Nunca juegues a la Ouija en diciembre
Relatos de la Noche
Sonoro
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🗓️ 30 December 2025
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Summary
Diciembre, y este año, llegan a su fin con uno de los relatos más aterradores de 2025. Hoy, a diferencia de todos los demás episodios, te deseamos que NO seas el siguiente protagonista de Relatos de la Noche. Nunca juegues a la Ouija en diciembre.
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Transcript
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| 0:00.0 | El teléfono sonó en la madrugada, despertamos preocupados como siempre se uno cuando suena esas horas, porque no hay buenas noticias que no puedan esperar a la mañana. Mi mamá se levantó y respondió, escuché que estaba intentando calmar a alguien, me levanté también y le pregunté qué pasaba, mi mamá me miraba con una cara de confusión que yo no le conocía. Le volví a preguntar el único que ha tenido a ser, fue a poner en altavoz la llamada. Escuché la voz en mi hermana del otro lado de la línea. Venga, venga por favor ¡Hay una muerta aquí! |
| 0:48.0 | Se me tiene el closet y no la puedo sacar de ahí. |
| 0:52.0 | Le pregunté de que hablaba. Le pregunté si estaba drogada o algo así, aunque yo sabía que... |
| 0:55.0 | ...que mi hermana era la última persona en el mundo que os haría drogas. |
| 1:01.0 | Se salió. |
| 1:03.0 | Estaba jugando a la huica y la muerta se salió. Muy buenas noches querida comunidad, tengo que ser una advertencia. La siguiente historia puede provocar, ciertas reacciones en algunos de ustedes que sean sensibles, muy sensibles o que sean propensos a su gestionarse. La siguiente historia habla de manifestaciones que se transmiten a contarla. Y creo que sin duda uno de esos episodios que a muchos escuchas les hará sentir diferente, que les hará sentir que pueden estar viviendo algo similar a lo que quisen arra. Recuerden por favor que si en algún momento se sienten así, intenten ver esto solo como entretenimiento, por favor, intenten escuchar con mucha calma y no sentirse amenazados. Si no logran hacerlo, lo recomiendo que nos igan adelante, que salten este episodio. Por favor, en serio, lo que menos quieres que terminen su año sintiéndose con esa inseguridad. Hoy? Hoy no quiero que sean ustedes los siguientes protagonistas de relatos de la noche. Supongo que para contar mi historia debo dividirle en dos partes, una es tan importante como la otra, por eso les pido paciencia si es que mi relato salarga demasiado comunidad. Esta es la historia de mi familia, pero particularmente la historia de Gabi, de mi hermana mayor. Desde cramos chiquitas es sabido que mi hermana tiende a tentar demasiado su suerte. Es muy miedosa pero al mismo tiempo por algún razón se arriesca demasiado. Es como si necesitaras sentirse en peligro. Suena loco pero así es. En ese entonces una de mis mis tías viviente excocom, en una casa grande, y pasamos una navidad ahí. Hayamos hecho amiguitos en la calle y todos los sillas iban por nosotros para imitarnos a salir. Así conocimos todo ese barro, sus secretos y hasta sus leyendas, una muy en particular, porque a los niños les gustaba pasar corriendo por el terreno que rodeaba una casita de madera, muy vieja, de la que siempre salía humo, como si tuvieran dentro una pequeña chimenea todo el tiempo encendida, humo que olía a yerba fresca quemada, todos corrian alrededor de la casa y volvían a la calle, como como un reto. Y es que ahí vivió una señora a la que todos tenían miedo. Una señora negra, con un asiento que nadie reconocía. Que yo hasta ahora no logre identificar. Mi hermana y yo nunca hacíamos eso recorrido. Al redor de la casa. No conocíamos a la señora ni queríamos incomodarla. No era que nos iran miedo, porque en ese momento no lasía. Un día en que nos mandaron la tienda pasamos olas por ahí, por la casa de la señora, un recuerdo que tenía la puerta vierta y mi hermana se de tu voz se quedó viendo. Yo intenté jalarla del mano pero ella pero ella con su curiosidad es siempre Diosos paso |
| 4:25.1 | hacia la casita, queriendo ver para dentro, queriendo saber si era una casa tan rara como los chicos decían, y detrás de ella salió la mujer y nos saludó. Y es una seña como de que esperáramos juntando los dedos, y se apresuró entrar a su casa. Olaia mucho a Ruda, la Ruda quemada. |
| 4:46.5 | El mujer no se dio una forma muy amable, contenta porque nosotros nos la teníamos miedo, porque le habíamos respetado y no habíamos corrido alrededor de su casa como si fuera un monstruo. Al menos eso fue lo que quise pensar. Me imaginé por un momento siendo hecho esa señora. sola, con un montón de niños tratándote como si fueras una bruja solo por ser diferente. La señora vestió una falda larga y una blusa suelta con flores. Tenía un trapo en la cabeza cubriéndola toda sin dejar de ver su cabello. Cuando salió de sus casas a nuevo, salió corriendo con una caja entre las manos, haciendo los señes que nos acercáramos. Pensé que iba a venir hacia nosotros, pero se quedó en la puerta de su casa, sonriendo. Yo me avance hacia ella, no porque es confiar, sino porque me habían enseñado no acercarme a las casas extraños. Mi hermanomana en cambio se avanzó, tan desprecupada como era, tan confiada. Si es orcosola señora que abrió la caja frente a ella, sonriendo, como ofreciéndole lo que tenía dentro. Cayetas, pense yo desde lejos, o algo que le estaba ofreciendo para comer. Mi hermana se quedó quieta sin decir nada mirándose al contenido de la caja. Yo me quedé de alo lejos esperando que lo tomara para seguir nuestro camino de vuelta a la casa de mi tía y hubo un espera larga. Quizás en instantes, pero muy larga para que mi hermana no hiciera cualquier movimiento. La señora no dejaba de sonreír y mi hermana permanecía callada y móvil. ¿Qué es? Le pregunté, es el Egos. Gabi, ¿qué es? Volvía a preguntar. Mi hermana se volto a ese mí, despacio, y empezó a caminar. Abansuivi que estaba llorando, su cara estaba seria pero tenía lágrimas en los ojos. Tengo hasta mi, me jaló para irnos, pero yo quería ver que era lo que había en la caja. La señora ahora me veía a mi y movía la caja se adelente como ofreciéndome |
| 7:05.7 | la mi también, como invitándome a verla. Son reía. Y hermano me jaló tan fuerte del brazo que me lastimó y luego empezó a correr. Yo sentí que estábamos en peligro y corretan bien. ¡Hey! |
| 7:21.6 | Un grito retumbó a mis espaldas y yo voltié. |
| 7:25.6 | Solo yo. |
| 7:27.6 | Aseñor estaba parada en la banqueta, y ahora, con una cara muy enojada, muy molesta. Ponía su dedo cruzando los labios, como advirtiéndome que debíamos permanecer calladas. Cuando llegamos a la casa de mi tía, mi hermana estaba temblando y no puse a dejar de llorar. Mi tía nos preguntó que no se había pasado. Si alguien no se había hecho algo, yo no creía si nada porque ese gesto de la señora le había tomado como una advertencia. Sin embargo, mi hermana estaba tan mal que sentí que liba a pasar algo, que se iba a morir de un paro cardiaco o algo así, y por eso finalmente le dije a mi tielo que había pasado, que mi hermana se había cercado a la casa de la señora y le habían mostrado algo en la caja. Mi tiempo empezó insister a mi hermana, le dijo que le tenía que decir que le tenía que compartir lo que había ocurrido para poder ayudarla, que no tuviera miedo. Yo prefería no decir nada más, sentía que estábamos a punto de que mi tía saliera enforecida y fuera a buscar esa mujer y se metieron un problema. Mi hermana se calmó y dejó de llorar, le pidió a mi tía que me sacara del cuarto. Cuando lo hizo finalmente le confesó que es lo que había visto, lo que estaba dentro de la caja, mi tía salió corriendo gritando groserías, y en ese momento fue furioso a la casa de la señora. Delrito, salió a ver todo el vecindario, mi tía enfurecida golpeó y pateió a la puerta, pero nadie respondió. Yo estaba cuidando mi hermana que no dejaba de temblar. Le preguntaba que era lo que había visto, pero no se atrevía a decirme. Y afuera fue un escándalo. Los vecinos habían cedido a ver el chisme. Finalmente mi hermana me dijo, como si ya no le quedara de otra, como si supiera que de no decirme ella, alguien más lo que habría haciendo. Tenía un brazo adentro, un bracito como debe ver. Viejo, podrido, me dijo. Yo sabía que no lo estaba inventando, jamás lo haría, quizás por eso fue que fue a mi té. Mi tía volvió y nos pidió perdón por mandarnos suelas a la tienda, los dijo que si podían nos mandaría de regreso a la casa. Ahí fue cuando finalmente yo supe por qué estábamos ahí. Cuando supe que no eran vacaciones de Navidad, sino que mi mamá tenía que estar bajo su pervisión porque había tenido otra recaída. Ella había tenido problemas de enfermedades mentales cuando era joven y había recaído de forma grave en esas semanas. Por suerte me cuidaban tanto que en una vida de cuenta de lo mal que estaba. Mi tierra dijo que vería que hacer para ponernosos algo, para que volvieramos con tu antes con mi mamá. Claro, todo sin decirle a ella que había pasado para no preocuparla además,retodo para no alterar su estado de ánimo que por fin mejoraba. Una doctora amiga de mi tia fue a ver a mi hermanes a noche porque por mas que intentábamos lo lo grababa de dejar de chorar. Y son el teléfono. Era mi mamá, me preguntó como estábamos y elementí, le dije que bien. Pidi hablar con mi hermano y le dije que había salido con mi tía a comprar algo de senar. No le puse a decir que estaba en el cuarto, que le estaba revisando una doctora porque… ¿Por qué casi estén os morías del miedo? Mi mamá me dijo que no había sido una buena noche, que por favor mi hermana le hablar en cuanto pudiera. Y yo sabía que había algo que mi mamá quería decir pero que no se trevia a decirme a mí. En ese momento me escondían mucho pensando que yo no lo pudía procesar. Mi tía le habló un rato después. La vía a ser caso horror se horror al teléfono y la vía fingir que todo estaba bien para calmar a mi mamá del otro lado de la línea. Nos prepararon para volver al día siguiente. Mi mamá estaba en la casa de una amiga de la infancia, cerca de la montaña en mi ciudad. También volvió a nuestra casa. La noche siguiente ya estamos en ando juntas a las tres otra vez. Tiempo después su peler de hacer razón por la que imamaya o maquillanoche fue por algo, algo que vio cuando se quedó sola la casa de su amiga, cuando tuvieron que dejarla por un momento aunque era una situación que evitaban. Casi al mismo tiempo, de que mi tía fue a tocarla, señora. Mi mamá vio algo. Aquella noche, mi mamá la va avar los platos de su cena cuando fio una figura caminar por el cardín, pensando que alguien se había metido, se le va a ver. La casa donde estaba estaba lejos de todo, no había otra cerca, sólo árboles y un camino de tierra. Era, era por un lado el escenario ideal para despejarse de preocupaciones y miedos, pero también uno peligroso para alucinar como le pasaba seguido. Cuando solió revisar lo yo haber una figura pasar de reojo y la sequeó, intentando comprobar si se trataba de algo real o no. Apenas saliendo del terreno del jardín, antes se llegara a los árboles vio algo, una mujer despaldas, descalza, de piel negra y larga falda, de ablusa de flores y con la cabeza cubierta por un trapo naranja, tenía los brazos estirados como de un espantapágaros y no vía su cabeza de un lado a otro, hasta que se detuvo, andar repente, como si lo hubiera escuchado sus espaldas. Cuando comenzó a girar hacia mi mamá, ella temió que fuera una ilusionación, que estuviera punto de ver algo rible y se tapó los ojos y volvió a tientas de nuevo adentro. Y mamá nunca supo que eso que vio fue la misma mujer que a 1.200 kilómetros de existancia. Había sus toda mi hermana de una manera que le cambió la vida para siempre. Que fue lo que vio mi mamá. que los sabremos. Si fue una hallucinación por sinfermedad, no entiendo por qué vio algo que se veía particularmente así, exactamente así, no tiene ningún sentido. Y saben que fue lo más extraño, que le contamos de esto a mi abuelo, una semana después se lo contamos a mi papá por teléfono, aunque el viven Estados Unidos, se lo contamos con el tiempo también años después, a la que se volvió la mejor amiga de mi hermana. Lo que nunca contamos es que la señora era una mujer de raza negra, tampoco como iba a vestir ni en la posición de los brazos. Pero, en las tres ocasiones, nos contaron que esa misma noche con los días siguientes, notaron a una persona cerca de su casa, a través de la ventana, despaldas pero muy cerca, como girando la cabeza para escuchar, siempre en la misma posición, como si supiera cuando se transmite su historia, pero no se preocupen, nunca ha hecho algo realmente peligroso, solo aparecerse. La casa de esa mujer en Texcoco nos dijo mi tía, la abandonó al poco tiempo de aquella primera noche y sigue abandonadas del día de hoy. En un momento continuamos pero si te gustan las historias como esta, las historias largas no olvides dejarnos un comentario. Cuéntanos y prefieres historias breves y variadas o si te gusta que tuquemos un solo tema por episodio. Es muy importante para nosotros saber que tipo de contenido es el que más disfrutas. Gracias por acompañarnos un año más, gracias por ser parte de la relato de la noche y por supuesto, es momento de continuar con el resto de esta historia. Continuamos. A partir de ese encuentro, si lo podemos llamar así, mi hermana vivió diferentes procesos que deberían haberle dejado claro que lo paranormal no solo existe, sino que siempre estuvo muy muy cerca de ella, rosándola. Pero nunca le ha tenido suficiente respeto. A cada roto se obsesiona con algo distinto, con que le harían las cartas, con el tarot, con que le hagan amares y trabajos para que le vaya bien el trabajo. Conforme y mi mamá mejoraba de su condición, parecía que mi hermano iba adoptando algunas de las conductas que mi madre llegó a tener y superar. Estaba segura de que toda la gente quería ser redayo, toda. Confiabasó en su mejor amiga y algunas personas de la familia, siguió un trabajo desde casa. Es muy buena en lo que hace y decidió salirlo menos posible. Su vida era tranquila, y solo salía de vez en cuando para convivir. Nosotros y su círculo de confianza tiene que ir a su casa para poder verla. De algún momento otro empecé a visitar un poco más a mi mamá, sobre todo cuando yo no estaba, tenía mucho interés a la historia de la familia, en ella, en su juventud, en cómo se presentaron los primeros síntomas de su mal. Le hacía preguntas muy específicas y casi siempre formuladas de una forma que que se han parecido que ya conocía la respuesta como si buscara corroborar datos, fechas, información. Como estaba más abierta en un buen momento, una tarde decidimos visitarla, así sin avisar, íbamos a invitarla a escinar fuera, cuando llegamos a su casa tocamos. Queríamos escuchar su voz desde dentro, y pasamos, lo puerte estaba abierta. Haciendo todo este buscuro, olia mal, los platos sucios apilaban por toda la cocina como si hicieras en menas o medas que no lavaron solo, las ventanas estaban cerradas y cubiertas con cortinas de esas que bloquean la luz por completo. Mi jatin es un cochinero aquí, dijo mi mamá y abrió una ventana para instintivamente ponerse a recoger. |
| 19:12.8 | ¿Se escuchó una risa de salavitación de mi hermana? |
| 19:16.1 | No estoy bromeando, no puedes vivir así. |
| 19:18.1 | Esto está horrible. |
| 19:22.0 | Dime cuando no tengas tiempo, estés enferma y no puedes limpiar. |
| 19:23.9 | Y yo con gusto vengo y te ayudó. |
| 23:27.0 | Hijo mi mamá. No voy gusta que vengo mejor con aquí. La voz se mi hermana que contestó de este cuarto se escuchó diferente. Como si estuviera enferma de la carganta. No me gusta que vengo en la gente aquí. y No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no no estaba, no había nadie, pero esa habitación estaba más oscura y olía peor que toda la casa. No era simplemente el olor de la comida podrida en los platos. Ahí olía carne descompuesta. Olía a muertos. Yo recordaba eso olor. Olía como la casa de la señor Uribe. Cuando se murió in nadie se dio cuenta hasta que la peste del cuerpo salió a toda la calle en los días después. Olía exactamente así. Cerramos la puerta y salimos ahí. No queríamos que mi hermano se sintiera intimidad de repente al llegar y encontrarnos ahí, buscando las condiciones en la que vivía. Dejamos todo como le encontramos y decidimos irnos, y después te enzarcha con calma que haríamos y cómo podíamos ayudarla. Pero cuando entramos al carro, cuando nos apresuramos a irnos antes de que mi hermana llegara, las dos mencionemos que sea mismo tiempo la misma pregunta. Piste lo que viene a cama, y es que ambas sin haberlo mencionado, sin haberlo mencionado en ese momento vimos sobre la cama algo. Una tabla huija, de madera gruesa, casi negra, con las orillas quemadas, una tabla que yo reconocía, una aguija hecha con madera de árbol de pantheón, trabajada y velada por varias noches, una aguija que pertenecía mi mejor amigo y que alguna vez cuqué, una que irse encargó de presumirle a toda la prepa porque daba resultados, garantizados, decía. Lo que no entendí es como ve llegado a las manos de alguien tan sensible como mi hermana, porque además ella no tenía relación con mi amigo. Y ahora estaba en las manos de Cavi, de alguien que estaré dispuesta a hacer todo lo que decían que no te voy a hacerse con tal de lograr mejores resultados, de provocarlas más intensas racciones. Decidimos invitar a mi hermana a comer al día siguiente, mejor. Le dijimos que pasaremos por ella para ir a un lugar que le gustaba, pero que iríamos a recogerla con poco tiempo de la reservación. Esto con la intención de que no pensar a que íbamos a entrar. Sin embargo el dia siguiente al llegar, mi mamá y yo nos presentamos a su puerta, tocando, con el portesto de que teníamos que entrar de emergencia al baño. Entramos a la casa y el lugar estaba pulcro, rechinando de limpio, Olía en cien sus y flores, Al quedar nostralmente sorprendida, a mi hermana solo dijo, Me dijo que van a entrar, pero ya está todo limpio, No como ayer, De que hablas Gab? ¿Quién te dijo qué? Le pregunté. Y hermana solo sonrió y dijo que nada, que entráramos el baño con calma que fuéramos a comer. Que entráramos el baño con calma y nos fuéramos a comer. La plática en la comida fue de lo más normal. De hecho, lo más normal que visto mi hermana de sequeramos niñas. Todo fue tan bien que por un momento pensamos que habíamos |
| 23:33.4 | leído todo mal. Que quizás, esta vez lo que sea que estuviera siendo mi hermana |
| 23:38.8 | liba bien. Pero no, claro que no. Estábamos muy lejos de entender la gravedadro que vivía. Pasaron seis meses, seis meses a los cuales yo casi no vía mi hermana Cavi, aunque mi mamá me aseguraba que hablaba con ella todos los días y que iba bien. y era de diciembre del 2024. El teléfono sonó en la madrugada. Despertamos preocupadas, como siempre se uno cuando suene esas horas. No hay buenas noticias que no puedan esperar a la mañana. Mi mamá se levantó y respondió. Escuché que estaba intentandomar a alguien, me levanté también y le pregunté qué pasaba, mi mamá me miraba con una cara de confusión que no le reconocía, le volvía a preguntar y lo único que atinó a hacer fue poner en el tabós la llamada, escuche la voz en mi hermana de la otra lado de la línea. Venga, venga por favor, ay una muerta aquí. Se me tiene el clósetino, la puedo sacar de ahí. Le pregunté de que hablaba. Le pregunté si estaba drogada o algo así, aunque yo no sabía que mi hermana era la última persona en el mundo que os haría drogas |
| 27:45.0 | ¿Se salió? Estaba jugando la huija y la muerta se salió. Mi mamá se mantuvo en línea intentando calmar a mi hermana. Creía que podía ser una de las solucionaciones que ella echaba a tener. Siempre supo que lo suyo podía hacer a hereditario. Yo la habla mi amigo Ricardo, Ricky como le decimos, que vive a dos casas frente a la de mi hermana. Le pedí que por favor se sonmar a ver su casa, para ver si entonces estaba bien. Mi mamá le había pedido mi hermana que nos esperara en la banqueta, que nos tuviera dentro de la casa. Y mi amigo me confirmó eso, que mi hermana había salido y estaba hablando por teléfono fuera de la casa en la calle. Oye, pero... no es tu sola. Me dijo. ¿Hay alguien asomándose desde la ventana de arriba. Llegamos en unos minutos, me pasé todos los altos en el camino, todos los emátoros en rojo. Le había dicho mi amigo que cuidara de mi hermana a distancia, sin acercarse para no pertórbarla más. Pero al llegar me dijo que le había perdido de vista, que no supus ir entró de nuevo a la casa o había caminado por la calle hacia la zona que esa noche estaba más oscura del normal. No había luminar es funcionando en esa calle. Le pedí que nos esperara en la puerta, que no se fuera ir por favor, que no de cara saliera nadie. Mi mamá y yo entramos a la casa de mi hermana, completamente oscuras. Prendí la lámpara de mi teléfono. La sala y la cocina estaban vacías. Había platos sucios pero no como la última vez. Recurde, recordé lo que dijo Rick la primera vez que jugamos a la huija, cuando Gabi se la había pedido prestada, que no, que nunca por ningún motivo había que jugar a solas, nunca en día de muertos, y nunca en diciembre. Arriba, alguien corrió en el piso de arriba. Le dije a mi mamá que esperara pero no me hizo caso. Subimos las dos. No se veía nada pero el olor de nuevo. Había un olor a muerto que recordamos de la vez anterior. Yo el canciabé que alguien se metió al cuarto de mi hermana, pude ver un pedazo de camisón sucio, luego escuchamos que algo se metió al closet. Cuando me asomé al canciabé la puerta terminando de cerrarse por completo, a alguien estaba ahí, me quedé parada ahí, cinco segundos, diez, veinte, no me atrevía entrar y ver. Gabi, ya me hermana por su nombre pero nadie respondió. Desde la puerta ya bajo, mi amigo me gritó. Me dijo que mi hermana estaba fuera en la calle. Mi mamá y yo bajamos corriendo. Mi mamá ropa a mi hermana que se veía muy, muy mal. Y yo redíjame a mi hijo que había alguien adentro que llamara la policía. Me fui a llevar a mi hermana al hospital junto a mi mamá. Estaba en una crisis de pánico. Mi amigo se quedó esperando que llegara a la policía y subiera a revisar. Y lo hicieron pero no encontraron a nadie. Desde el hospital le dije a mi amigo que por favor mantuviera la vista puesta en la casa de mi hermana. Le dije que sabía que había que ver que no era. Solo quería saber si era alguien de verdad, algo físico o si... ¿Vos irá algo para normal? Es decir, deseaba de verdad que mi amigo me hablar y me dijera que alguien había salido. Algo que pudiera explicar de forma más normal. No sé, |
| 29:26.8 | para esas alturas, prefería pensar que alguien estaba aprovechándose las condiciones de mi hermana. Sería más fácil ayudar a la que se estaba metiendo según con cosas que no entendemos, con cosas que van mucho más allá de nuestra comprensión. Mi amigo me habló, me dijo que alguien había salido de la casa, una mujer de pelocanoso, Lacio, que tenía un camisón gris y que caminaba muy despacio. Dijo que se paró justo frente a Soventana, desde donde él veía a través una rendija entre la cortina imperceptible. Digo que sabía que ella lo veía y que tenía los brazos estirados hacia los lados, como un espanta pájaros. Le pedí cerrar las puertas y llamar a la policía, por suerte lo hizo. Para cuando la policía llegó de nuevo ya no había nadie. Mi hermana mejoró, con el tiempo. Nubos señales de esa aguija, ni de ninguna mujer. Gabi se niega hablar de eso o de lo que hizo, o de lo que pidió saber. Siempre nos cambia el tema. Mi mejor amigo me confirmó que él no tenía su huija, pero nunca supo como desapareció de su casa, y eso pasa. Las tablas que están trabajadas buscan a quien más pueden hacer daño. Gaffy vive de nuevo como otras, y aunque a veces me toca cuidarla casi tanto como cuida mi mamá, prefiero eso que saber las lejos, solas, en riesgo. Y aunque las dos partes de ese historia parecen estar desconectadas, a mí me llama mucho la tensión muchísimo, la posición de los brazos de las dos entidades, de las dos encarnaciones de mal. No sé que tengan que verla una con la otra y aunque quisiera, siento que estoy mejor sin saberlo, sin comprender. Como les digo, se cumplió un año de paz, de presunta calma, y por fin me atrevo a compartir esta historia. Solo si algo sucediera y espero que no volveré a escribirles. Si alguien tiene idea de que puede estar ocurriendo, de ¿Cuál es la raíz en lo que hemos vivido, leeré con atención y con mucho cuidado sus respuestas. Si alguien vea una mujer con los brazos extendidos a fuera de su casa, aunque no lo creo de verdad, pero si alguien la ve, lo lamento, se que en parte es mi culpa, pero estoy muy segura de que no |
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