meta_pixel
Tapesearch Logo
Log in
Relatos de la Noche

Algo vive en la Ouija (La Ouija que se lleva Almas parte 2)

Relatos de la Noche

Sonoro

Fiction, Drama

4.92K Ratings

🗓️ 9 May 2026

⏱️ 33 minutes

🧾️ Download transcript

Summary

Una familia viaja a Valle de Bravo en plena pandemia para acompañar a sus abuelos, pero lo que parecía un refugio seguro se convierte en el inicio de algo imposible de detener. Una ouija antigua, un ritual en el bosque y una presencia que no debería estar ahí… marcan el comienzo de una historia que no termina en una sola noche.

En este episodio de Relatos de la Noche, continuamos explorando una historia que va más allá que las historias reales de la Ouija, y cómo un simple juego puede abrir puertas que no sabemos cerrar… y cómo algunas cosas, una vez que entran, no se van. 

 📖 Ya puedes conseguir nuestro libro en librerías físicas y digitales.

Búscalo en tu tienda favorita o sigue el enlace para México: https://www.amazon.com.mx/Relatos-noche-Uriel-Reyes/dp/6073836201/

España: https://www.amazon.es/Relatos-noche-Novela-Uriel-Reyes/dp/8410442205/

Chile: https://www.buscalibre.cl/libro-relatos-de-la-noche/9789568883270/p/64600265

 

See omnystudio.com/listener for privacy information.

Transcript

Click on a timestamp to play from that location

0:00.0

Jugar a la aguija y nunca debe tomarse la ligera. Mucho menos si no conoces el origen de la tabla que estás tocando. Puede que como muchas haya sido fabricadas simplemente como un juguete pero creme, nunca sabes por donde ha pasado. Aquí en perteneció antes y llegara a ti, a donde estaba destinada a checar. Escucha con mucha atención la siguiente historia. Hoy comunidad continuamos con la historia de la huija que se come las almas de quienes estén cerca de ella, de quienes atreven a jugarla. Si quieres entender la fín por favor vea escuchar el episodio anterior, pero si no lo has hecho no te preocupes, esta contada de forma que puedas entenderla también, disfrutarla, pero siempre lo harás más teniendo toda la información que nos ha llevado hasta aquí. Si mes comenzamos pero déjame advertir, esta historia puede provocarte su gestión, miedo, malestar, y si en algún momento sientes que te duere la cabeza y le escuchar. es tu señal para saber que no debes adentrarte más. Esto es relatos de la noche. Mis primas y yo jugamos a la guija toda la noche. Estamos en la casa de mis abuelos en Valle de Bravo durante la pandemia. Acudimos a mis padres y yo, también mitiormando su esposa que a ti y mi prima, Mariela. Todavía sufriendo la muerte de su mamá. Todavía sufriendo que mi tío se hubiera casado con Katy tan pronto. llegar a ir medicu cuenta de que llevaron a alguien más a Maira, una extraña chica de nuestra edad sobre una de Cathy. Ella llevó consigo una extraña huija, muy, muy vieja, diferente a esas comerciales que venden en todos lados. Nos dijo que él había robado, que él la tenía su tía y su madre, coleccionista de lo culto, que había pertenecido un brujo de las montañas de Veracruz, y que en ella, en la tabla habitaba una bruja. La jugamos y la Guija nos habló de muchas cosas, hasta de lo que se quien la pandemia que en ese momento viemos. Pero todos de faldí hablo cuando María le preguntó si podía hablar con su mamá. Cuando la aguija le dijo que antes tenía que dar rentrada, que dejar una velencia toda la noche hasta que se consumiera frente al espejo. Aunque en ese momento nos asustó y decidimos dejar la huija por la paz, amanecimos con

3:07.7

un noticia, mi prima no estaba ya en la casa, se había internado en el bosque, y en su cuarto había una vela, consumida, justamente frente al espejo. Y lo más raro de todo fue que... varios son de familia, incluida yo, incluida mi abuelita. Víamos estado soñando con una mujer horrible, que casi pareció una muerte en vida paseándose por esa casa. Y en el caso de mi abuela, observándola desde dentro de su cuarto, sentada en su mese dora, viendola dormir. Mis papás y mis tíos estaban preocupados por Mariela, pero sospecho que en el fondo pensaban que se había levantado temprano y se ve ido a caminar. Es un or algo tan raro, era normal. de lo que disfrutábamos tanto de la casa de mis abuelos era todo el bosque alrededor, la seguridad con la que nos perdíamos en el por horas. Además había algo más importante en ese momento. Mi abuela, pocos después de contarle a mi mamá que había sumiado toda la noche con esa mujer extraña que la veía en su cuarto, se empezó a sentir mal, tenía que anarse vomitar, tenía calor, estavas sudando chorros. En ese momento como ya se imaginarán, lo que me das pienso a los suos que se tratara de Covid, sobre todo porque significaría que nosotros se lo habíamos llevado. Y si, ahora sabemos que eso sinto más no era ni que... Dura Día sin incubarse, en manifestarse después el contacto con una persona con el virus, pero en ese momento estamos seguros de que le habíamos puesto en peligro. Así que mis papás y mi tio armando prepararon como pudieron una camioneta con bolsa de plástico para llevarla a su doctor que conocían a 40 minutos ahí. Pero cuando se preparaban algo más ocurrió, vimos a Katia aproximarse a la casa por un sendero. Venía con mi prima mariella, en Pillama, descalza. Todos corrimos hacia ella a preguntarle cómo estaba, a preguntarle qué diarlos le había pasado, porque no se había preocupado así. Cáteo dijo que le había encontrado veinte minutos de la casa, a varios kilómetros de allí, acostada, dormida, en una zona llena de piedras, y no sabía cómo había dejado allí y María la tampoco parecía saberlo decía que se sentía bien pero no tenía dolor ni nada raro Sus pices estaban llenos heridas pero lo más extraño de todo fue que cuando Catil encontró no la has tenía Sus pices estaban perfectamente samos Fue el caminar de vuelta que se los lastimó. Y entonces como diarlos llegó ahí, Turmida, como entró a una zona tan peligrosa sin hacerse el más mínimo daño, sin lastimarse los pies. Pero bueno, es hora algo con lo que él y de alguien después, me encargaron mucho a Mariela mientras llevaban a mi abuela al doctor y me dijeron que Katice quedaría también conozotras para cuidar a mi abuelo. Que pusieramos mucha atención en caso de que presentara algún síntoma, cualquier cosa extraña, que les hablábamos en cuanto a algo pasara. Yo a compañía Mariela lavarse las heridas de los pies. Y ese fue un momento sumamente extraño a comunidad. Porque a pesar de que parecía hablar normal, no sé, la viola tristeza en ella, en sus ojos, que me recordaba esos primeros días cuando murió su mamá, miamai. Le pregunté si recordaba lo que había jugado, lo que no sabía dicho la huija y me dijo que sí, que lo recordaba todo, que recordaba ir a su cuarto o intentar dormir. Maera le dijo que no fuera hacer nada sin preguntarle. Y luego, como si ya no se controlara, como si estuviera soñando, recuerda borrosamente haber salido a buscar una vela, los fósforos, regresarles pego de su cuarto y decir unas palabras, palabras que no reconocía, pero entre ellas encontró una frase, lo que sea, pero que venga mi mamá. Estamos muy tensas, pero algo rompió nuestra plática. Vosez, una voz que parecía regañar a otra incilencio. Salimos rápidamente para ver de dónde venía y en el salón encontramos a Katia pretando muy muy feda las niecas a Maera, que lloraba como si fuera una niña. Nos solte haber, luego no se lo que a ti. Pignó para camucos o cidiotas, no saben lo que acaban de hacer, no saben lo que trajeron. A ti había descubierto que Maera robó su huija, que la llevó ahí, que si ningún permiso la jucó. Dijo que esos artículos estaban en su cuarto bajo llave por una razón, porque todos eran peligrosos de una forma u otra, pero lo peor, el objeto más peligroso en esa colección macabra era precisamente esa tabla, esa huija. Luego nos preguntó que tanto no se había dicho Maira sobre ella. Le respondí que sabía que la tabla era de un brujo de Veracruz, que él contactaba una mujer que habitaba en la huija, una bruja que había vivido hace mucho tiempo, y que que tras todo hacer el viera en la gente del pueblo y de los alrededores. Katis empezó a reír, se empezó a carcajear, empezó a murmurar que éramos unas estúpidas. No tiene ni idea, no se decía, de la mentira que les digo maera. bien? Lo que vive en esa tabla en realidad está trapada en ella. Lo que está ahí en esa cuija es lo más cercano al diablo que puede estar un ser humano. En Veracruz esa mujer se llevó más almas que el cáncer. Yo no entendía. María la estaba confundida también. Maera tenía una expresión muy rara que pasaba de la de una niña regañada a una muchacha casi, porlando de lo que escuchaba. Luego Katy la señaló y preguntó. Estoy seguroura que este muchaché idiota no les compartió

10:05.4

el pequeño detalle de que cuando obtuvimos esa cuijase años, ella, mare, estuvo poseída por la broja esa, pero eso no se los dijo verdad. Y no supe que responder? No dijimos nada y Cati continuó. Por tres días esta niña no estuvo ahí. Ya con más este ven su cuerpo y nos costó sangre y nos costó mucho dinero y nos costó… nos costó una vida. Darién que queríamos mucho el poder liberarla, pero nada de eso les he ido, ¿verdad? Maiera se disculpó, dijo que no podía decir algo de lo que no se acordaba, que no podía habernos advertido si ella misma nunca le contaba en esa historia bien, y Katil le respondió que era para que no viviera con la culpa de lo que su alma costó. Pero en ese momento había algo más urgente, algo que teníamos que resolver con tu antes. La huija ya no estaba por ningún lado, tampoco lo había encontrado cada tijón tu amariela en el bosque. En algún lugar alrededor de la casa, o entre los senderos estaba, y teníamos que encontrar cuanto antes. Dijo algo que en ese momento no creí. Dijo que ya estaba costando almas, pero si no le encontrabamos a tiempo, si no hacíamos con ese maldito objeto lo que ella no se va a indicar, no se va a costar la vida de todos. que no estoy hablando de esta vida nada más. Este es la de menos. Estoy hablando de que esto nos va a costar el alma. De que nos vamos en el infierno si ustedes no reglan su cadero. Buscamos por toda la casa. Los abuelos no eran religiosos. No había agua vendita ni crucificos, ni figuras o están para religiosas. Que a ti encontró al consomaleta para protegernos, pero dijo que tenía que conservarla para proteger la casa de lo que andaba en el bosque. Y así, sin más, nos dijo que fuéramos que la buscaramos, que no tenemos mucho tiempo y nos advirtió algo. Porque la vela frente el espejo siempre es algo peligroso y esto quiero dejarlo muy claro, comunidad relato de la noche. Una vela frente el espejo es algo que jamás por ningún motivo deben de hacer, y si quiera para aprenderla la ponga de enfrente, pero dejarla ahí toda la noche, después de que algo específicamente te lo pidió, era peor de lo que imaginábamos. Que a ti nos dijo que no hicieramos caso lo que escucháramos en el bosque, a lo que que dieramos ahí, y que si algo en algún momento parecía como un fantasma, corrieramos para lejarnos lo más fuerte que pudiéramos, porque sería algo completamente real. Si tienen suerte, dijo, lo que se salió, lo que en aquí es un espíritu cualquiera, pero si ese ella la que vino, ya no hay mucho que hacer. Me puse mi chamarr, hace a frío, había algo de niebla, parecía que en cualquier momento de nuevo podría volver a chofer, ¿mara esta barra? que hacimos su nada por lo que estamos a punto de buscar, como si fuera un juego, una aventura, y Mariela. Mi pobre prima seguía con esa mirada triste, la misma de cuando murió su mamá. Katina sejó una última cosa, que cuando escucharamos el sumbido de moscas, había algo maligno cerca. Me acerqué el pasillo que daba el cuarto de la vuelo y le grité, no respondió. Me acerqué unos pasos meas para decirle que íbamos a caminar en el bosque, que íbamos a buscar algo que veamos perdido. De nuevo no respondió, aunque su puerta estaba abierta. Decidí dejarlo así en caso de que estuviera dormido. Le dije que lo amaba mucho y me fui hacia el entrada de la casa donde me esperaban Maire y Mariela. A fuera la nibla herabaja, no se veía mucho de ese sendero, por el que estamos a punto de entrar. Teníamos unas horas para volver, en lo que regresaban mis padres y mi chormando, y con suerte me abuela también. Esperábamos que solo hubiera sido un susto de la edad y no algo grave. Caminamos por el sandero, por el que deseniñas, desde que solo era una casa de visita si no la habían comprado mis abuelos, nos perdíamos por horas María le echó. Cuando pasamos por ese lugar en donde él ha sabía encontrado si andá al horraro cuando llegué, les pregunté si me íbamos a ir a buscar ahí. Las dos se voltearon a ver y me dijeron que no. Que no había nada que buscar, así que continuamos. Creo que fue un kilómetro después, alejándonos no solo de nuestra casa sino de cualquier atizbo de civilización cuando el sendero ya se dividía. Ahí llegó nuestro primer y más importante dilema, no separábamos o seguíamos juntas. Y es que si bien, uno de esos caminos llegaba hasta la zona rocosa donde ven encontrado Mariela, hasta donde caminó dormida, no sabíamos que tanto había vacado dormida. Además, Katia habría visto si la huija estaba cerca de ella y no había encontrado nada. Maire ha dicho que ya buscaría hasta llegar a las piedras, que nosotros siguieramos por el otro camino, por esa zona descender un menos explorada, con la vegetación metiendo en el camino. Serían más fácil que ella siquiera sin perderse y encontrar a la zona que habían mencionado, donde estaba María la por la mañana, donde había pasado la noche. Así que nosotros seguimos por ese camino por el que él, la verdad, yo no recordaba averido antes. Es difícil describirlo. Era hermoso, estaba tu pido de vegetación, de pinos y árboles cubiertos de muscul y enredaderas. Si no hubiera estado muerta de miedo, le subía dicho que parecía el escenario de un cuento. Caminamos por un buen tiempo, yo creo que una media ahora más cuando llegamos a otra división. El sendero se partió en duos en una piedra con forma de pirámide. Mariela y yo hablamos sobre la posibilidad de que se hubiera lejado tanto. Parece imposible, pero... Pero si no lo era. Y si la aguija estaba tan solo unos metros más... Por eso decidimos continuar. Digimos que al menos 10 minutos más adelante, sin salirnos el sendero. Y así... Así el menos abríamos y podíamos descartar esos caminos.

19:26.0

Escuchaba el viento soplar entre los árboles y recuerdo pucas cosas tan atarradoras en mi vida como eso. Me sentía completamente sola. Caminé, caminé y caminé sin entender bien que estaba haciendo ahí. Al estar tan lejos empecé a sentir el absurdo de la situación. De verdad, estaba buscando una huija. De verdad, crearía que se llevaba almas. Que la noche cuando jugamos, los pasos que se escucharon afuera de la habitación eran algo paranormal. Y no, uno de nuestros padres revisando que ya no subieramos dormido. Me sentí estúpida, como le va a creer en eso, y sabuelos mis papás, todos me habían educado para no creer en supersticiones, en creencias tontas que buscan inventar una explicación a los fenómenos que no entendemos. Empezar a reírme, Dios, eso lo queurda de la citación, pero ahora estaba segura de haber escuchado algo, una voz entre los árboles, lejos pero no los Vicente

19:31.9

como para no aterrarme.

19:33.4

Lo escuché de nuevo, ahí estaba, había alguien ahí, una voz como de mujer que parecía estar lastimada. Pense que no me iba a perdonarse, alguien necesitaba ayuda y yo le ignoraba pensando que ¡Fantasma! Así que grita la aire y pregunté.

20:07.7

¡Hola!

21:25.4

¡Anda- estaba ayuda y yo le ignoraba pensando que no fantasma, así que grita la aire y pregunte. Hola, ¿andalguen ahí? El que Hido se tuvo de repente al escucharme. Me desesperé. Estaba segura de que había alguien ahí y no podía ser mi prima. Los caminos se habían alejado muchísimo. Estábamos bastante lejos. Si ello yo gritaba no nos íbamos a escuchar. Intenté por una atención a mi alrededor. No me era desconocido, a pesar de que estaba rodada de árboles sentía que de alguna forma ya había estado ahí, ya había estado siguiendo un llanto entre los árboles. Claro, era común de Jabu. Seguí buscando. Le pregunté si estaba bien, que hablará más para saber dónde estaba, para buscarla, que la iba a encontrar. No sabía con quién estaba punto de encontrarme pero seguía buscando. Unos metros más adelante, cuando ya sacaba el camino, cuando empezaba a buscar entre los árboles mientras quitaba las ramas con las manos. Vía algo, a unos metros, entre los árboles. Ahí, comunidad, ha gachado en cuclillas, como comiendo lodo con las manos, y una figura que reconocía. Una mujer con un vestido viejo con sus manos feas, era, era simplemente esa mujer horrible que había visto mis sueños. Me congelé por un momento, no sabía que hacer, pero entonces despaldas a mí se levantó y empezó a caminar así, despaldas pero muy rápido hacia mí, corriendo. Me dio la media vuelta y resalcamino. Me caí como en una maldita película de terror, me caí cuando quisiera correr sentía las piernas torpes, como si estuviera una pesadilla que era completamente real. Recorde las, recordé las clases de educación física de la secundaria. Corrí levantando las rodillas, moviendo rápido los brazos. Soy muy mala para todo lo físico, soy pésima para correr, pero en ese momento estaba asegurada que de eso dependía mi vida. Quizás más. Empecé a gritar, amarguéla, amara, gritaba que venía detrás de mi, que me iba siguiendo, grité hasta que no tuve aire y solo podía seguir corriendo. No podía ver nada, mis piernas empezaban en tu mesera, sentía que no podía correr más y sentía que algo estaba corriendo detrás de mi, cada vez más cerca, podía sentir sus manos tratando de tocar mi espalda. Antes de continuar comunidad, voy a pedirles que respiren y que se queden al final de este episodio, pues

23:27.1

aunque esta historia es larga, el cuando termine va a depender única y exclusivamente de ustedes. Llegan a al final, compartan en sus redes, cómo está viviendo esta historia y por ahora continuamos. Escuchamos el salulejo y entre los árboles puede haber dos figuras caminando con prisas a mí. Maera y Mariela. En ese momento no sé de dónde saqué fuerza pero caminé hasta llegar a ellas y ahí me desfaneci. No podía respirar, no podía moverme. Tarte un segundo en recordar que algo venía detrás de mí y me levanté sobresaltada, pero las dos me abrazaban preguntándome que había visto. Les dije que una mujer se les describió. Les dije que era la mujer de mis sueños, la mujer con la que también había soñado mi abuela. Aira dijo que no, que seguramente era la su gestión, que eso no podía ser cierto, que ella sabía que no podía ser real, que todo estaba en nuestra mente, que no podíamos dejarnos llevar, que eso era lo que quería,

24:46.3

como en ser no se que estaba ahí, entre nosotros, pero que no era cierto, que no era posible.

25:07.9

¿Qué hajido espantos y en entonces todo nuestro alrededor, todo el bosque. Escuchamos a los pájaros volar, como vuelan con miedo después de un disparo. Las tres lo escuchamos, los pájaros lo escucharon. Algo se venía acercando desde ese sendero por el que cheque. yo ya no pude acorrer, casi ni caminar, pero entre las dos me ayudaron. Maira dijo que no podíamos tenernos, que aunque fuera rastrándonos, pero teníamos que seguir. Y lo hicimos. Les curo que no sé de dónde está que fuerza, que les tí las gracias para que me soltaran y empezamos a caminar casi correr. Maera repetía que era suficiente, que no se podía acercarme aas mientras no nos detuviéramos, mientras no voltearamos atrás. Cuando nos acercamos a la casa, Catis estaba esperando no cerca de la puerta. Estaba fumando. Nunca la había visto fumar. A la cercana se empezó a negar con la cabeza. Y cuando llegamos nos dijo que no podía creer que no hubiéramos encontrado nada. Le dijimos que andabó una mujer en el bosque. Que venía sillándonos. Y dijo que sí sí que la alcance va a ver luego un espillo que voltamos nos señaló hace un árbol gran de cerca del camino ahí se metió detrás miren alcance a ver... yo no podía haber nada, pero fui la primera en entrar a la casa. Me quedé en la puerta porque ella se llena allí afuera hablando de quién sabe que... Luego me alteraron a ver y se acercaron. Y entraron, cerraron la puerta detrás. Le pregunte a Cika eso, quién era ella. Me dijo que no sabía, que no podría decirme lo bien, que lo mejor era una pobre loca que vivía por ahí cerca, o alguien perdiza en el bosque. Me dejó hablando sola, se fue a ver cómo no sé, ya me abuelo, que continuaba preguntando por mi abuelita, pero aún no se comunicaban. La hija María la que Katy estaba loca, pero Maera dijo que ya sabía por qué lo decía. Dicen que cuando me pasó eso que me pasó, yo no parecía yo, no hablaba como yo que me veía diferente, quizás eso se refiera ¿no? dijo, se hizo de noche, empecé a visitar, seguimos sus amadas a la ventana, veíamos por los árboles.

28:05.0

Ah, creo que pude verla. Se había el vestido claro de la mujer caminando entre los árboles, apareciendo y desapareciendo detrás de ellos. En algún momento maeras acuna la lámpara con la que quería iluminarla pero la detuvimos y se la logramos quitar. Son un mi teléfono.

28:26.4

Era mi mamá. que tuvimos y se le logramos quitar.

28:26.3

Son un mi teléfono.

28:28.2

Era mi mamá.

28:33.2

Hija, este...

28:37.5

Tienes que decirle algo a tu prima.

28:40.2

Vela preparando, por favor.

28:42.7

Tu avuelo está mal.

28:44.2

Está muy mal. Y no sabemos por qué. Se vino diciendo cosas todo el camino, venía alucinando y todavía está sigue y sus signos... sus signos ya están mal. Tienes que estar preparado, ¿OK? Le pregunte a mi mamá de que estaba hablando? ¿Qué cómo era posible? Por la mañana mi abuela estaba bien. No, no sé, no sé, hija. No sé, tu papá ya va para allá con ustedes. Ya debe estar por llegar. Válar con tu volito y se lo va a traer para acá, pero por favor,

29:26.8

tuve preparando tu prima, pero que nadie más entere por favor, que nadie más entere ok? Colgueigus que me prima, le dije que me acompañara elático a mi cuarto por algo, a donde era

29:48.2

mi cuarto por algo. A donde era mi cuarto por algo? Cuando subimos le conté que me ha vuelto mal pero pareció no afectarle. Solo preguntó si ya había muerto. Le dije que no, pero teníamos que estar preparadas para lo que fuera. La tristeza que le había visto antes de salir al bosque había desaparecido. Y yo, yo ya no entendía nada. Está allá fuera. Me dijo mi prima, asomándose por la ventana del ático. Mire yo también, tenía razón, la mujer estaba ahí entre los árboles, pero en un claro de ese donde se dejaba ver con claridad, parecía que veía directamente hacia nosotros, el escuro que sus pies no estaban tocando el suelo. Yo ya no tenía duda de que, eso que veíamos, no era absolutamente nada que se pudiera explicar. A pesar de la niebla, a pesar de Los curidad podíamos verla muy bien. Bajamos corriendo para decirle a Katie, para que la viera, para decirle dónde estaba, pero cuando fuimos a la ventana ya no estaba ahí. No se veía nada ya fuera. Lo único que vimos fue algo peor. pero el camino es traecho de tierra que llegaba a la casa. Las luces se un coche, del coche de mi papá, detenido. Al huevía ocurrido, estaba lejos pero tenía que ir hacia él, tenía que verlo, tenía que correr por la oscuridad, por el bosque, pero tenía que llegar a él. Esta historia finalizará el próximo jueves. A menos, a menos que lleguemos a 30 mil pulgares arriba en este episodio en youtube antes del domingo, en cuyo caso el final, el final lo que nos veremos, ese domingo en la noche, depende de ustedes comunidades. En el episodio final

...

Please login to see the full transcript.

Disclaimer: The podcast and artwork embedded on this page are from Sonoro, and are the property of its owner and not affiliated with or endorsed by Tapesearch.

Generated transcripts are the property of Sonoro and are distributed freely under the Fair Use doctrine. Transcripts generated by Tapesearch are not guaranteed to be accurate.

Copyright © Tapesearch 2026.