2195. Cerrar ciclos
Hoy Hablamos: Podcast diario para aprender español - Learn Spanish Daily Podcast
Hoy Hablamos
4.9 • 720 Ratings
🗓️ 30 December 2025
⏱️ 13 minutes
🧾️ Download transcript
Summary
Transcript
Click on a timestamp to play from that location
| 0:00.0 | Hoy hablamos episodio 2195, cerrar ciclos. |
| 0:03.9 | Bienvenido, hoy hablamos el podcast para aprender español cada día. Sítica de suscriptor Premium podrás escuchar el cataló completo el podcast, con más de 2000 episodios, y acceder a los contenidos extra, como transcripciones y ejercicios. Hasta suscriptor Premium en hoy, hablamos.com. o la oyente que tal, el filósofo la 8 dijo, los nuevos comienzos a menudo se disfrazan de finales dolorosos. De finales, a veces dolorosos y de principios, es de lo que vamos a hablar en el episodio de hoy. Hoy hablamos de cerrar ciclos. Hoy es el penúltimo día del año, oyente. |
| 0:45.0 | Son días extraños estos cuando sacercamos al último día del año, ¿verdad? Hay como una mezcla de emociones. Estas emociones son como más íntimas, más personales, relacionadas con la reflexión. Esa sensación de volución de lo pasado, de hacer un repaso de todo lo bueno y también de todo lo malo. Y es que ahora que estamos aquí y tú y yo solos, vamos a ser sinceros. Por muy honesto que tú seas con tus seres queridos, no eres con nadie tan honesto como lo eres contigo mismo. En ese momento, en que te metes en la cama y solo estáis tú y tus pensamientos, ahí, amigo mío, donde esconderse. Esos momentos de reflexión sobre no mismo se intensifican cuando llega el final del año, porque ahí hacemos el resumen del año más descarnado. Ponemos encima de la mesa, lo bueno, lo notan bueno, lo genial, lo terrible y todo aquello que sentimos como un lastre que arrastramos y que sentimos que no nos deja avanzar. Vamos a centrarnos un segundo en esos lastres, porque el año nuevo tiene algo simbólico, algo que nos hace sentir que es el momento de dejar atrás todo eso que nos pesa. A veces es sencillo, pero otras veces no es fácil, porque aunque en el fondo de nuestra alma sentimos que tenemos que cerrar ese ciclo y que eso no nos sirve de nada, nos cuesta mucho decir a Dios a eso que nos ha acompañado durante un tiempo. Por eso, en este episodio vamos a aprender todos juntos cómo es eso de cerrar ciclos. La vida está llena de ciclos. Si entendemos ciclo como algo que tiene un inicio, un desarrollo y un fin. Piénsalo, nos pasamos la vida pasando de un ciclo a otro, o si quieres, llamarlo etapas. Por norma general, vamos de un ciclo a otro sin el más mínimo problema. Vemos como algo natural ir cerrando una tapa de nuestra vida para pasar a otra. Vivimos de manera más o menos natural el paso de ser jóvenes adultos, el paso del colegio al instituto, cambiar de un trabajo a otro o mudarte de una casa a otra. También sabemos que forma parte de la vida, el hecho de que muchas relaciones también son un ciclo, y tienen un final. Pero ¿qué pasa cuando no es tan sencillo cerrar esos ciclos? Ahí es donde está el quí de la cuestión, y esos son los cierres que nos interesan hoy. Cuando hablamos de cerrar ciclos, todos nos imaginamos grandes pérdidas o grandes momentos que tienen que ver con cosas como muertes, separaciones o una terreno enfermedad. Pero lo cierto es que nos puede costar cerrar ciclos relacionados con cosas menos dramáticas, pero que también nos afectan. Hay una expresión en español que dice tener una espinita clavada, que se refiere a algo que tenemos ahí pendiente en nuestra vida desde hace tiempo y que necesitamos resolver. Y sabes que en cuando te quites esas pinitas que llevas clavada, vas a poder avanzar. Te pongo un ejemplo visual. Sabes cuando entras en un banco que tiene esas dobles puertas por motivos de seguridad, donde no se abre una puerta hasta que se cierra la otra, pues eso es un poco lo que nos pasa, para que podamos abrir bien un nuevo ciclo, necesitamos cerrar el anterior. Esto pueden ser millones de cosas, y seguro que cada uno de nosotros tienes pinitas diferentes. Desde una conversación que necesitas tener con alguien de tu pasado, acabar aquella carrera que una vez dejaste a medias, decirle a un amigo que ya no podéis seguir siendo amigos, dejar un trabajo, irte a vivir a otro lado o dejar una relación. Cada uno sabe en el fondo de su ser ¿qué es eso que no le deja avanzar? Pero atento, oyente, porque nuestra mente no soporta dejar cosas inconclusas. Y por eso tu cerebro te da tab barra para que cierres esos ciclos. ¿Qué le pasa a la mente con las cosas inconclusas? Para responder a esto te voy a hacer una pregunta. ¿Qué pasa cuando llega el último episodio de la serie que tanto te gusta y termina dejando una pregunta abierta? Te molesta, ¿verdad? Acabamos gritando, ¿qué? ¿Qué pasa? ¿Cómo podéis hacerme esto? A eso se lo conoce como Cliff Hanger. Y lo hacen para aprovecharse de que tu cerebro necesita que las cosas terminen. Y así te tienen enganchado hasta la siguiente temporada. Esto que le pasa a tu mente se llama el efecto Seigarnik y lo descubrió la psicóloga soviética Blumas Seigarnik. Estando un bar, ella se dio cuenta de que los camareros podían recordar perfectamente los pedidos que tenían pendientes de servir, pero olvidaban aquellos que ya estaban servidos. Daba igual cuál hubiera llegado antes o después, ellos se recordaban los pendientes. Esto la llevó a su investigación, donde cogió a un grupo de personas y los puso a resolver 20 ejercicios de manera sucesiva, eran ejercicios variados como resolver un rompecabezas, problemas manuales o ejercicios matemáticos. La diferencia es que ella interrumpía algunos ejercicios y los participantes no podían acabar esos ejercicios. Con provoque esas personas recordan mejor los detalles de las actividades que se habían quedado a medias. Con ese estudio demostró que nuestro cerebro no le gusta nada dejar a medias, y llevado a nuestro tema de hoy, podemos decir que nuestro cerebro nos mantiene pendientes de esas cosas que no hemos terminado o cerrado. Y claro, si tenemos el cerebro ocupado con temas sin cerrar, eso nos genera tres y seguramente también genera malestar. Llegados a este punto, nos hacemos la siguiente pregunta. ¿Cómo podemos cerrar ciclos? Pues mira, la psicología dice que para cerrar ciclos hay que seguir una serie de pasos. El primer paso es recordar. Muchas veces, cuando nos cuesta cerrar un ciclo, es porque nos causa algún tipo de dolor. dolor y cuando sentimos dolor o cuando sabemos que algo nos hace daño intentamos esconderlo en lo más profundo en nuestro ser y no pensar en él. Así que lo primero que hay que hacer es sacar ese dolor del cajón profundo donde lo hemos metido y pensar en él. La clave está en recordarlo vivido, no olvidarlo, e intentar sacarlo positivo. Pongamos, por ejemplo, que tienes un amigo con el que tienes una ración que fue maravillosa, pero hoy día no te hace sentir bien, se ha convertido en una ración tóxica. El ciclo que debes cerrar es que sabes que para avanzar y para estar tu bien debes acabar esa amistad. Pues el primer paso es recordar esa amistad, verlo bonito que tuvo, pero también ser consciente de dónde se torció todo. El siguiente paso es perdonarte. ¿Qué es fácil decirlo y qué difícil hacerlo, verdad? Pero es una parte importante aceptar que puede que te equivocaras, pero tienes que ser empático contigo mismo y perdonarte. Todo el mundo se equivoca. Sin embargo, míralo bien, porque quizá no todo lo que te parece culpa tuya sea culpa tuya. Hay cosas que pasan en la vida que no son culpa de nadie, simplemente son cosas que pasan. Si cometiste errores con tu amigo, perdónate. Ya está pasado. Pienza que las relaciones son cosas de dos. No todo es responsabilidad tuya. Y pienza que en las amistades, a veces lo único que ocurre es que la vida avanza y nos lleva por lugares diferentes. El siguiente paso es perdonar, es decir, el anterior era perdonarte a ti mismo y este perdonar a la otra persona. A ningún sitio bueno nos lleva vivir con odio o rencor, ese es el mayor lastre que nos de enclados en ciclos inconclusos. Una persona te hizo daño. Vale, pero hay que saber perdonar. Y ojo, eso no cree decir que esa persona tenga que ser tu amigo. Eso significa que tienes que superar ese odio. Es algo que haces por ti. El cuarto paso es dejar ir. Una vez que tenemos claros todos esos sentimientos que nos provoca esa espinita que llevamos clavada, es el momento de aceptar que se tienen que ir. No es sencillo, y más cuando llevamos un tiempo con esa situación. Muchas veces dejar ir cuesta mucho y nos da pánico. Como dice una psicóloga, cuesta soltar el resentimiento, el enfado o la rabia que sientes. Soltar duelle, pero sostener lo insostenible duelle mucho más. Dejar ir significa dejar de darle vueltas a ese tema, dejar de esperar que algo cambie, dejar de aferrarte a lo que fue o a lo que te gustaría que hubiera sido. Dejar ir es un proceso emocional, es algo que ocurre dentro de ti. Seguimos con el paso de aceptar. Es el momento de decir, vale, esto se acabó. No sé si te ha pasado esto que te voy a decir. No te ha pasado que cuando tienes que tomar una decisión radical que implica un cambio, |
| 10:48.8 | llevas un tiempo... se acabó. No sé si te ha pasado esto que te voy a decir. No te ha pasado que cuando |
| 10:45.1 | tienes que tomar una decisión radical que implica un cambio, llevas un tiempo dándole vueltas y sabiendo que eso se tiene que acabar y de repente un día sabes que llegó el momento. Y hay una sensación que no sé cómo describir, pero es como que sabes de verdad que eso se acabó, que es el día de terminar eso. |
| 11:07.3 | Eso es la aceptación, es asumir la realidad tal y como es. Es ese momento en que después de darle mil vueltas, sabes que esto se ha acabado. Y por último, desprenderte. Después de aceptar que se acabó, llega el momento de despprenderte de eso, y así poder cerrar el ciclo. Desprenderte es la parte externa, la acción es llevar a la raidad lo que ya has trabajado emocionalmente. En el caso de una amistad que tiene que terminar, desprenderte puede ser hablar con tu amigo y decirle con dolor pero con calma que le quieres que valoras lo vivido pero que esa relación ya no es sana y que necesitas seguir caminos distintos. Este proceso no es sencillo y lleva su tiempo pero es lo que hay que hacer para poder cerrar un ciclo. Cerrar ciclos es algo necesario y que hacemos de manera habitual, pero que se suelen quitar cuando implica algún tipo de dolor en nosotros. Pero como dice, una psicóloga sólo cuando hemos aceptado la situación y trabajado las emociones que nos atan al anterior situación cuando nos perdonamos y perdonamos estamos preparados para empezar de nuevo. Eso sí, cada cierre y cada persona necesita su tiempo para hacerlo. Es un proceso y cada uno tiene el suyo. Y bueno, oyente, dejamos aquí el episodio. Mañana es el último día del año y cerramos este ciclo que ha sido el 2025. Espero que ya esté un buen año y si no ha sido |
| 12:47.3 | así, utiliza el método que te ha dado de comentar para cerrar ese ciclo y empezar uno que esperemos |
| 12:53.8 | que sea mejor. Esto es todo por hoy, nos vemos en el episodio de mañana. El último episodio del año, |
| 13:00.6 | pasas a buen día hasta mañana. |
Please login to see the full transcript.
Disclaimer: The podcast and artwork embedded on this page are from Hoy Hablamos, and are the property of its owner and not affiliated with or endorsed by Tapesearch.
Generated transcripts are the property of Hoy Hablamos and are distributed freely under the Fair Use doctrine. Transcripts generated by Tapesearch are not guaranteed to be accurate.
Copyright © Tapesearch 2026.

