El Velorio de la Bruja y otros relatos para no dormir
Relatos de la Noche
Sonoro
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🗓️ 10 March 2026
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Summary
En muchos barrios hay casas de las que siempre se ha dicho algo extraño. Personas de las que se habla en voz baja. Lugares donde la gente prefiere no meterse en problemas… y simplemente pasar de largo.
Pero a veces esas historias no se quedan en rumores. En este episodio escucharemos relatos donde algo empieza con comentarios de vecinos, con advertencias que parecen exageradas o con pequeñas señales que uno decide ignorar.
Hasta que ocurre algo imposible de explicar. Porque hay cosas que, aunque uno no crea en ellas… parecen escuchar cuando se habla de más. Esta noche los relatos nos llevarán por casas oscuras, caminos antiguos y lugares donde lo cotidiano puede volverse inquietante de un momento a otro. Bienvenidos a Relatos de la Noche.
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Transcript
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| 0:00.0 | La señora murió el 3 de marzo, todos en el barrio decían que era una bruja pero mi me parecía grosero que lo dijeran. Sin embargo, hasta después de su muerte, iba a comprobar que quizás la gente del barrio tenía razón. Déjenme les cuento por qué. Muy buenas noches comunidades, espero que escuchen con el mejor humor las siguientes historias y si no, si algo les preocupa por ahí, decíamos que estos relatos sean un escape. Que aunque sea por un ratito, soviden de lo demás. Esa es la misión de este podcast. Las historias de hoy son de esas que le pudieron pasar a cualquiera. Histores que te pudo haber contado un amigo, un familiar, alguien del trabajo, pero no por sus sencilles, dejan de ser atradoras, y relatos signos de quedarse en su memoria por mucho, mucho tiempo. |
| 1:05.4 | Vamos pues a las historias de hoy. Escuchen las como tratanimiento o como advertencia. Ustedes habrán decidir. Estás escuchando relatos de la noche. Un saludo querida comunidad, los escucho y saludo de ser salvador. En un pueblo pequeño de donde se imaginarán, todos los famores corren más que rápido. Por eso me gustaría que mi relato se anónimo, por favor. Desde este tiempo, tenía mucha curiosidad por compartirles alguna de tantas experiencias raras que he tenido, pero la que ocurrió hace poco fue la que finalmente me animó a perder el miedo a escribirles. Para dar un poco de contexto esto fue reciente, pero empieza hace muchos años. Cerca de mi casa vivió una señora ya bastante mayor, y en el barrio siempre se decía que era una bruja. Cuando yo estaba pequeña nunca lo creí. De hecho a mi siempre me dio la impresión de ser una bolita tranquila. Me imaginaba que sería de esas que te ofrecen chocolate que aliente cuando vas a visitarlas. Por eso, incluso me molestaba un poco escuchar la gente hablar así de ella, hablar sin conocer |
| 2:25.3 | realmente. Pero hubo algo que pasó a un diciembre, cuando yo estaba de vacaciones que me hizo empezar a dudar. Ese día salí con mi prima andar en mi cicleta por el barrio. Cuando pasamos frente a su casa la vimos salir al patio con un recipiente en la mano, de ese donde estábamos fimos que lo inclinó y tiró algo al suelo. |
| 2:48.1 | Al principio no se avíamos que era, pero como éramos curiosos, nos acercamos un poco más, cuando vimos bien lo que había tirado se nos revolvió el estómago, eran como... restos, restos de... rest... Algo de animales pequeños, Ristos oscuros y humedos. sangre, piel y huesos. Algo bastante desagradable. Yo le tengo una fobia enorme a los apos y cosas así, así que salí corriendo de mediato. Mi primo se quedó unos segundos más mirando y luego salió detrás de mi pálido, corriendo intentando no vomitar. Desde ese día les juro, cada que pasábamos frente a su casa sentíamos hasta el aire raro, como si el olor de la sangre de ese día subiera quedado ahí, así que preferíamos evitar ese lado de la calle. Con el tiempo todo se fue olvidando, poco a poco, como todo. Hasta hace unos días. El pasado 13 marzo la señora falleció. Como su casa era muy pequeña, su familia decidió velarla fuera. ocuparon un carril de la calle para poner sillas y que la gente del barrio pudiera acompañarlos. El problema fue que mi hermana había dejado su carro estacionado cerca de ahí. Algunos familiares de la señora vinieron a tocar la puerta para pedir que lo moviéramos, pero mi hermana no estaba en la casa, ne había dejado las chaves y la conversación terminó una pequeña discusión. Mi mamá es molestó bastante. Recuerdo que dijo algo que después me dejó pensando mucho, dijo que ni estando muerta, esa señora dejaba de molestar. Yo le dije que mejor no digara eso, porque aquí siempre se escuchan historias y pues, dicen que con las brujas no se juega, que de las brujas no se habla mal, ni siquiera cuando ya murieron porque sigan escuchando. Pero mi mamá solo dijo que era broma y no lo de importancia. Apenas unos momentos más tarde, ni cinco minutos después, la luz de la casa se apagó de golpe. no fue como cuando yo no pagó normal, simplemente todo quedó oscuros de un segundo a otro. la televisión se apagó, el ventilador de jodez sonar, y la casa quedó en un silencio profundo. No se escuchaban y los ruidos de la calle. Mi mamá dijo de esa la cocina que seguro se vio de la luz, pero algo no me cuadraba. Mire, mi celular y seguía cargándose. La pantalla está en sentida, y al ícono de la batería marcaba que la carga se quía. Fíjala ventana para mirar a fuera. Las casas de solos vecinos estaban completamente iluminadas. Los lámparas de la calle se llenen sentidas. Y hasta se escuchaba la televisión de la casa de alado. Solo nuestra casa está oscuras. Y se sentía también demasiado callada. Decidiera revisar interrutor general. El pasillo que conecta con la sala siempre ha sido un poco oscuro, pero esa noche lo sentía más largo del normal. La única luz que entraba era la de la calle por una rendija en la ventana. Mientras caminaba note que se llasen escuchar la calle, el ruido, el viento, solo escuchaba a mis pasos, sentía la aire más frío y esa sensación incomoda de que no estaba sola, cuando estaba llegando al fondo del pasillo medicuente de algo raro, a algo en la oscuridad de la sala se veía distinto. Como si en medio de la penumbra hubiera algo parado, pero no reflejaba nada de luz, era como una sombra negra en la oscuridad. Me quedé mirando unos segundos, tratando de acostumbrar la vista, tratando de reconocer algo, cualquier forma. Al principio pensé que era algo mueble o tal vez la puerta mal cerrada, pero entonces distinguí una silueta. No tenía una forma clara. Era más bien como una mancha de oscuridad como lumen, como si una sombra estuviera separado |
| 7:25.7 | de la pared. Lo primero que pensé fue que alguien se había metido a la casa, pero contento no agresivo que quién andaba allí, pero nadie respondió. Entonces pasó algo que me dio toda filla más miedo. La sombra se inclinó ligeramente hacia un lado, pero no con un movimiento grusco, fue exactamente el gesto que ase alguien con intenta observar mejor algo en la escuridad. En ese momento sentí como el miedo me recorrié desde la nuca, como me bajaba por la espalda. Dí un paso hacia atrás, la sombra también se movió, pero no que me inó. Más ciencias lisa un poco hacia adelante. Ahí fue cuando sentí miedo, de verdad, porque me dio la impresión de que esa cosa entendía perfectamente que yo le estaba mirando. Retroce de otro paso y escuchen sonido leve, como algo tocando el suelo. Cuando miré otra vez, curaría que el siluio te estaba un poco más cerca. No lo pence más. Corría el cuarto de mi mamá y justo cuando se se repuerta la luz regresó. Todos se enciendió de golpe, el ventilador volvió a girar, la televisión empezó a sonar otra vez. Después de unos minutos, fue un IVALOR para salir. El pasillo estaba iluminado y no había nada extraño, pero cuando llegué al fondo de la sala había algo en el piso, era un pequeño montón de tierra negra, muy oscura, todavía húmeda, como si lo hubieran sacado del suelo hace poco. Me quedé mirando en un momento, porque yo sabía algo con toda seguridad,os antes, cuando le casa todavía tenía luz. Esa tierra no estaba ahí. Hola a toda la comunidad, la verdad es que a mí no me gustan mucho las historias de terror. De hecho si estoy escribiendo esto es porque mi novia escucha su programa todo el tiempo y me insistió mucho en que les contara algo que me pasó hace un par de años cuando trabajaba en un soriana aquí en Salty yo. Yo estaba en el turno un turno, entrábamos cuando la tienda estaba cerrando y salíamos casi a la manacer. |
| 10:05.5 | Nuestro trabajo era acomodar mercancías, sortirle al macén y dejar los pasillos listos para cuando abrieron en la mañana. Hay sabora la tienda se siente muy distinta, muy diferente a lo que ustedes pueden ver de día, cuando hay ruido, música, gente hablando. Pero en la madrugada se vuelve un lugar enorme y silencioso. escuchan los montacargas, las ruedas de las tarimas, los pasos de los que andamos |
| 10:29.6 | trabajo. hablando, pero en la madrugada se vuelve un lugar enorme y silencioso. Sólo se escuchan los montacargas, las ruedas de las tarimas, los pasos de los que andamos trabajando, éramos pocos los que nos quedábamos en ocho, unos cuantos en la almacén, dos otras de piezo y el guardia de seguridad. El guardia que era un señor mayor, no recuerdo bien su edad, pero ya lleva muchos años trabajando ahí. Desde que entré a trabajar empezó a decir algo que a mí siempre me pareció medio en broma. Decía que en la tienda había cuatro fantasmas distintos. A veces lo decía en serio, a veces fuyéndose, pero siempre terminaba con lo mismo, que algún día me lo iba a enseñar. Yo Yo nunca era de importancia pero no pasó mucho tiempo |
| 11:06.5 | cuando empecé a notar algo raro. Había ciertos facillos que mis compañeros se evitaban durante la madrugada. Nadie quería ir para allá como dar cosas cuando el guardia avisaba algo en el grupo. Porque el guardia tenía acceso a las cámaras y de repente mandaba mensajes al chat del turno, no nocturno diciendo cosas como pasillo 4 al fondo. |
| 11:28.5 | Una vez le pregunté a uno de mis compañeros más antiguos y me dijo algo que me dejo pensando, tú no más atlecas al señor, si dice que no vayas por un pasillo, no vayas ya. Pasaron varios meses sin un que me tocó ver nada raro, hasta una madrugada. Ese noche yo estaba cansado, había sido un turno pesado y faltaba poco para salir, solo quería terminar de acomodar unas cosas en el almacén y esperar la hora. En eso me llegó un mensaje al celular, solo a mí, era del guardia, que podí rápido a la caseta de seguridad |
| 15:45.7 | Pensé que tal vez necesitaba ayuda con algo que querían realizar una zona Así que fui hasta la oficina donde estaban los monitores de las cámaras Cuando llegué el señor me hizo una señal para que me acercara Vente, me dijo, mira Señalo uno de de los monitores, era una cámara que apuntaba hacia uno de los pasillos de la tienda, le escuro que ahí estaba una mujer, para dar justo en medio del pasillo, vestida de flanco, con el cabello largo, oscuro, como perdida, la imagen se ve veía clara, no era una sombra ni algo borroso, era una persona, pixelada pero era una persona. Un primero que pensé fue que alguien se había metido a la tienda, saque el celular casi por reflejo para grabar la pantalla, pero al cual también puso la mano en el brazo. No crees, me Me dijo nojado. Me explicó que si publicaba algo y salía de ahí, pudiame terro en problemas, así que cuarta el celular. Nos quedamos los dos mirando el monitor. La mujer no hacía nada, sólo estaba parada. Pasaron unos segundos, estábamos callados y y de pronto levantó la cabeza. Por la distancia no lo sé, no se le había a los ojos pero parecía que miró a la cámara. No sé por qué, pero en ese momento sentí al corraro, como cuando alguien te ve fijamente aunque esté lejos. Después de eso se dio la vuelta y empezó a caminar hacia el fondo del pasillo. Laseguimos con la mirada en el monitor, caminó unos cuantos metros y luego simplemente desapareció como metiéndose en la pared. El guardia se levantó de inmediato. ¡Vamos! Dijo y salimos casi corriendo hacia ese pasillo. La tienda estaba completamente cerrada, todas las puertas con llave, como siempre durante la madrugada. Cuando llegamos al lugar donde le habíamos visto desaparecer revisamos todo, la pared, los estantes, la parte de atrás. No había ninguna puerta, ningún hueco, nada por donde alguien pudiera verse salido, y tampoco había nadie más en ese pasillo. Nos quedamos un momento ahí en silencio. El guardia solo negó con la cabeza, como si ya supiera lo que iba a pasar. Luego me dijo algo muy tranquilo. Es una de los cuatro. Ya te tocará ver aunque sea uno más. Por suerte, en los dos meses que me quedé ahí, no me tocó ver otro ni a ella de nuevo. Pero claro, desde esa noche siempre evite los pasillos que no se sía el guardia también. y la sensación es por seguir por aquí, gracias por haber llegado hasta este punto del episodio. No todos los que entran lo pueden terminar porque ya saben. Ustedes quizás ya están acostumbrados, pero muchos de los nuevos simplemente no pueden con relatos. Y miren, ustedes ya están los úslan para relajarse o dormir. Son como mexicanos disfrutando el picante, no, que se vuelve en nuestra zona de confort. Quiero agradecerles por suscribirse, por seguirnos en Instagram, por seguirnos en Instagram y en todas las redes sociales, por ser de la familia y estar siempre al pendiente de los nuevos episodios. |
| 15:49.4 | Ah, y la saga, ahí viene. Está todavía construyéndose, cerrando cabos. No crean que |
| 15:58.1 | se nos olvidan. Pero por ahora continuamos, porque aún quedan más relatos esta noche. Hola comunidad, soy Kikikizlas, un oyente constante del canal y quería compartir algo que me de paso cuando regresa al pueblo de mis abuelos, en San Miguel traíxpanentexcoco. Allá yo me anantiara al que todos conocen como la barranca del silencio. Desde mi niño escuché que viven los aguacas, unos seres que según la tradición naga de la región, cuidan el agua. Me abuela siempre decía algo con Dios, que el agua había que respetarla mucho, pero no no lo decía como para tener cuidado con ella, para meter unas con cuidado a nadar, para usar la comprección. No, hacía algo mucho más profundo en esas palabras, la primera vez que me llevó ellos entre unos 11 años, recuerdo que de una vel veladora llena de flores amarillas por una piedra, como una ofrenda a algo. Yo en ese momento pensé que soleron a forma de sus tardiños, de hacernos ver con más círidad del manantial, nuestros recursos. Con los años me fui a vivir a la ciudad y más o menos pasaron veinte |
| 17:27.2 | hasta que regresé al pueblo para vender la casa de mis abuelos. Era junio, ya temporada de lluvias. Todo lia tierra mojada y a pulque recién raspado, un olor que no recordaba que se añaba tanto. Me gustaba mucho caminar por ahí, por esas tierras. |
| 17:48.9 | Unes las tardes, unos vecinos me dijeron que ya no bajara solo la barranca la noche ser, que el mandantial estaba sensible. No le di importancia porque ni siquiera entendía que se referían, pero esa misma noche escuché algo raro en el agua. Un sonido muy raro, no era un sábado ni un ave. Era un golpecito regular, como si al hincho cara cucharitas de metal bajo el agua. No sé si tiene sentido pero esa es la única forma en la que lo puedo describir. Al deshiguiente fiel madante, al coro una agarrada para llevar agua a la casa, el camino estaba lleno de hojas mojadas. Cuando yo bajando por un recodo, había algo que me llamó la atención. La vía, unos trastes de juguete, acomodados en semic encemicírculo sobre una piedra, como si alguien no hubiera puesto una mesa diminuta. También la vía a un dulce envuelto y una flor de sincortada. Piencia que algún niño del pueblo había estado jugando ahí, aunque eso era bastante improbable porque estaba lejos de todo, y solo os moví para pasar. Tiene la garrafa si meter la mano en el agua, más por costumbre que por otra cosa y me regresé. Esta noche soñé algo muy extraño. Soñé que caminaba por una que ella muy angosta echa de piedra. Había casas pequeñas a los lados, con puertas de barro. Desde las centenas me miraban sombras pequeñas, no tenía nojos. Y al fondo alguien me llamó por mi nombre. Era una voz infantil que no dejaba de llamarme con mucha insistencia. Y por más que mi sueño cambiara, siempre volví a ir. La voz no se iba de mi cabeza. Desperté con fiebre. Los siguientes dos días me dolié a la cabeza y el pecho. Mi tía dijo que era aire que había agarrado, pero una vecina que me he visto bajar solo el manantial, fue mucho más directa. Me dijo, te vieron, y no pediste permiso, esto no se te quita solo. Me llevó con un señor del pueblo que se va a ser limpias, dolmateo. Él me pasó un ramo de hierba buena y ruda por el cuerpo, y luego lo metió en un cueco con agua del mismo manantial, eso era indispensable, decía. El agua se enturbió en ese momento, dorm Mateo se catomirando, luego dijo algo que todavía no entendía pero me puso nervioso. No fue uno, fueron varios. Esa misma tarde bajamos a la barranca con una frenda. Chebamos veladoras, pandúlce, flores y un jarrito de pulque. También regresamos los trastecitos de juguete que ya había movido sin querer cuando |
| 21:05.6 | fui por agua. Tú el Mateo hablamos baja, en Nahuatl, pidiendo perdón por mi descuido. Mientras lo hacía el viento empezó a soplar entre los árboles, se los juro que sopló diferente, se los juro que por un momento el manantial dejó de burbujar, que se quedó |
| 21:27.8 | quieto quieto. |
| 21:28.9 | Pense que ahí terminaría todo, pero esa noche pasó algo más. Estaba costado cuando escuchamos el vídeo en el patio, tres veces, corto, salí con una la interna, en el solo había cuyas pequeñas como de niños de escarzo, venía antes del pozo del patio y se dirigían hacia la barranca. No es intimido, sentir algo extraño, como una urgencia de seguirlas. Tomé la interna y bajé. El manantial estaba más lleno de lo normal por las lluvias. Desavierto que el resto de mi historia se vuelve todavía más difícil de creer. Cuando alumbre hacia las piedras fíbreras figuras pequeñas entadas en la ullia, del tamaño de mi niño pequeño, no podía distinguir bien sus caras, era como si fueran sombras mojadas. Una de ellas levantó al cobrillante, era un anillo. Inistintivamente me toqué el dedo y yo no tenía el mío. No sé si lo perdí cuando fui por agua, no recordaba haber sentido su ausencia hasta ese momento. Lo dejó en la orilla, luego de un paso hacia atrás, y entonces escuchó una voz pequeña muy cerca del agua. Las veladoras que veamos dejado en la tarde se llen encendidas, yo dije la nilla donde estaba, saque el dulce que llevaba en el bolsillo y lo puse sobre la piedra. Las seguras se fueron escondiendo en la escuridad, como si se sumaran, como humo en el agua. El mandante adye burbujaba con toda la normalidad. Al día siguiente, por fin, por fin la fiebre ha habido desaparecido. Antes de irme del pueblo bajé otra vez al mandantial, dejé unas flores sobre la piedra donde estaba la ofrenda. El agua estaba completamente clara, y los trastecitos de juguetes se llena acomodados, exactamente igual que la primera vez que los vi, como si los sovieran acomodados de nuevo. Hola Orieli comunidad de relatos la noche, mi nombre es Andrea Carrón, una gran fan del programa y para ser sincera, nunca pense que algún día escribiría mi profe relato. En mi casa desde ese tiempo, se dice que a veces he visto a la sombra de nombre. Es una figura que, según algunos familiares, se parece mucho a alguien de la familia. Simple escuchado con respeto a esas historias, pero nunca las había vivido. Nunca había entendido que eran reales, hasta hace dos semanas. Ese día me quedé sola en casa, escuchando una vez más uno de mis capítulos favoritos, el crucifijo del padre Lucas. Justo en la parte donde menciona en la oración que repetía las mujeres, escuche algo de celacocina. Los unidos de en vaso rompiendose. Fue claro y seco, como si lo hubieran estrellado contra el piso. Me quedé en silencio un par de, pensando que tal vez se había escuchado mal. Fui a revisar y no había nada roto. No había habido ese del suelo. Todo está en su lugar. Quiero aclarar que no creo que estoy ha sido culpa del pod que es ni de la oración que mencionó en ese episodio. Ese capítulo ya había escuchado antes, incluso estando sola, tema drogada y nunca pasó nada, sólo lo menciono porque fue el momento en que todo empezó a sentirse raro. Esa noche decidí dormir escuchando otro episodio, la maldición de la serda, Recuerde la advertencia de no escuchar relatos para dormir, pero aun así lo hice. Pss, pss. No sé que ahora era cuando algo me despertó. Fue un susurro, un sonido justo al lado de mi oído. Un pss, como si me quisieran llamar la atención. Abri los ojos. |
| 26:29.8 | Todavía estaba mi dormida cuando miras en la puerta de mi habitación. |
| 26:33.5 | Ahí había una figura. |
| 26:36.1 | Era una sombra con forma de hombre. |
| 26:39.6 | Estaba de pie en la puerta. |
| 26:42.2 | Sé que tengo en un móvil unos segundos y pensé que tal vez era mi imaginación o que |
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