meta_pixel
Tapesearch Logo
Log in
De Pueblo, Católico y Gay

1: Salir del clóset: una plática con mi padre

De Pueblo, Católico y Gay

Eder Díaz Santillan

Sexuality, Health & Fitness

5.0571 Ratings

🗓️ 4 June 2018

⏱️ 28 minutes

🧾️ Download transcript

Summary

Episode 1: Salir del closet fue lo más difícil que he hecho en mi vida. Crecí en un pueblo pequeño de los altos de Jalisco y dentro de la fe Católica. En este episodio mi padre y yo recordamos esa plática que tuvimos hace casi 10 años.

Transcript

Click on a timestamp to play from that location

0:00.0

Bueno, bueno, soy el Harvey, obrero de nacimiento, construcción de profesión. ¿Cloquíaz se me está yendo la voz, Edith? No tenía que hablar. Sí. No es que nada, es lo que he dicho. ¿Ok, listo? Sí. ¿Ok? Yo soy Edith Díaz y este es el podcast de pueblo católico y gay. Para la comunidad una de las cosas más difíciles siempre es tener que salir del closet. Una de las cosas que más nervios dan es tener que hablar algún día con tus padres, con tu papá, con tu mamá sobre lo que eres. Y el día de hoy vamos a conocer cómo es esa plática, pero del otro lado, del lado de un padre. Y para eso me hizo el gran favor mi papá de estar aquí, su nombre es Javier Díaz, nació en un ranchito del municipio en Carnación de Díaz y bueno, ok papá, pláticamente, dónde naciste y cómo fue tu niñez? Bueno, yo nací en un ranchito en medio de la nada, 1962. ¿Cuáles son tus primeras memorias? cuando íbamos una hermana mía y yo en un burro nos llevaba a nuestro padre cabrestiando, no sé si sepas qué quiere decir cabrestiando, no. Donde él iba caminando, estirando el burro con un raso y nos llevaba a mi hermana y a mí. Entonces yo me acuerdo a esas memorias pero yo sé que estaba muy chiquitito, digamos, tres años de edad y íbamos a otro rancho, a veces a misa o a veces a algo que ellos tenien que hacer y es mi primera memorias que yo recuerdo y me da mucho gusto y nostalgia a la vez. Y cuando ya estabas más grandecito que ya era un niño. ¿cuál era un día típico? No, cuando yo era niño era, era toda una, como una faena, una diversión, una alegría, yo crecí mi niñez fue en un paraíso, donde nosotros éramos dueños de todos los montes, las calles, los ríos. Me acuerdo muy bien de todo eso, mi niñez era lo más bonito que puede vivir un niño donde la libertad existe de veras y donde el único peligro era un encuentro con un animal o una caída en alguna barranca o en un árbol o algún accidente de saíndole donde pues si tenía suerte, puede llegar a tu casa que tomaba ante pegar y luego te curara, por andariego o por el desgado, pero éramos libres. ¿Cuántos hermanos y hermanas tienes? Somos nueve por todos. Si tengo cinco hermanos y tres hermanas, creo. Y todo en ese en donde caes. A lo que platican porque yo no concicieto a las familias fuimos 16. El da a lo que platican, pues yo soy como el 14 de un hermano más chica que se vela. Pero de los que vivieron eres el penúltimo. El penúltimo, sí. Y cómo era tu relación con tus hermanos? Era un poco distante. No era una familia unida en el aspecto como de consejos, cada quien creció a su propio rumbo y hizo lo que pensó que tenía que hacer, pero al mismo tiempo había vida, porque de tomar sí lo de la trámosa, los más grandes y teníamos amor por ellos pero no tanta comunicación y con tus papás menos con nuestros papás era era muy libres me da ellos sus consejos de mi mamá era pegarnos con mucho cariño creo mi papá en nunca se metía con nosotros pobres dorados nos decía, cuídense, su libertad y su vida es muy importante, es lo único que él nos había de decir, pero nos quería mucho, nos respetaba mucho, pero nos se metía con nosotros. Los queríamos mucho, nuestros padres, pero lo que queríamos aprendimos de la calle, lo bueno, lo malo, el peligro y el no peligro para seguir, eso va a ser nuestra relación con ellos. Y ya cuando te empezaste a crecer en tus juventud en qué te volvías. Siempre fuimos unos amigos y yo como muy Unidos desde chicoico, muy endariégos, la escuela no nos gustaba, pero había una razón que si nos deseiera la escuela jugar, jugábamos todos los deportes, nos emolvíamos mucho en el fútbol con la ilusión de un día ser fútbolistas y al mismo tiempo buscar un peso, vea, nos juntamos todos, nos vamos carriendo un otro para ir, nos apantarse voy a o algún obrador donde nos empleara, en un rato para sacar para nuestro pan y nuestro refresco, al final del el que era lo que nos así a sentir que el día había estado hecho. Nos vemos divertido y como vamos un pan. ¿Y cuando ya tenías esa edad, qué era lo que te ilusionaba o no existía para ti un futuro? Nada más era el presente. No, no existía un futuro. No teníamos un sueño material. Teníamos un sueño deportivo, pero no, no, no existía como un sueño a seguir porque todos éramos igual. Simplemente vamos al día. Lo importante es que llegara la tarde para jugar football y que se estiraba lo más que se pudiera la noche para no ir a la escuela. Nada más. Pero lo tenía a esquirales con la que grado estudiaste tú. Pues yo fui a la escuela a la tercera de secundaria. A fuerzas. No nada más a fuerzas, o sea, nos pasaban de año por la edad porque si no reprobamos todo, yo fui muy malo para la escuela, nunca me gustó. Con esto te digo todo. Yo salí de tercero secundaria, reprobando seis materias. No sé qué nos nos me dieron mi calificación, la educación artística, la educación tecnológica y la educación física. Todo lo demás, no. Todo lo demás, no lo pasé. Entonces, ¿para ti nunca fue una opción ir a la prepa y después a la universidad. No, inclusive el Consejo de Maestro me caía tan mal. Porque nunca, yo nunca escuché en ese tiempo que el Maestro me dijiera. Tienen que ser alguien en la vida para ayudar a la humanidad. Todo el tiempo ponían el dinero, lo que podías ganar y eso calla mal porque era un pueblo tan chiquito que nos utilizamos donde, donde pensábamos que los del pueblo eran ricos como por nacimiento, entonces nosotros ya le había tocado en hacer pobres, ya tenemos que hacer pobres y morir pobres. Cuando te diste cuenta que había otro mundo, yo tenía una novia y pensaba que me quería casar con ella y puse en el pueblo, no puse nunca iba a juntar y yo no decía pues, todo lo que se va a norte dice, que se ganó dinero y yo me quería casar. Voy a ir un año y vengo y me caso y aquí me quedo. Y como todo fue mentira, estoy en Estados Unidos y no he regresado a río ir al pueblo.

7:28.3

¿Cuálo fue la primera vez que te viniste? Tenía 16 años. Yo tenía una novia y luego un hermano, decía que tenía que ir a la prepa. Yo dije a ver dónde me encuentran. Es hermano, era muy terco. Y hasta cierto punto, él tenía un cierto derecho porque él era el que más a mí me

7:49.0

me compraba cosas, fatalones, juguetes cuando estaba chico. Él como que él sí tenía un sueño, pero él me da a coraje. En la tarde se me ocurrió como unos cuantos pesos,

8:04.4

y agarré un suéter, normal de género mal y tabengo.

8:08.2

Pusque la tarde se me ocurrió, traía como unos cuantos pesos y agarré un suéter, normal dije a mi mamá, le estaba en go, pues quedó a tarde salíamos, ahorita bien, y ya no regresé, me fui, el pueblo, y ya están en la frontera, tienen un hermano, de moho que no me ayude, en ese tiempo nosotros tuvimos un accidente, muy feo, o muchos muertos, yo no, yo me enganché y con unas personas y nos cruzaron, yo le dí el domicilón de yo iba a llegar el teléfono de mi hermano, cruzamos la frontera, nos hubieron a una camineta con un camper grande y esa camineta se volcó, no te sé decir si nos iría siguiendo alguna patrulla, no te dice nada porque yo he dormido, pero me acuerdo perfectamente como si fuera ayer cuando yo abría poquito a las cortinas lo que me tocó ir en una parte de arriba a la caseta y en departamentito que tienen los camper y yo viéndose en ese muy curioso las casas que eran de dos aguas, muy bonito, pero me quedé dormido y como yo siempre he sido chapa rito y en este impuesto estaba muy flaco, me metieron en el medio y creo que es lo que me salvó la comunidad se volcó y yo me acuerdo bien cómo se sentía cuando se iba volcando y me acuerdo bien cuando estaba ya sentado en una banqueta que tenía muchas personas a mi alrededor. Me acuerdo perfectamente como estaba todo destrozado a media calle, a camineta, muchas patrullas y molancias. Pero como hablaban en inglés, me lo miraba y... ¿Cómo que perdí el sentido? Ya cuando esperaste estaba en la Cruz Roja mexicana. ¿Y otra vez del otro lado de la frontera? otra vez ahí, y un error que cometimos grandes, que yo pensé que me iban a cobrar y me escape. ¿A dónde llegaste cuando te escapaste? Lo que pasa es que a unos años antes, mi madre tenía familiares en México, y ya le gustaba procurar a sus hermanas y unos dos años antes de eso, quizás tres me habían traído a visitar, entonces yo como pude pidiendo dinero a carrejo, una autobús a México, la encontré, la encontré, caminando la encontré y ahí me refugié, el primer reney el fue mi doctor pero ahí mi hermano me encontró, no sé cómo llegó ahí, él dice que nadie le dijo su corazón, nada, lo ibo hasta ahí ahí me encontró. Porque cuando había llegado la frontera si le habéis avisado que estabas ahí. Sí, fue el última comunicación que tuvo con él, ando aquí, me regañó y todo, pues que así tomó, si no me ayudaba, yo no me iba a regresar. Entonces él me dice que él y un amigo que vivía antijuana, me enubieron buscando, fueron a las cárceles, a las hospitales y en acurrojas estaba mi nombre que yo había estado ahí. Me buscó, me buscó, me buscó esta que me encontró.

11:05.2

De ahí no llevo ance nada con una hermana, otro hermano que era misionero. Allá me acabé de recuperar y ya me regresó al pueblo, pero ya no me regañaron. No, no, no. Tuve a ir con una maíz, más, más, como toda madre me dijo que porque se me quita el andariego y lo desobediente,

11:24.6

pero tomo estaba llorando y no pasó nada, estoy bien. Y a los tres meses que me llame el bien, me volví para tejas, se jueve mi hermano y me juega atrás de él. Otra vez nos volvimos a perder. Otra vez pasamos a hombres porque por una razón otra perdió que nos llevaba y no regresó y nos decidimos a salir a caminar. Nos perdió la noción del tiempo, sólo sé que cuando nos encontraron, una persona que por cierto le dicián la virgen porque la vigita que nos dio pedaje para recuperarnos de lo que hemos perdido por no comer, y nada, me dijo que le hicían a bici porque seguidos encontraba perdidos, nos encontró a nosotros. Y me di cuenta que era el día diez de en el, nosotros y veamos al dedo del pueblo el primero del año. Va a reinoza y luego lo cruzamos del río, nos recogieron igual, nos condieron en una cierre y ahí nos dejaron y salimos. Tenemos que encontrar un lugar, no nos vamos a morir, ni nos vamos a dejar, tenemos que encontrar un lugar y lo encontramos, caminando, caminando, caminando, lo encontramos, unas vuertas de naranja me acuerdo muy bien. Cuando nos a persona aquí van a un amoto, él nos dijo escondondan, si ahorita vengo por ustedes y si regresó.

12:46.1

Y él nos llevó hasta aquí los tontejas y allá volvió a ver a mi hermano,

12:49.8

que me dijo, que eso no era para mí que me regresara al pueblo,

12:52.9

porque algo me iba a pasar.

12:55.2

Entonces te quedaste un tiempo en tejas y después te viniste a California.

12:58.8

Sí, víate, la vida de nosotros ha sido muy cómica, muy difícil, pero muy cómica, ya te que yo haya trabajé con un patron, nos da un cheque cada ocho días, pero nos dice, no lo cambien, porque ahorita no tengo fondos, yo les digo cuando los cambien. Creo que juntamos como unos ocho cheques y cuando se acabó ese trabajo era construcción y nos hizo una como una fiesta y a nos dijo mañana lunes ya pueden cambiar sus cheques ya acabamos el proyecto de hacíamos pagar ya tengo dinero nos fuimos estábamos en ios tejas un suburbio cerquitas de forward y cuando llegamos a Houston a los otros días fuimos todos seramos muchos a cambiar nuestros cheques pero los cheques nunca servvieron. Todavía ese tiempo trabajamos, no sirvieron. Y, ni aún así, yo sentía... me daba risa, me daba. No sé, no sentía como un rincor, o sea, más bien se me se ocurrió eso como personas pudieron hacer esa clase de cosas con tantas personas que teníamos necesidad. Pero siempre nos daba de comer. Eso sí, era museo. Lo tomábamos como que fuimos esclavos modernos porque nos daban de comer. Pero el cheque de lo apaga, lo estábamos guardando, ustedes están bien ricos, como 8 cheques, pero nos alaron, nos daba risa y nos sentimos como una desilusión. no, nada, nada, no me acuerdo bien que vamos a hacer algo que sigue, a lo que sigue, a seguir mi propio camino, mi propio sistema de vida, ya solo, ya nunca volviste a tu casa en todo ese tiempo que llegaste después a California y empezaste a vivir tu vida solo, no, no, no, no, no, no, no, no, no, te tardas, te en regresar. Creo que cuatro años. O sea, que ya tendrían llegadas a tener casi 20 años.

14:48.4

Sí, ya regresé ya. pues a California y empezaste a vivir tu vida solo. No. No, no. No, no. No, no. No, no. No, no. No, no. No, no. No, no.

14:45.1

No, no.

14:46.1

No, no.

14:46.2

No, no.

14:47.1

No, no.

14:48.1

No, no.

14:49.1

No, no.

14:50.1

No, no.

14:51.1

No, no.

14:52.1

No, no.

...

Please login to see the full transcript.

Disclaimer: The podcast and artwork embedded on this page are from Eder Díaz Santillan, and are the property of its owner and not affiliated with or endorsed by Tapesearch.

Generated transcripts are the property of Eder Díaz Santillan and are distributed freely under the Fair Use doctrine. Transcripts generated by Tapesearch are not guaranteed to be accurate.

Copyright © Tapesearch 2026.