Relatos de Horror Navideños
Relatos de la Noche
Sonoro
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🗓️ 28 December 2025
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Summary
En este episodio especial de Relatos de la Noche, reunimos historias reales que ocurrieron durante una de las épocas que, en teoría, debería ser la más tranquila del año: la Navidad.
Relatos enviados por la comunidad, donde las reuniones familiares, los viajes por carretera, las casas de los abuelos y las noches en silencio se ven interrumpidas por algo que no encaja, algo que no debería estar ahí… pero está.
Son historias donde los muertos parecen no entender que ya no les toca volver, donde los recuerdos familiares no coinciden y se fragmentan con el paso del tiempo, donde figuras extrañas cruzan carreteras solitarias y donde, en medio de la madrugada, alguien —o algo— se mueve cerca mientras todos duermen.
Porque no todas las Navidades son iguales. Algunas dejan regalos. Otras dejan preguntas. Y hay unas cuantas que dejan marcas que nadie vuelve a mencionar.
Apaga la luz, ponte cómodo y acompáñanos. Porque incluso en estas fechas… el terror también encuentra la forma de sentarse a la mesa.
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Transcript
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| 0:00.0 | En la madrugada me despertó un sonido, venía de abajo, de la parte baja de la literera. Era un ruido leve como cuando un ratón rasca algo, golpees pequeñitos, casi callados. Me asume hacia abajo y via mi hermano dormido, él no estaba haciendo ruido, y lo peor fue cuando vique el don de madera no estaba donde yo le había dejado. Muy buenas noches querida comunidad RDL Enim, yo espero de todo corazón que haya pasado muy acusto la Navidad, la noche buena, y vamos a continuar con un ambiente muy navideño porque reunimos algunas de las historias sucedidas en estas fechas de sembrines más impactantes que nos han llegado recientemente. Espero que las disfruten si se pueden acompañar la familia muy bien y si no que estos relatos sean su compañía, sean su familia por hoy, recuerden que siempre vamos a estar con ustedes. Así que es hora de dejarse llevar y entrar en estos relatos navideños, porque nosotros ustedes y yo somos tan raros que incluso en estos días disfrutamos el terror, estás escuchando, relatos de la noche. Tengo muchos años escuchando relatos de la noche, y nunca pensé escribir, pero este historia volvió mi cabeza ahora que se acercan a fiestas. |
| 1:45.2 | Mi tio Raúl murió en octubre. |
| 1:47.5 | Fue algo rápido. |
| 1:48.9 | Un infarto mientras manejaba de regreso su casa. |
| 1:52.6 | Tenía un poco más de 50 años y aunque no era muy cercama a todos, siempre estaba presente |
| 1:57.9 | la reunión de familiares. |
| 2:00.7 | Esa navidad decidimos no cancelarla. |
| 2:03.4 | Ya vuelo a insistir en que había que juntarnos como siempre, aunque el ambiente claro no era el mismo. Nared tenía muchas ganas de celebrar, pero una si armamos la cena, el árbol, los regalos. Me acuerdo muy bien que desde que llegamos a la casa hubo al corraro, pero nadie lo quiso decir en voz alta. El primer detalle fue una chamarrha. La chamarrha de mi tío estaba colocada detrás de la puerta del cuarto de visitas, una chamarrha vieja de mezclilla, que siempre olía a cigarro y a perfume, que el siempre dejaba allí cuando venía. Mi mamá preguntó quién había sacado el closet y me abuela a dijo que nadie. Vamos a alguien había puesto ahí por costumbre o como homenaje como recuerdo y no le dimos importancia. Durante la cena mientras estamos sentados alrededor de la mesa, alguien tu cuel tema de mi tío fue inevitable. Mi primo dijo que era raro que se fuera el primer año sin él, y mi abuela sin pensar lo respondió. Tu teo se vino. Todos nos quedamos callados, ella siguió comiendo como sin nada, y luego dijo que había pasado en la mañana, que se sentó un rato con ella en la sala, que le preguntó si iríamos todos a la cena y que después se fue. Mi mamá se rió nervioso y le dijo que no bromeara con eso, y la vuela levantó a la mirada y dijo algo que ya no supimos cómo contestar. No estoy bromeando, viene igual que siempre. Nadie quiso seguir la conversación, cambiamos el tema en cuanto pudimos. Y esa noche ya tarde me tocó dormir en el cuarto donde solía quedarse él. No me gustaba pero me había otra opción. Me esperte cerca del cuarto de la mañana por un ruido en la sala. Pasos, pasos muy lentos como lo sea alguien cansado. No me |
| 4:08.8 | levanté, me quedé quieto escuchando. Y entonces oí claramente su voz. |
| 5:08.8 | Estaba hablando con alguien ahí afuera, simplemente conversando y yo hubiera reconocido esa voz en donde fuera y por supuesto que no salí, era la voz emitió muerto. La mañana siguiente la chamarraya no estaba detrás de la puerta y mi abuela me abuela murió unos meses después, nunca volvió a mencionar esa navidad, nadie lo hizo, yo nunca supe que era lo que estaba y afuera, afuera de meditaciones a noche ni tampoco con quien No me hablas a vos, que era idéntica la de metío. Pero eso sí, se quedé que él volvió, volvió. Tengo apenas unos meses escuchando relatos el noche, pero desde el primer episodio sentí que este espacio era justo para contar algo que nunca nos podías olvidar en la familia. Lo que voy a narrar ocurrió cuando yo era adolescente todavía, durante una navidad en la casa de mis abuelos, en Sonora. Nosotros vivimos en los ángeles California, pero cada diciembre sin falta viajamos a México para pasar unos días con la familia. Era una tradición, la casa mis abuelos siempre fue el lugar al que uno vuelve aunque pase unos años, mismo patio, mis fuos muebles viejos, mis solores, y casi siempre también las mismas decoraciones navideñas. Por eso ese año desde que entramos, notamos algo distinto. Había muchos adornos nuevos. Mi abuela siempre fue de guardar las decoraciones toda la vida, de asferas antiguas, figuras de barro, nacimientos incompletos, luces viejas que a veces ni prendían bien. Pero esa nav vida de había cosas diferentes. Adornos de estilo todavía más mezclados, colores que no combinaban entre sí, figuras que no parecian tener la misma edad, origen ni tamaño. Pero saben que, a una cine abuela tiene ese talento raro de hacer que todo funcionara al final. Casa seguir sintiéndose |
| 6:46.3 | muy acogadora. Cuando le preguntamos por las decoraciones nuevas no dijo que había perdido muchas de las antiguas y que había comprado otras a través de Facebook, con vendedoras del marketplace. Cosa sus adas, baratas, pero bonitas y hasta con historia, con ella. No les dimos importancia, ay me a mano le gustaba que comprar usado mi abuela pero sabía que era un placer de ella. Encontrar cosas baratas, en oferta, cosas que era imposible ya conseguir nuevas. Allá en la casa de Sonora mi hermano menor y yo dormíamos en el mismo cuarto. Era una habitación sencilla, con una literad de metal, yo arriba y el abajo, siempre. Y esa noche la acomodarnos para dormir, no estamos algo que no estaba y antes. En el tocador justo frente a la cama de mi hermano, había una figura de madera. No era grande, era más chiquita que un termo, tallada mano, tenía brazos, piernas cortas, un cuerpo rígido y una cara que no se habría a describir bien. No parecía sonriente, pero, tampoco nojada, era una cara rara para una decoración, si mucha expresión en las facciones pero, con una mirada profunda, no dijimos nada. No queremos parecer exagerados ni hacer un drama por una simple decoración. No queremos molestar a mi abuela con sus secoraciones, sobre todo si por alguna razón había decidido ponerse exactamente ahí. Apagamos la luz y ya. En el madrugada me despertó un sonido. Venía de abajo, de la parte baja de la litera. |
| 8:45.4 | Era un ruido leve como cuando un ratón rasca algo, pequeños golpesitos casi callados. Me moví un poco incómodo, pero pensé que era mi hermano moviéndose dormido o quizás Más alguna ni mala ya fuera. |
| 9:01.9 | Simplemente me ha volviado a dormir. |
| 9:05.9 | Pero no sé cuánto tiempo pasó hasta que... |
| 9:08.8 | ...me espertó un grito, el grito de mi hermano. Un grito seco, intentando callarse, pero lleno de miedo. Encendí la luz inmediato y lo finchorando, hecho bolita en la la cama. Me dijo casi sin poder hablar que... que algo lo acababa de morder. Le pregunté a donde... tenía marcas en el pie, pequeñas pero claras... y no parecían marcas normales. De verdad... era una mordida. Lo abrazé, lo calme. Lle segura ha sido solo un insecto que todo estaba bien, que fue esa imaginación que estaba soñando y sintuó el dolor. Pero entonces mire hacia el tocador. La figura de Madera ya no estaba ahí. Y no quise decir nada aunque me dio mucho miedo. Luego la f nuevo, cerca de la ventana en el piso recargada contra la pared. No parecía haberse caído, esto ha colocado como si alguien lo hubiera dejado ahí. Mi hermano entre estos yosos me dijo que había sentido claramente que algo se subía a su cama, que despertó cuando sintió dolor, que creyóver eso a los pies de la cama, y yo no quise seguir escuchando, le dije que seguramente había sido una pesadilla. Cuando volvió a dormir se tomó a la figura y la regresé a a su lugar original, en el tocador. No quería sustarlo más. Pensé que se al despertarla veía en el mismo sitio todo que daría como mal su heño. Y el resto de esa noche por supuesto que ya no dormí. En la mañana le conté toda mi mamá. Me dijo que no pensaran cosas raras, pero |
| 11:06.8 | aún así me sugiría hablar con mi abuela, preguntarle de dónde había salido esa figura, a quien se había comprado. Y cuando le preguntamos, me abuela a fronció el un diseño, cual figura, cual duende, dijo. Y le explicamos. Le escribimos el muñeco de madera, el autocador en el cuarto. Ella negó con la cabeza. Tijo que no había puesto ninguna decoración en ese cuarto. Que ella misma evitaba mover cosas ahí porque sabía que dormíamos nosotros nosotros que no nos gustaba tener muchas cosas y fuimos corriendo revisar. La figura ya no estaba en el tocador ni el ventana ni en ningún rincón del cuarto. Revisamos la casa, nada. Pero al mover un armario viejo de ese cuarto encontramos algo que nos dejó en silencio, sin saber qué decir. Detrás en la pared, avionocho. No era pequeño, no parecía reciente. La madera alrededor estaba desgastada, como si algo hubiera entrado y salido de allí durante mucho tiempo. No tenía la forma limpia de un agujero hecho por herramientas, tampoco era un simple daño superficial. Me dijo que seguramente eran ratas, pero yo nunca había visto un nollo de ratas así. Esa Navidad nadie volvió a mencionar el tema, mi hermano nunca volvió a hablar de la mortida, pero durante el resto de la estancia, piso dormir con la luz en sentida, casi siempre con hispapaz. Yo tampoco dije nada más, no quería provocar preguntas que nadie va a responder, y me aguanté. Me aguanté y dormí solo aún con ese miedo también. El verano siguiente volví yo solo la casa de mis abuelos para pasar unos días con ellos. El cuarto ya estaba diferente. Habían cambiado muchas cosas, la literatura ya no estaba. Pero el armario sí, el hoy yo había sido tapado de manera improvisada. Lo sé porque revise. Tenía madera de otro color, mal hecha. Nunca supe que fue esa figura, de donde salió o a donde se fue, nunca volvió a verla. Gracias por habernos dejado a acompañarles en estas fiestas, de verdad, y gracias por confiar nosotros para seguir contando sus historias. Continuamos con este episodio, pero aprovechamos para pedirles que nos cometen si escucharon este podcast en estos días, en esta temporada de Sembrina. |
| 14:07.5 | Dígenos cómo lo hicieron. En compañía de su familia durante una reunión familiar, quizás |
| 14:13.3 | ustedes comenten que será muy muy muy bonito para nosotros, leerlos. Si no esperamos, |
| 14:21.8 | seguimos con más relatos esta noche. ¿Qué tal comunidad? Feliz Navidad. Esto pasó cuando yo tenía como 12 años, pero... Los seguimos hablando hasta hoy porque ninguno coinciden a que ocurrió realmente. Y yo sé, yo sé que son raro pero permitan explicar. Era una vida, estamos en casa de mis papás. Nada especial, tiene música plática, muchas pláticas. Miteo Tony estaba contando una niegda hasta que cuando éramos niños. En algún momento mi ona salió, escuchó clarito que alguien llegó y dejó la conversación a medias. Fue a la calle donde estuvo parada por unos segundos y luego volvió. Según que recuerdo cuando regresó, mi tío ya no estaba hablando de lo mismo. Se vea quedado de la nada muy serio, muy callado, pensativo. Cuando hablamos de eso, un rato después, mi hermana de dijo que mi mamá jamás se levantó, que jamás escuchó algo en la calle. Mi mamá sí, yo también. Mi totoni tenía también otra versión. Y lo extraño es que esa noche pasó. Pasaron cosas que todos recordamos, pero... Diferente. Mi primo, por ejemplo, asegura que Metíod dijo en algún momento lo siguiente, se cuerdan de la navidad, en la que nadie pudo dormir en toda la noche. Mi primo asegura que y mamá respondió que no devían hablar de eso, pero yo no recuerdo esa parte, tampoco metí ni más, lo que yo recuerdo es que hablaban de un niño que vivían a casa atrás cuando eran niños y que alguien había asesitado cerca de |
| 16:25.2 | Navidad. Es una plática tan rara que por un momento cuando me dijeron que nunca lo dijeron, sentí que era un sueño, que era algo que se agregó a mi memoria. Sin embargo, ese niño sí existió, ellos lo conocieron. Fue asesado muy cerca de Navidad. Sin embargo, mi mamá dice que nunca hablaron de eso, que hace mucho que no mencionan en ese tema, y que esa noche mi tío se quedó en silencio casi todo el tiempo. Mi papá que no estaba estaba realmente con nosotros ahí, hura que mi tío se la pasó en el patio, que lo vio dar vuelta hablando solo. Y lo único en lo que todos coincidimos es en lo que pasó después, cerca de las 12. Las luces del árbol tronaron y se apagaron solas. No fue una pegón ni una variación del voltaje porque todos los de mes estaba igual, normal. Pero los foquitos tronaron, luego se apagaron y volvieron a prender pero para padeando. Mi abuela se puso nerviosa y notamos que empezó a resare en dos bajas. Mi diotón y se levantó de golpe, dijo que ya se iba. Y desesan a vida, cada vez que intentamos recordar exactamente que dijo o que pasó antes de que él se levantara, discutimos, porque nadie tiene el mismo recuerdo. No es que no queramos ponerlos de acuerdo, cada quien no recuerda diferente. Años después, mi tío tuvo un accidente y quedó mal. Lo cuidamos mucho todavía, entre todos. No puede tener emociones fuertes porque lo es controlan muy |
| 18:25.1 | feo, así que mejor no hemos vuelto a mencionar esa navidad, lo pone muy mal, ya casi lo olvidamos y creo que es mejor, si pueden en estas fechas les voy a recomendar algo, intenten recordar una fecha, una nevidad o un año nuevo de un año en particular. Porque quizás usted también tiene en variaciones en la memoria. Quizás hay recuerdos diferentes, realidad existintas. Quizás usted también tiene tienen esos episodios que todos recuerdan diferente. Esa historia ocurrió hace algunos años durante un viaje familiar en fechas cercanas a Navidad y vamos de regreso por carretera, atravesando una zona de sacatecas que siempre se me vecho solitaria, oscura, peligrosa sobre todo de noche. Era tarde, el camino estaba prácticamente vacío. Recuerdo que el ambiente era tranquilo, relajado, solo notístere el sonido del carro avanzando y las luces iluminando lo poco que alcanzaban a ver del camino. En un punto del trayecto, algo llamó nuestra atención a un costado de la carretera. Primero pensé que era un animal pequeño, pero conforme nos acercamos, pude distinguir mejor esa figura, esa figura que corriendo a los patas. Era un ser debajo a esta altura, no más alto que un niño pequeño. Llevaba lo que parecía ser un sombrero alto y cuadrado, botas puntiagosas y vestimientos cura. Lo que más me impactó fue la forma que se movía. Cuando comenzó a correr, sus brazos se movían de adelante se atrasen de una manera muy marcada, al igual que sus pequeños pies, como si no se desplazara de forma natural. No corría como ninguna persona, como ningún animal que yo lo conociera. Todos guardamos silencio. |
| 20:48.0 | Lo vimos pero nadie dijo nada en ese momento, aunque era evidente que había algo paranormal. La figura cruzó rápidamente y se perdió entre la oscuridad del camino, sin que pudiéramos ver hacia donde fue exactamente.guimos avanzando sin decir palabra alguna durante varios minutos. Nadie quería ser el primer en comentar lo que habíamos visto, en aceptar que lo habíamos visto, pero sabíamos que todos habíamos presenciado lo mismo. Un poco más adelante al mirar por el retrovisor, al que anciano estará algo que me dejó |
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