seguir con el plan, aunque hayas fallado un día o dos, porque el cambio real no nace la culpa, sino de la paciencia y de la capacidad de volver a empezar sin machacarte por los errores cometidos. En resumen, oyente, ponerse propósitos en año nuevo, tienes sentido y te animo a que te pongas al menos un propósito para este año. No es una tontería ni una moda sin más. Podemos aprovechar un momento en el que estamos más motivados y más abiertos al cambio. Y eso es una ventaja real. Como hemos visto en este episodio, el problema con los propósitos suele ser cómo nos planteamos ese cambio. Idealizamos al yo del futuro. Nos exigimos demasiado, nos apoyamos solo en la motivación externa y nos castigamos cuando fallamos. Y así es muy difícil sostener cualquier propósito en el tiempo. La buena noticia es que esto tiene solución. El cambio no necesita ser radical ni perfecto, necesita ser realista, gradual y bien planteado. Y desoblaremos en los próximos episodios. Veremos como crear un plan sencillo y eficaz para que tus propósitos no se queden solo en buenas intenciones, sino que se conviertan en hábitos que puedas mantener durante el año. Hasta que el episodio de hoy, si te gustas de podcast y el trabajo diario que realizamos, tu colaboración sería de gran ayuda. Para colaborar, puedes hacerte suscriptor Premium. Los suscriptor Premium pueden escuchar el catalogo completo del podcast y escuchar

15:29.6

el podcast Premium que publicamos cada viernes, un montón de contenido para aprender español

15:34.9

de manera divertida. Hace suscriptor Premium en hoy.

15:39.4

Hablamos.com Muchas gracias por escucharnos. Nos vemos en el episodio de mañana.

15:45.4

Pasa buen día.

15:46.2

Hasta mañana.

Please login to see the full transcript.

Disclaimer: The podcast and artwork embedded on this page are from Hoy Hablamos, and are the property of its owner and not affiliated with or endorsed by Tapesearch.

Generated transcripts are the property of Hoy Hablamos and are distributed freely under the Fair Use doctrine. Transcripts generated by Tapesearch are not guaranteed to be accurate.

Copyright © Tapesearch 2026.