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🗓️ 1 January 2026
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| 0:00.0 | ¿Te gustaría ser el doble de productivo trabajando la mitad de horas? |
| 1:26.8 | ¿Te gustaría descubrir cuáles son las tres variables que controlan tu capacidad de lograr resultados? ¿Te gustaría conocer qué experimentos científicos demuestran cómo maximizar tu rendimiento cada día? Mira, la mayoría de emprendedores y profesionales viven, vivimos, obsesionados con la productividad, aplicaciones, métodos, sistemas, pero seguimos sintiéndonos abrumados, distraídos con esa sensación de que no avanzamos en lo que realmente importa. El problema no es que nos depamos que este no es nuestro tiempo, el problema es que estamos enfocándonos sólo en una de las tres dimensiones de la productividad y que pasa que las otras dos las tenemos muy abandonadas? Hoy te voy a contar la historia de alguien que decidió convertirse en un conejillo de India durante un año completo, Chris Bailey, el autor del libro Rechazo, dos ofertas de trabajo después de graduarse y se embarcó en el proyecto de investigación más intenso sobre productividad que jamás se haya documentado. Durante 365 días, estuvo experimentando con todo lo imaginable, medito 35 horas de semana, les trabajaba jornadas de 90 horas, se levantaba las 5 y media cada día, se vio 70 horas de charlas, té en una semana, vivía en aislamiento total, bebía únicamente agua durante un mes completo. Al final de ese año descubrió que todo lo que había probado se reducía a gestión inteligente de tres elementos y cuando dominas esos tres elementos no necesitas ni un solo truco más. Hoy vamos a ver un libro publicado en el año 2016 no existe en español, |
| 1:47.0 | pero lo vamos a traducir como proyecto, productividad de Productivity Project es el libro que vamos a ver aquí ahora, feliz año nuevo, el libro para emprendedores y más, comenzamos. Yasi te estoy, por la que estoy creando |
| 2:05.0 | Cuando no, no me voy a quedar así Y envenidos al podcast Libros para Emprendedores para alcanzar el éxito en cualquier negocio que quieras emprender debes formarte, debes estudiar, aprender para emprender Y para ello, no hay nada mejor que un libro El Libros para Emprendedores seleccionamos los mejores libros del mercado para emprender para emprender y mejorar en tu emprendimiento. |
| 2:25.2 | Extraremos los puntos más valiosos de cada libro y te damos pasos a seguir para poner |
| 2:29.4 | en práctica. para emprendedores seleccionamos los mejores libros del mercado para emprender y mejorar en tu emprendimiento. |
| 2:25.0 | Exteráremos los puntos más valiosos de cada libro y te damos pasos a seguir para poner en práctica esas lecciones aprendidas. Ya sea inventas, marketing, liderado, emprendimientos, mentalización, te lo vamos a dar todo bien, más ticadito y listo. Para ser aplicados, soy Luis Ramos, empresario y emprendedor y voy a acompañarte. acompañarte si me lo permites en este camino sin más, comentamos. |
| 2:48.0 | Muy buenas a todos bienvenidos a libros para emprendedores bienvenidos a la temporada 11 de libros para emprendedores, este es el primer episodio de la temporada 11, primer episodio del año, primer episodio el primer día del año para que empieces, porque yo sé que mucha gente empieza con muchas ganas, pues que el día a 1, aunque sea, con resaca, hablemos de cómo hacer de nuestro año a 1 año diferente. No vamos a hablar de productividad, siempre, casi siempre iniciamos el año con libros hablando de hábitos y productividad, porque sé que es el tipo de auto ayuda que más gusta por aquí. Vamos a hablar de un libro, se llama Productivity Project, publicado en el 2016 y escrito por el señor Chris Bailey, del cual hemos visto ya un libro anteriormente que es un libro que escribió después de este, el libro que hemos visto se llama Hyperfocus o Hyperfocus y básicamente tiene que ver eso también con productividad, es un experto en esta área y va a saber que también es un poco nerd, un poco bastante nerd en este tema. Cuando era recién graduado universitario, estaba obsesionado con una pregunta que también te persigue a ti, probablemente, ¿cómo narices, puede ser más productivos sin volver meló con el intento? Era mayo de 2013 y Crist tenía dos ofertas laborales encima de la mesa, había acabado sus estudios en la universidad. La decisión lógica hubiera sido aceptar uno de esos trabajos, empezar a ganar dinero, pagar los préstamos estudiantiles que traían encima y vivir como cualquier otro profesional, pero que ni se tenía una corazonada. Sentía que todos los métodos de productividad que había probado eran superficiales, eran trucos, trucos que pudiera ser que funcionaran, pero funcionaban temporalmente, no transformaban realmente tu capacidad de generar resultados, así que tomó la decisión más arrisgada de su vida. Rechazo, ambas ofertas laborales y se embarcó en lo que él va a utilizar como un año de productividad, un año completo dedicado exclusivamente a investigar y experimentar con todo lo que tuviera que ver con productividad. La metodología que utilizó básicamente, la ira lo vestia, leyó cientos de libros, papers científicos, entrevistó los mayores expertos mundiales en productividad, diseñó experimentos utilizando su propio cuerpo y su mente como laboratorio. Algunos de esos experimentos fueron extremos, hasta el punto de, incluso pudiamos decir, absurdo en algunos casos, meditar 35 horas a la semana durante dos meses, trabajar semanas de 90 horas para entender los límites del esfuerzo, levantarse las 5 y media cada mañana para medir el impacto en su rendimiento, ver 70 horas de charlas de tenu una sola semana para estudiar los efectos del consumo intensivo de información. |
| 5:28.9 | Pero también experimentó con estrategias más sutiles, rastrear minuto a minuto cómo utilizaba su tiempo y su energía, eliminar completamente cafeína y azúcar para así descubrir patrones de energía, vivir en total aislamiento para entender el papel de las distracciones sociales. Al final de ese año completo de esos 365 días de experimentos, Chris llegó a una conclusión que cambió para siempre su comprensión de la productividad y que probablemente no se ayudó a cambiar la nuestra. Descubrió que la productividad no tiene que ver con la eficiencia. Esa definición pertenece a una era muy anterior a la nuestra, la era de la revolución industrial cuando trabajar más rápido era suficiente. En el trabajo del conocimiento, que es básicamente la era la que vivimos ahora, la productividad se trata de cuánto logras no de lo rápido que trabajas. Y para lograr más necesitas gestionar de forma inteligente tres elementos. Tu tiempo, tu atención y tu energía. Cada técnica, cada método, cada sistema que realmente funciona, mejora tu gestión de uno o varios de esos elementos, tiempo, atención o energía. En los próximos minutos vamos a intentar dominar completamente también nosotros este sistema y ver la definición tradicional de productividad y porque esa nos puede estar matando el potencial real como descubrir, cuáles son nuestras tareas de máximo impacto, un método científico para identificar, ojo, el tiempo biológico primo, eso ahora te lo explico y así multiplicar tu rendimiento. Vamos a hablar de la regla del 3 de estrategias una una super efectiva para vencer la pro-crastinación con neurociencia y cómo crear un sistema de atención que te haga inmune a las distracciones. Eso entre bastantes más cosas, pero intentaré hacerlo todo facilito más decadito porque que estamos a día de enero y estamos como estamos, estamos perjudicados, ¿no? Bueno, esto si los escuchas en el día de mición, si los escuchas más adelante y no, pues sí, me le van de a ofrezco como una rosa, bueno, pues vamos a ver que si tú te sientes como esa persona que trabaja mucho y avanza a poco, que te distraest con de forma constante, que terminas el día agotado o agotada y realmente no has completado nada importante o a lo mejor, simplemente porque quieres duplar, quieres duplicar tu capacidad de lograr resultados, este episodio quizás sea un antes y un después para ti no se me ocurre mejor forma de iniciar el año hablando de hábitos y de productividad, preparate para descubrir la productividad real y que no está complicada, solo necesita que entiendas y optimices los tres ingredientes correctos. Antes de sumergirnos en técnicas concretas, necesitamos hacer un cambio mental y es básico que lo hagamos porque si sigue pensando en la productividad con la definición equivocada, no hay igual los métodos del mundo que utilices, no te van a funcionar. La definición industrial de la productividad es súper simple. En una fábrica, en un trabajo de línea de montaje, eres más productivo cuando produces más cosas en la misma cantidad de tiempo, trabajar más rápido, equivale directamente a mejores resultados. Entonces, esta definición funcionaba perfectamente cuando el trabajo era repetitivo, predecible cuando tenías poco control sobre lo que estabas haciendo cuando hacerlo. Tú llegas a las 9, haces tu trabajo durante 8 horas, te vas a las 5 de la tarde, todos contentos. Pero si estás escuchando este podcast, lo más probable es que tu trabajo sea completamente diferente. Tu trabajo, seguramente involucra capital intelectual. Es probablemente un trabajo complejo, cambiante. Quizás tienes más libertad que nunca para decidir en qué trabajar y cuando trabajar en ello. En este nuevo contexto, ser eficiente ya no es suficiente. Cuando tienes más que hacer que nunca antes, cuando tienes menos tiempo para hacerlo y cuando tienes libertad total para organizarte, como te de la ganar, la productividad ya no se trata de qué tan eficiente eres, la productividad real se trata de cuánto eres capaz de lograr. Y esta diferencia es clave, significa que trabajar más rápido no es relevante, significa que estar ocupado todo el día no tiene por qué ser productivo, significa que necesitas cambiarte en foque de hacer más cosas a lograr más resultados. Y esto es clave, si tú quieres lograr más resultados, lograr más, necesitas trabajar de forma más inteligente? Y trabajar más inteligentemente significa gestionar mejor tus tres recursos fundamentales, tiempo, atención y energía. Todo lo que descubrió Chris durante ese año de experimentación a lo bestia encaja en alguna de estas tres categorías, tiempo atención y energía. No hay ni una sola técnica de productividad, que funciona realmente que no esté mejorando tu gestión de uno o varios de esos tres elementos, tiempo atención y energía. Tu tiempo es obvio, las horas disponibles que tienes cada día para trabajar. Pero gestionar el tiempo va mucho más allá de utilizar calendarios. Se trata de identificar tus tareas de máximo impacto, eliminar aquellas que no son tan relevantes y crear una estructura alrededor de lo que realmente importa. Tu atención, la segundo ingrediente, bueno, costó atención que es tu capacidad de concentrarte en una tarea específica y creme en el mundo que vimos lleno de distracciones digitales de multitareas constantes, quien es capaz de controlar su atención, es capaz de controlar sus resultados. Esta puede ser la variable más importante de las tres. Tu atención y tu energía, la tercera variable, es la gasolina, es el combustible que que más durante el día para hacer un trabajo de calidad. Si no tienes energía, da igual que gestiones super bien el tiempo o la atención no vas a lograr nada significativo, tienes el mejor coche pero no tienes gasolina. Entonces la diferencia, entre un profesional mediocre y uno extraordinario no es cuántas horas trabaja cada día, es que también combinan esos tres elementos. Imagínate que tú eres un consultor, tienes una empresa, pequeña, tres empleados, tú pudieras estar trabajando doce horas al día, respondiendo emails, revisando propuestas, participando en reuniones que no son demasiado productivas. Puedes estar super ocupado y aún así tu negocio no va a crecer. O a lo mejor puedes dedicarle la mitad de tiempo seis horas pero súper enfocadas y crear estrategias innovadoras para tus mejores clientes, desarrollar productos más escalables, construir sistemas que funcionen sin ti. Al final, vas a trabajar menos horas sí, pero vas a lograr más resultados mucho mejores. Y esa es la diferencia entre ser eficiente y ser realmente productivo. Durante la era de las fábricas que decíamos antes, gestionar tu atención y tu energía no era tan importante como el trabajo en sí mismo, ese trabajo repetitivo simple no requería mucho de ni de atención ni de ninguna de las dos ni tiempo ni energía, pero gestionar bien tu tiempo no requería mucho de ninguna de las dos ni de atención ni de energía. Básicamente se trataba de gestionar bien tu tiempo. Si eres capaz de gestionar tu tiempo era suficiente, aparecías a las nueve, hacía su trabajo de ocho horas, tibas a las cinco y vivías una vida relativamente satisfactoria. Hoy las cosas son super diferentes y aquí es donde la mayoría de emprendedores y profesionales se quedan atascados siguen utilizando estrategias de productividad diseñadas para un mundo industrial, un mundo que ya no existe. Vamos a ver en los siguientes bloques y vas a descubrir exactamente cómo optimizar cada uno de estos tres ingredientes, pero antes hay una base fundamental que necesitas establecer y esta es identificar cuáles son realmente tus tareas de máximo impacto y eso nos lleva a la regla del 3. La mayoría de emprendedores de profesionales cometemos el mismo error todas las mañanas, abrimos nuestra lista de tareas pendientes y vemos que 15, 20, 30 cosas que hay que hacer. y cl clá, automáticamente, me condeno a un día de mediocridad, porque me, pues, ven, hay, voy, hay que hacerlo. Modo reactivo. Chris Bailey, descubre algo que puede cambiar como tú planificas tu trabajo. Y lo llama la regla del tres, básicamente es que al final de cada día, antes de terminar el día, escribas exactamente tres cosas que quisieras lograr mañana, no cuatro, no cinco, no dos, tres. Y al final de cada semana identificar exactamente tres cosas que quieres haber logrado esa semana. Suena súper simple, pero vamos a ver la ciencia que hay detrás de esto. El cerebro humano está diseñado para enfocarse en muy pocas cosas a la vez. |
| 14:25.0 | Cuando tú intentas hacer muchas tareas importantes a la vez, hay una parte de tu cerebro que se llama el Cortex Prefrontal, que es básicamente la parte tu cerebro que se encarga de la planificación y de la toma de decisiones, tu cortes prefrontal se satura. Entonces, ¿qué pasa? ¿Cómo resultado de esa saturación terminas haciendo muchas cosas, pero de forma mediocre. |
| 14:45.6 | En vez de hacer pocas cosas de forma excelente. |
| 14:48.3 | Entonces la regla del 3 funciona bien porque respetan nuestras limitaciones naturales, las del cerebro, y además maximiza tu capacidad de lograr resultados. La parte clave de todo esto es que no sirve cualquier paquete de tres tareas, tienen que ser tus tareas de máximo impacto. Y cómo identificamos, cuáles son nuestras tres tareas de máximo impacto. Bueno, pues, Chris ha desarrollado un criterio súper específico, que es básicamente una tarea de máximo impacto es aquella que si le haces excepcionalmente bien, tiene un efecto desproporcionadamente positivo en tu trabajo o en tu vida. Eso es una tarea de máximo impacto. Imagínate que eres propietario de un restaurante. Bueno, pues tus tareas diarias, a lo mejor son revisar el inventario, actualizar las redes sociales, entrenar al equipo, desarrollar nuevos platos, gestión de proveedores, revisar las finanzas, planificar el marketing, atender quejas de clientes, entre muchas otras cosas. ¿Cuál de esas es una tarea de máximo impacto? Cualquiera de las tareas que si las haces extraordinariamente bien van a transformar tu negocio. A lo mejor desarrollar nuevos platos que diferencien a tu restaurante, a lo mejor entrenar a tu equipo para ofrecer una experiencia excepcional, a lo mejor crear sistemas de marketing que atraigan a nuevos clientes de forma constante. Las demás tareas importantes, pero son tareas de mantenimiento, necesitan hacerse sin duda, pero hacerlas excepcionalmente bien no va a transformar tu negocio. Fíjate que la mayoría de profesionales invertimos el 80% de nuestro tiempo en tareas de mantenimiento y solo el 20% en tareas de máximo impacto. Entonces la gente más productiva es la gente que es capaz de darle la vuelta a esos números y dedicar el 80% de su tiempo a tareas de máximo impacto y solo el 20% de mantenimiento. Durante el año que estuvo experimentando este hombre identificó que tenía exactamente tres tareas de máximo impacto en su caso. Uno, escribir artículos para su página web. Dos, diseñar y ejecutar experimentos de productividad. Y tres, investigar científicamente sobre productividad. Y qué pasó? Se dedicó a ello. Todo lo demás, secundario. Y entonces, cuando empiezas a organizar tus días alrededor de esas, solo de esas tres actividades, especialmente durante periodos de mucha energía, tu productividad se puede multiplicar de forma increíble. Entonces, ¿cómo aplicar esta regla del 3 paso a paso? Cada tarde, antes de terminar tu jornada laboral, preguntate, ¿cuáles son las tres cosas más importantes que puedo lograr mañana? No las tres cosas que tienes que hacer, sino las tres cosas que mayor impacto van a generar. Escribelas en algún lugar donde sea lo primero que veas por la mañana al día siguiente. Y aquí viene el truco. Cuando llegues a la oficina, no revises mails, no habrá redes sociales, no te distraigas con nada hasta que hayas avanzado de forma significativa en al menos una de esas tres tareas. Los primeros momentos de nuestros días, es cuando tenemos mayor energía y mayor atención. Estamos en un momento de pilas cargadas al máximo. Si desperdicias ese periodo, ese tiempo dorado, y lo único que hace son tareas reactivas de mantenimiento, ese puede ser uno de los mayores errores de productividad que está es cometiendo. Entonces, para la planificación semanal, estoy para la planificación diaria, para la semanal cada viernes, quince minutillos, los dedicamos a identificar las tres cosas más importantes que quieres haber logrado la próxima semana. Esas deben ser más grandes que tus tareas diarias, pero deben ser específicas como para que luego sepas y las lograste o no. Es decir, el viernes voy a decir la próxima semana, vamos a por estas tres cosas importantes. Entonces, imagínate que decíamos en algún ejemplo tienes una agencia, por ejemplo, de servicios de marketing digital. Pues tus tres objetivos semanales pudieran ser, pues vamos a completar una estrategia completa para un cliente súper importante. O vamos a contratar y entrenar a un nuevo especialista en publicidad digital. O vamos a desarrollar un caso de estudio, detallado de una campaña súper exitosa que hemos hecho y así lo podemos utilizar para vender más. Compara eso, esas tres cosas, con una típica lista semanal de 20, 30 tarea random. ¿Cuál crees que va a generar más resultados reales? Fíjate que la regla del 3 también funciona porque nos da claridad mental. Cuando tú sabes exactamente cuáles son tus tres prioridades del día, cada decisión es más fácil. Acepto esta reunión, respondo este mail ahora, me quedó 30 minutos extra para avanzar en este proyecto, |
| 19:48.0 | la respuesta siempre va a ser, esto me ayuda a lograr mis tres objetivos o me aleja de ellos. Y ese nivel de claridad va a reducir lo que se llama fatiga por decisión, es decir, no sagotamente almente cuando tenemos que tomar muchas |
| 20:04.5 | deficiones, da igual si son pequeñas o grandes. Entonces, esa energía mental que estamos ahorrando, la puedes invertir, la puedes invertir en hacer un mejor trabajo en lo que realmente importa. Si tú eres capaz de aplicar durante un mes de forma constante, la regla del tres, vas a notar algo increíble, vas a lograr más, trabajando menos, porque porque estarás invirtiendo tu tiempo, tu atención y tu energía en las actividades que realmente que realmente generan resultados. Hablemos ahora de uno de los experimentos más interesantes que documentan en el libro durante ese año de investigación de temas de productividad. Es un experimento que si lo llevas a la práctica, puede multiplicar tu productividad sin que tengas que trabajar más horas. ¿Qué es lo que hizo este señor? Durante tres semanas, Chris Bailey rastreó hora por hora sus niveles de energía natural. No fue un seguimiento así al azar, no, no. Eliminó completamente la cafeína, eliminó la cul, el dieta con mi o pequeñas porciones durante el día para mantener la energía estable, se durmió y se despertó de forma natural, sin alarmas. El objetivo aquí era descubrir cuando tengo yo mayor energía mental durante el día sin necesidad de estimulantes, sin necesidad de café, ni distorsionar mi resultado con ningún tipo de pastilleta. ¿Qué pasó? Después de tres semanas el señor recopila un montón de datos y aparece un patrón. Y ese patrón dice que en su caso, cada día entre las 10 y las 12 de la mañana y entre las 5 y las 8 de la tarde resulta que es cuando él tenía más energía por mucho, mucha más energía que en cualquier otro momento del día. Entonces este descubrimiento cambió completamente cómo estaba organizando su trabajo, porque esos periodos de máxima energía que él bautizó como mi tiempo biológico primo, básicamente biológico al prime time, o sea tiempo biológico elológico top es que prime se puede utilizar de varias formas, pues nuestro tiempo biológico de energía máxima, vamos a llamar lo tiempo biológico primo, bueno pues él lo utilizó así y ese básicamente tiene que ver con una lógica muy poderosa aquí es que cuando yo trabajo en mis tareas de máximo impacto y lo hago durante mi tiempo biológico Prime traigo por lo menos el doble de energía y traigo por lo menos o aporto mucha más concentración a esas actividades entonces cuál es el resultado que yo puedo completar más rápido me puedo sumergir más profundamente en ellas puedo hacer un trabajo mejor puedo, puedo trabajar con mayor resistencia a las distracciones. Entonces, en tu caso, imagina que eres un consultor y tus tareas de máximo impacto al mejor incluyen diseñar estrategias personalizadas para tus clientes, o crear un marco de trabajo, un framework innovador, o desarrollar propuestas para proyectos más grandes. Si haces esas actividades a las 2 de la tarde cuando tu energía está por los suelos, pues a lo mejor puede tardar toda la tarde 3 horas y el resultado va a ser asasado, va a ser mediocre, pero ¿qué pasa si las haces esas mismas actividades durante tu tiempo biológico Prime, tu tiempo biológico Primo, que es donde a lo mejor tú tienes mayor energía y concentración resulta que si antes lo hacías en tres horas y quedaba medio cree, al mejor ahora lo hace en 90 minutos y el resultado es excepcional, porque tienes más energía, porque tienes más enfoque. Esta diferencia, si tú la vas aplicando día tras día, semana tras semana, se va convertir en una ventaja competitiva masiva para ti. Entonces la pregunta es cómo detecta uno su tiempo biológico, Prime su tiempo biológico primo. Bueno, hay una opción que se llama la más intensiva, superprecisa, que es básicamente durante dos semanas, voy a estar rastreando mis niveles de energía cada hora del día. Voy a utilizar una escada del uno al día. Voy a poner una alarma en el teléfono, va a sonar cada hora y cada |
| 24:09.3 | hora yo anoto que tan energético me siento mentalmente en ese momento. Eso va a ayudarme mucho |
| 24:17.9 | si el iminocafeína, alcohol y azúcar durante ese periodo me va a dar resultados mucho |
| 24:23.0 | mejores y más atinados. Esa es una opción. Otro opción es menos precisa, pero es más realista, simplemente observa durante una semana cuando te sientes más alerta, cuando te sientes más concentrado. La mayoría de personas tenemos dos picos, uno en la mañana y otro en la tarde o en la noche temprana. Una vez identificas tu tiempo biológico Prime, protege lo religiosamente. Chris lo que hacía era bloquear esos periodos en su calendario todos los días, no solo para reservar su tiempo para sus las tareas, que él decidía sino también para mantener esas horas disponibles en caso de que surgiera algo crítico. Si tenía entrevistas importantes, si tenía que dar charlas y tenía que preparar proyectos que eran complejos hacia todo lo posible para programarlos durante su tiempo biológico. Prime, ¿cuánto más importante, cuánto más significativo sea para ti una tarea, un compromiso que programes durante tu tiempo biológico. Prime, más influyente, más significativo se va a volver tu trabajo y también tu vida. Es una ecuación súper simple, pero es básicamente profundidad al máximo. Tu tiempo de máxima energía multiplicado por tareas de máximo impacto que va a generar resultados exponencialmente mejores. Entonces hay estrategias que tú puedes utilizar para maximizar tu tiempo biológico Prime. |
| 25:45.8 | Lo primero, ponerte la defensiva con tu agenda. Bloquea esos periodos en tu calendario, como si fueran reuniones críticas, nadie va a poder acceder a esas horas en tu calendario a menos que tú lo dispongas así. Un protocolo de distracción 0. Estás dentro de tu tiempo biológico Prime. Cierra mail, silencia, notificaciones, crea un ambiente libre de interrupciones y luego preparación previa. |
| 26:08.2 | Antes de entrar en tu tiempo biológico, Prime. Círrame el silencio, notificaciones, crea un ambiente libre de interrupciones, |
| 26:06.7 | y luego preparación previa. |
| 26:08.4 | Antes de entrar en tu tiempo biológico, Prime, te lo todo preparado. ¿Qué voy a trabajar? ¿Qué recursos necesito? ¿Qué resultado específico estoy buscando? Así no desperdicias ni un minuto. Y luego finalmente monitorear los resultados, lleva un registro de todo lo que estás logrando durante esos periodos Prime vs lo que genera |
| 26:27.4 | el resto del día. |
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