E236 Cuento de Navidad de Charles Dickens con Más que Historias Podcast - Intermediate Spanish
Intermediate Spanish Podcast - Español Intermedio
Spanish Language Coach
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🗓️ 18 December 2025
⏱️ 21 minutes
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| 0:00.0 | Estudiante ya es Navidad, fechas navideñas y este es el último episodio del año 2025, pero por supuesto volveré en 2026 y espero que tú también lo hagas. Y como estamos día ambiente navideño, hoy quiero traerte una historia muy especial, una de las más tradicionales y queridas de la literatura universal. Cada año, en estas fechas millones de personas vuelven a leer o escuchar este cuento, porque nos recuerda algo que entre compras y prisas, a veces olvidamos el verdadero sentido de la navidad. Este episodio, por cierto, es una de las historias que puedes escuchar en mi podcast más que historias, donde adapto grandes historias de la literatura para estudiantes de español. Y si no lo conoces, te recomiendo que los sigas. Y antes de empezar con el episodio quiero recordarte que |
| 1:06.8 | puedes usar todos los recursos gratuitos que vienen con el episodio para aprender más y mejor. |
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| 3:07.3 | si Marley no hubiera muerto la historia que estás a punto de leer o escuchar no tendría ningún sentido. Scrutch sabía perfectamente que su socio había muerto. Habían trabajado juntos muchos años. Scrutch fue su único amigo, el heredero de su negocio y probablemente la única persona que acompañó el ataúd hasta el cementerio. Pero incluso ese día, si yo trabajando como un día normal, como el buen hombre de negocios que era. Scrutch era un hombre duro, egoísta y frío como el hielo. La avaricia se le notaba en la cara, tenía los ojos pequeños y fríos, los labios delgados, la voz aspera y la piel pálida como la nieve. Nunca reía, nunca daba limosna a los pobres, nunca saludaba a nadie y nadie lo saludaba a él. Vivía solo y le gustaba que su vida fuera así. Era la vispera de Navidad, en las calles del Londres todo era gris, avía niebla y una aire tan frío que hacía llorar los ojos. La gente iba de un lado a otro comprando regalos, cantando villanzicos, hablando de la cena de Navidad que les esperaba, pero Scrutch, sentado en sus curo de espacio solo pensaba en el trabajo y en el dinero. Su empleado Bob Crachett trabajaba en silencio en un rincón, intentaba calentarse con la pequeña vela que le daba su jefe. Bob estaba en lado, pero no se quejaba. Entonces se abrió la puerta y |
| 5:09.7 | entró una persona joven que dijo con una voz alegre. Feliz Navidad, tío, que Dios te bendiga. Era el sobrino de Scrooch, Fred. |
| 5:21.7 | Va, guruño Scrooch, enfadado. |
| 5:26.7 | Tonterías, Tonterías, tío, repiteo Fred. ¿Por qué? La navidad es un tiempo de amor, de perdón, de alegría. Amor, alegría, respondió Scruch con sarcasmo. ¿Qué derecho tienes a estar alegre? ¿Eres pobre? ¿Y tú? ¿Qué derecho tienes a estar triste? Dijo Fred sonriendo. ¿Eres rico? Feliz Navidad Feliz Navidad Feliz Navidad Repitió Scrooch con nieronía. Es una excusa para no trabajar y gastar dinero. No quiero discutir, respondió su sobrino. Solo he venido a invitarte a cenar mañana. No pienso ver, dijo Scrush. Lo siento, tío, de verdad, pero aunque no vengas, te deseo unas felices fiestas. El joven se marchó con una sonrisa y Scrooch se quedó en su oficina enfadado. Apenas se había cerrado la puerta cuando entraron dos caballeros bien vestidos. El señor Scrooch preguntó uno. venimos a pedir una donación para los pobres, muchos no tienen comida ni refugio en estos días tan fríos, y no hay asilos para pobres, no hay cárceles, pregunto Scrutch. Sí, señor, pero muchos preferirían morir antes de ir allí. Entonces, que mueran, respondió sin levantar la vista. Así disminuirá la población. Los hombres lo miraron con horror y salieron sin decir nada. Scrutch se quedó solo, satisfecho con su respuesta. |
| 7:25.0 | Caio la noche y la niebla se hizo más espesa. El viejo cerró el despacho y caminó hacia su casa, un sitio oscuro, solitario y silencioso. Al meter la llave en la puerta, Scrooch se detuvo. El llamador de la puerta tenía la forma de un rostro. Era el rostro de su antiguo socio, Marley. Tenía los ojos bien abiertos y lo miraba fijamente con una expresión triste. Scrutch cerró y abrió los ojos y el rostro desapareció. El corazón le latía fuerte por el miedo, pero enseguida se obligó a reír. Bá, tonterías se dijo. Subió las escaleras, encendió una vela y se sentó junto al fuego. Pero de pronto, oyó un ruido. Era un sonido metálico, como de cadenas que se mueven por el suelo. El ruido se hizo más fuerte, más cerca, y entonces apareció él. Era el fantasma de Marley. Tenía la misma cara de siempre, pero su cuerpo era transparente. Alrededor del pecho y de la cintura llevaba una larga y pesada cadena hecha de monedas, candados, llaves, cajas fuertes y libros de cuentas. Mali gritos! Gritos Gruch. ¡No puede ser! ¡Estás muerto! ¡Lo estoy! Respondió el fantasma con una voz terrorífica, pero estoy condenado a caminar sin rumbo y sin descanso por el mundo. Cuando estaba vivo, sólo pensaba en el dinero y ahora debo cargar para siempre con esta pesada cadena que yo mismo hice. Scrutch intentó mantener la calma y dijo, es solo una ilusión. El fantasma lanzó un grito terrible, Scrutch cayóó de rodillas. Marley, por favor, ¿por qué vienes a verme? Vengo a advertirte para que no te pase lo mismo que a mí. Dijo el fantasma. Aún puedes alvarte, pero tendrás que cambiar. Esta noche recibirás la visita de tres espíritus, si no aprendes de ellos, tendrás un destino tan triste como el mío. Scrutch quiso preguntar más, pero el fantasma desapareció. Exhausto, Scrutch se quedó profundamente dormido, el primer espíritu. A media noche, un alúz lo despertó. ante él apareció un ser extraño. Parecía un niño y un anciano al mismo tiempo. De su cabeza salía un alúz suave y brillante. Soy el fantasma de las navidades pasadas, dijo. ¡Ven conmigo! El espíritu lo llevó al pasado. Scratch vio a suyo de niño, Solo en una escuela fría y vacía, leyendo junto a una vela. ¡Pobre niño! dijo, ¡Yo, yo fui ese niño! En un instante la escena se transformó, el niño creció y Scrooch se vio a sí mismo de unos 16 años. Su pequeña hermana venía a buscarlo para llevarlo a su casa, ya que su padre finalmente lo había aceptado. Scrooch y el fantasma aparecieron de pronto en una pequeña ciudad y presenciaron una escena alegre. Era el despacho donde Scruch había tenido su primer trabajo. Su antiguo jefe, el señor Fecy Week, organizaba un baile de navidad, junto a su esposa y otros jóvenes, amigos de Scrooche. Todos reían, bailaban cantaban. «Ves, Scrooch, » dijo el espíritu. «No hacía falta dinero para ser feliz». Scrooch asintió en silencio. Luego apareció una joven hermosa, Bel, su prometida. En la visión, ella rompía el compromiso que tenían. Le decía que él había cambiado, que sólo le importaban el trabajo y el dinero. Scrooch se tapó la cara con las manos y dijo con lágrimas en los ojos. Basta. No quiero ver más. El espíritu desapareció y Scratch cayó en un sueño profundo. |
| 12:30.2 | El segundo espíritu. |
| 12:32.4 | Al despertar, vio una cálida luz. |
| 12:36.0 | Frente a él había un fantasma gigante que tenía un vestido verde y una entorcha en la mano |
| 12:42.1 | que iluminaba la habitación. Soy el fantasma de la Navidad Presente, dijo sonreando. Vamos a Scrutch. El gigante lo llevó por las calles, vieron a la gente comprando comida para la cena y regalos, a los niños jugando con la nieve, a las familias, cantando villancicos, todos se veían muy felices, luego llegaron a la casa de su empleado, Bob Cratchett. La familia cienaba un pequeño pavo, se notaba la pobreza de la familia, pero también el amor que había entre ellos, todos estaban alegres. En un rincón, el hijo pequeño pequeño de la familia Tiny Tim reía con dulzura. |
| 13:29.0 | Se mantenía con una vieja muleta, ya que estaba enfermo y no podía caminar bien. El niño levantó su copa y dijo, ¡Dios nos bendiga a todos! Scrooge miro al espíritu. Vivirais en niño el pequeño tiny team, |
| 13:49.0 | el gigante bajo la cabeza. Si el futuro no cambia, morirá. Scrutch sintió un nudo en la garganta. Después el espíritu lo llevó con los mineros, con los marineros, con los pobres, todos |
| 14:05.4 | celebraban la navidad con alegría y esperanza. Finalmente, el rostro del gigante empezó a envejecer. Mi tiempo se acaba, dijo, pero antes de irme, miraba ajo mi vestido. allí, escondidos, aviados niños tan pobres y miserables, |
| 14:27.3 | que Scrooch, sintió miedo y pena por ellos. Estos niños son del ser humano, son la ignorancia y la miseria. Ten cuidado de ellos, pero especialmente del primero de la ignorancia. Scrooch intentó hablar, pero el espíritu desapareció, dejando tras de sí un viento helado. El tercer espíritu. Finalmente apareció el último espíritu, el fantasma de las navidades futuras. Era una figura alta y silenciosa, cubierta con una capa negra. Solo se veía, sufría mirada y una mano que salía de entre las sombras. Vienes a mostrarme el futuro, pregunto Scrooche. El espíritu no hablo, sólo señaló con el dedo. Scrooche vio a unos hombres de negocios que él conocía y que respetaba mucho. Ambos se reían mientras hablaban con desprecio e iníferencia de la muerte de un viejo colega. Luego el espíritu le mostró a una pareja pobre que se alegraba porque el hombre, al que le debían dinero, que era miserable y cruel, había muerto. Seguido a esto viajaron a una tienda donde unas personas vendían los objetos de valor que le habían robado al muerto. Contaban que esta persona había muerto sola y que nadie lloraba ni lamentaba su muerte. Finalmente, el espíritu lo llevó a un cuarto escuro. Sobre la cama, sólo había un cuerpo cubierto con una sábana. ¿Quién ese hombre? Preguntó Scrutch, temblando. El espíritu no respondió. Lo condujo hasta un cementerio. Allí, entre la niebla, señaló una tumba. Scrutch se acercó lentamente y leió su propio nombre. ¡No! Crito, no quiero morir así, prometo cambiar. Cayó de rodillas llorando, pero cuando levantó la cabeza, el espíritu había desaparecido. La mañana de Navidad despertó en su cama, el sol entraba por la ventana, las campanas sonaban, era la mañana de Navidad. EstoyEstoy vivo! Crito, no es tarde, todavía puedo cambiar. Corrió la ventana y llamó un niño que pasaba. ¡Echico, ¿sabe si la tienda de la esquina aún vende aquel gran pavu? ¡Claro, señor! ¡Compré lo! ¡Y llevalo a casa de mi empleado, el señor Crachett. Scrutch reía y lloraba al mismo tiempo. Se vistió con su mejor ropa y salió a la calle. Saludo a todos y les deseo felices fiestas. Por primera vez la gente lo miraba con simpatía y la respondía. se encontró también con los hombres que el día anterior le habían pedido dinero para los pobres y donó una gran cantidad de dinero. Por último, se dirigió a casa de su sobrino, estaba nervioso, pero los recibieron con alegría. Por primera vez, en muchos años, Scrutch se sintió parte de una familia. Al día siguiente llegó temprano a su oficina cuando Bob Crutchett entró corriendo, Scrutch le dijo, «Ya gatar de, señor Crutchett, dijo serio. Y por eso, le voy a subir el sueldo. Feliz Navidad Bob. Bob lo miró sin entender. Scrutch se rió a carcajadas. Desde aquel día fue un hombre nuevo. Se convirtió en el amigo, jefe y hombre más bueno del mundo. Ayudó a los pobres y fue como un segundo padre para el pequeño Tiny Tim, que vivió muchos años. Y así fue como el viejo Scrooge vivió siempre con el espíritu de la Navidad. Una historia hermosa verdad estudiante, cuento de Navidad. No solo trata de espíritus y milagros, habla algo mucho más profundo de la posibilidad de cambiar. Scroch empieza siendo un hombre goista y solitario, pero cuando se enfrenta a los recuerdos del pasado, a la realidad del presente y al futuro que les espera comprender algo esencial, que la verdadera riqueza está en dar, en compartir, en acompañar. Esa es la magia de la Navidad que Dickens quiso recordarnos hace casi dos siglos y que sigue tan viva hoy como en ese momento, aunque no hace falta que sea Navidad para hacer ese cambio, es mejor será será así todo el año. Bueno, ojalá esta historia te acompaña en estos días y quien sabe quizá también te ayuda a descubrir o redescubrir tu propio espíritu navideño. Yo quiero antes de irme compartir contigo un pequeño regalo que he preparado para las personas que como tú escuchan el podcast cada semana, si no lo has recibido por correo electrónico puedes conseguirlo yendo a la web spanishlangwitchcouch.com barra regalo barra es slash y si te ha gustado este episodio te invito a dejar una valoración en tu plataforma y a seguir el podcast, más que historias, en tu plataforma de podcast para no perderte las próximas historias. Gracias por acompañarme en esta historia tan especial y cuéntame tú qué haces en estas fiestas si las telebras o no, te leo. |
| 20:47.4 | Te deseo unas felices fiestas y también aprovecho para agradecerte este año |
| 20:54.1 | 2025 muchísimas gracias por estar al otro lado del micrófono escuchando y hasta el próximo episodio |
| 21:03.1 | y hasta el próximo año. Un abrazo muy muy grande. |
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