No des aventón en La Rumorosa (y más historias de carreteras)
Relatos de la Noche
Sonoro
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🗓️ 2 March 2026
⏱️ 32 minutes
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Summary
Hoy volveremos a la carretera más misteriosa de México. Más allá de lo peligrosa que es, de los accidentes que siguen ocurriendo.
De los barrancos que se convierte en cementerios de chatarra. Más allá de las leyendas que la habitan, las fantasmales, y de que es una de las capitales mundiales del fenómeno ovni. Hoy volveremos ahí con una historia que le ocurrió hace muy poco a un suscriptor.
Por supuesto, también recorreremos otras carreteras oscuras.Y nos encontraremos con más entes de la noche. Especial atención si nos escuchan en el camino.
¿Listos, listas? No hay vuelta atrás. Ya estás escuchando Relatos de la Noche…
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Transcript
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| 0:00.0 | Cerrar una rumorosa ajusto detrás de mí, la carretera se estaba congelando. Bajé por esa carretera al costado de la montaña y entre barrancos profundos llenos de piedras, mortales. De repente vía alguien caminando peligrosamente, casi sobre el camino. |
| 0:26.0 | Una mujer. |
| 0:29.0 | Aunque no me gusta subir gente desconocida a mi carro, y aunque era de noche, hacía demasiado |
| 0:35.4 | frío. |
| 0:36.4 | Pero cuando me detuvo a su lado para ver si necesitaba ayuda, no te que había algo muy extraño |
| 0:44.2 | en ella. Hoy volveremos a la carretera más misteriosa de México. Mas allá de lo peligroso que es, de los accidentes que siguen ocurriendo, de los barancos que se convierten en cementerios de Chatarra. Mas allá de las ley leyendas que la viven, las fantasmales y de que es una de las capitales mundiales del fenómeno opening. Hoy volveremos allí con una historia que le ocurrió hace muy poco a un suscriptor. Por supuesto, también recorraremos otras carreteras oscuras y nos encontraremos con más entes de la noche. |
| 1:26.6 | Especial atención pues si nos escuchan en el camino. Así que listos, listas ya no hay vuelta atrás, ya estás escuchando relatos de la noche. Buenas noches, suriel. |
| 1:48.1 | Soy de mi chic pero desde hace tres años vivo en Tijuana, porque estoy estudiando en la Universidad de Autónoma de Baja California. Los que somos de acá sabemos que la remorosa no es cualquier carretera. Espesada, estrés honera, y cuando hace frío se vuelve otra cosa peor. Esto me pasó en febrero del año pasado. Este fin de semana había ido a ver a mi mamá a México, nada fuera de lo común. Como era en casa, ayudarle con unas cosas, ver a mis primos. Lo mismo en la tarde me regresaría Tijuana con siempre, porque Lunes tenía clases temprano. Ya había avisos de que iba a caer nieve a ya arriba, en el poblado. No es algo común, pero cuando pasa, cierran la carretera porque se pone muy respalosa. Yo salí un poco tarde y cuando iba subiendo empecé a ver restos de aguanear en las orillas. No estaban levando aún, pero si estaba lo suficiente frío ya como para que uno manejara con cuidado, por la carretera, por temora que se congelara en cualquier momento. Al llegar a la que seta el final del poblado, menos estaban dejando pasar a los últimos carros. Solo había un trabajador ahí. Me dijo, se baja, bajéle con cuidado porque lo más seguro es que la cierren a un rato. Le dije que sí, quería con cuidado y seguir. Si siempre soy cuidadoso en esa carretera, imagínense con esos condiciones. Ya pasando la caseta cambia todo. La vacada se a mexical y es larga, con curvas cerradas, y zonas donde si te equivocas, no hay mucho margen. Llecaciera de noche y estaba más solo de lo normal, no había más coches bajando conmigo. Iba en muy despacito, atravesando esas montañas llenas de piedras y desfiladeros profundísimos. Más o menos a la mitad de la bajada, vi un carro detenido en un mirador. En uno de esos paraderos donde la gente se detiene a ver las luces del valle, tenía las intermitentes prendidas. Raje la velocidad porque pensé que a lo mejor necesitaba una ayuda, pero no había nadie alrededor. Se iba bajando. Un kilómetro después más o menos. y algo, una mujer caminando al lado de la carretera. A inno hay vanquetas, no hay espacio para caminar, no hay alumbrado, es puro cerro, piedras y desiladeros, ver alguien caminando y de noche con frío, casi nevando un es normal. Preduje la velocidad, me orilla lo más que pudi bajar el vidrio. Todo bien? Lo mujer se cerco de espacio, se veía normal, cuben no más de 30 años, trae una chamarros Cura y el cabello suelto, no parecía herida ni desesperada. Vasó la elga, quiere que la lleve, le pregunté. Me dijo que sí, gracias, no quiero quedarme aquí. Ya que se lo había dicho lo pensé unos segundos segundos, no me gusta subir desconocidos pero tampoco me parecía correcto dejarla ahí. Menos después de haber lo ofrecido yo al raite, así que le abri el apuerta. Se sentó en el asiento del copiloto. En cuanto cerró la puerta sentí que venía muy fría, hasta sentía el cambio de temperatura. Yo traía la ir encendido porque el vídeo se empañaba, pero el interior del carro se enfrió mucho más. Pensé que se estaba elando, que de nuevo en la ofrecida aventón no hubiera logrado bajar mucho más. Intente hacer plática para que no fuera incómodo, para que confiera en mí. Está pesado acá arriba, ¿no? Creo que ya está cerrado. Se me hace que fui el último en pasar. Echa no respondió. Miraba hacia el frente. Muy derecha, muy quieta. Después de unos ocundos dijo, ya vas con alma, yo voltea verla por un momento, como voy con que? Ya te que estás esperando. alma. |
| 6:48.5 | sentí. Voy con que? Ya te estás esperando. |
| 6:45.0 | Alma, sentí algo bien raro en el estómago. Entendí que no se refería a Alco si no a alguien. Almece el nombre de mi mamá. No es un nombre tan común, ¿no? No lo tengo en ningún lado del carro. |
| 7:05.0 | No traye nada que lo dijera. |
| 7:08.0 | Pero en el nerviosismo intenté... tan común, ¿no? No lo tengo en ningún lado del carro, no trae nada que lo dijera |
| 7:08.0 | Pero en el nerviosismo intenté sonar normal |
| 7:12.0 | Voy a Mexicaly |
| 7:14.0 | Le dije |
| 7:17.0 | Ella siguió viendo al frente y sin voltear me dijo |
| 7:23.0 | Ya te está esperando En el el callejo, un... pueblo. Ahí ya no dije nada, no pude, ni me vive en la colonia pueblo nuevo, su casa esté en el callejo, un pueblo, para nada es una calle grande, no es algo que alguien adivina y no más. Seguimos anejando, sentía que las manos me sudaban aunque el carro estaba helado, bajé un poco más rápido de lo que debería, solo quería llegar a la parte plana, encontrar alguien más, sentía que estaba solo con ella ahí, en la enormidad de la rumorosa. Antes de terminar la bajada, en una zona donde solo hi piedras y monte, dijo, aquí me bajo. No había nada, ninguna señal de alguien, ningún cendero marcado. Segura. Le dije por reflejo, aunque lo único que quería era que se fuera. Si, aquí me están esperando. Me orillé, ella bró la puerta, el aire frío dentro de golpe. La vi caminar despacio hacia las rocas, no volteó,, solo caminó hasta perderse entre los curitades del cerro, llera de noche, cerro la puerta y arranqué, y fue con de empezar respirar mal, sentía que no me entraba el aire, que iba a ir ventilaba, me dolié el pecho, bajé y ya hacia hacia el desierto, hacia la laguna salada y antes de cruzarla por completo me tuvo que detener en medio de esa recta oscura, no se veía nada alrededor, me bajé y me me está al lado del carro, no sé cuánto tiempo estuve ahí parado tratando de tranquilizarme. Cuando volví a abrir la puerta del copiloto para sentarme, fue cuando noteque la ciento estaba lleno de tierra. Tierra, húmeda o oscura, como si alguien hubiera traído los zapatos llenos de lodo, pero estaba en el asiento, y yo no había visto que el mujer estuviera asusia. |
| 9:47.0 | Además había un olor muy fuerte, no sé cómo describirlo. |
| 9:52.5 | No era solo tierra mojada, era algo más pesado. |
| 9:59.5 | Intenté limpiar con una ciudadera que traía atrás, pero el olor no se iba. |
| 10:47.4 | Ranking maneje directo a la casa de mi mamá. Cuando llegué no le dije nada, solo quería verla, abrazarla. A ver lo apuerto como siempre. Me preguntó si ya había sanado y le dije que no. Me dijo que fueramos rápido a buscar algo, yo no quería pero yo insisteo, no quería volver a manejar, no quería subir malcarlo, quería estar en mi casa, en mi lugar seguro, pero al final acepté. Cuando se sobró al carro se quedó en silencio unos segundos. Luego me dijo, ¿qué traes aquí? ¿Vuelve horrible? |
| 10:49.0 | ¿Cómo si trajeras algo muerto? |
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